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Duncan Dhu
SupernovaEn la profundidad de la prisión doscientos brazos, mandan el taller la maquinaria está que puede arder. Supernova. Saliendo del portal a plena luz aquella guapa chica de color era un domingo más cuando ocurrió. Supernova. Hoy se oirán los gritos de guerra hoy vendrán los mismos que ayer quienes no tienen má que perder. En una casa ayer se descubrió un cuerpo muerto bajo la pared su propia bomba fue la que explotó. Supernova. Dónde irán los ojos guardianes no podrán salir ni escapar apartate algo puede estallar. Uhh... hierro candente uhh... miradas calientes uhh... corre a esconderte. Supernova.
Alma negraMiradas rotas callan al pasar por la avenida 3. La gente espera sin saber a qué junto a cualquier pared. La ley aquí se cambia de disfraz y de color la jungla sabe siempre distinguir quién es mejor. La luz hace brillar las gafas negras. Triste vida, siempre te ha tratado mal viendo el barrio tras las gafas de cristal. Malas calles te ense ñaron a vivir el fracaso siempre se ha instalado aquí. Las radios chillan fuerte y sin cesar ritmos de la ciudad la suerte vive, la podrás oler cerca de Central Park. Semilla negra dura de pelar y de cambiar las voces nacen en la oscuridad del corazón. Tendrás ritmo en los pies y el alma negra.
Condenado a mentirUn buen día yo fui condenado a mentir. Desde entonces estoy condenado a sufrir. Mentir sin convicción es como no mentirte. Mentiras que son para ti como un regalo tómalas mentiras que van hacia ti y es que tú siempre pides más. Ya me dejan hablar he aprendido a mentir y lo hice mi amor sobre todo por ti, metir por adicción sin importarme nada. Mentiras que van a por ti te llegan siempre por detrás. Mentiras que están siempre ahí cuando las necesitas más.
RoseRose tu rango se ve tatuado en tu piel presumes de él con quien, lo eliges bien. Y por eso hoy como un día más te fuiste a bailar quisiste mostrar tu nombre en sociedad. La pobre de Rose. No oculto mi llanto y lloro por ti no vueles tan alto que el cielo está detrás de ti. Mi pobre Rose, mi dulce Rose. Rose hoy lloro por ti tu risa es igual tan artificial como tu vida allí por eso mi Rose te quise seguir no pude pasar más allá del portal y allí te dije adiós. Mi sueño, mi Rose.
Sombra de tiSiguiendo el paso tras de ti sin demasiada convicción. En el camino me perdí en un oscuro callejón. Quisiera ser el que ya fui y no una sombra tras de ti. Sin nada casi que decir oyendo el ruido del motor ¿Te importa si me quedo aquí? Hasta siempre, adiós, mi amor. Te escribiré adonde estés el sobre irá sin dirección. Adiós, mi amor adiós mi amor estás muy hondo en mi obsesión (estoy perdido en tu prisión). El tiempo juega a tu favor y yo me inundo una vez más en este vaso de dolor imaginando deonde estás. Te buscaré de auí hasta el fin del mundo que me unía a ti.
La casa azulQué prefieres, puedes escoger la leyenda o sólo una mujer se reirán si te ven allí y hablarán tiempo sobre ti. Son historias de la calle que se cuentan y se saben. La leyenda del ensanche sur ahora vive en la casa azul. Sin mirar sale por detrás a comprar como las demás. Son historias de una calle de tertulias y de bares. Las arrugas en su seca piel no se acuerdan ya ni de quién fue el amor fue su profesión y el honor fue su maldición. La casa azul, la casa azul aún sigue en pie mirando atrás su gran portal con poca luz a nadie ya le invita a entrar no queda nadie en la ciudad por conocer su habitación no hay nadie que quiera entrar allí otra noche.
Mundo de cristalUn paso más vuelta y hacia atrás sabes bien a quien has de mirar. Sonreir siempre sin hablar un sencillo juego al que tú quieres jugar mientras miran los demás. Te vestirán te desnudarás polvo blanco encima del cristal y al salir un regalo más el deseo es caro para quien pretenda entar en el mundo de cristal. Figura esbelta, sonrisa de ganador mirada lenta, chica y un dulce adiós. Días de gloria, Roma, París, Nueva York. Tú sigues siendo la mejor. Un paso más sin mirar atrás está en tu mano no lo pienses más llegaste aquí escogiendo bien cuando el tiempo es oro tu trabajo es caminar por tu mundo de cristal. Tu estilo es fino, sabes como gustar. La suerte vino, fácil, y tú la usarás. La pasarela, dicen que se hizo por ti. Por eso ahora estás aquí.
MarionetasCuando se abre el grueso telón y el decorado se deja ver aquí comienza la vieja funció que interpretamos también tú y yo. Bajo los hilos que nadie los ve tu marioneta se empieza a mover. No digas nada y sigue el guión en el desierto de la opinión las marionetas ya saben hablar pero no pueden improvisar. El escenario se acerca hacia ti y ya te debes quedar hasta el fin. Tú y yo las marionetas la función se interpreta ya.
Oro blancoOro blanco oscura piel ojos dulces boca que es miel, suave y fiel acércate. Rosa roja brilla más en la noche aquí en Manaca hueles a mar azúcar y sal. Ven en silencio el tiempo es lento: Beso fuego beso fiel beso blanco gota de miel sobre mi piel abrázame. Escucha el viento azul intenso en la oscuridad vuelan ya con su indalo. Magia en tus manos hielo en la piel corta el silencio di dieciseéis moja tus labios envuélveme sólo un segundo. Elígeme.
Cerca del paraísoEn el bar del no va mas una copa cura tu obsesión. Al cerrar tu no te vas por si alguien calma tu ambición. Pero no ocurrió él nunca llegó la noche arrastra su traición. Hoy te has vuelto a preparar y te sientas cerca de la luz esta noche no se irá sin hacer notar que allí estás tú. Nadie se fijó nadie te invitó tus ojos muestran tu intención. El paraíso ya no está tras ese vaso de cristal tu cara lleva la señal de quienes han querido entrar. Nada más un escalón y verás que el mundo está a tus pies. Aprobecha la ocasión mientras tanto envidia lo que ves. Hoy te ofrecerás a quien quiera más con toda tu buena intención.
Radio DeseoLos corazones se unen aquí, a medianoche. La gente duerme ya pero tú tan sólo escuchas. Hay heridas que están sin cerrar y el sueño no va a curar. Las palabras que llegan a ti te suelen hacer llorar. Tu deseo sigue aún aquí tú lo encerraste en la habitación más chicas se reflejan en ti esperan tu atención. ¿Cuánto más esperas llamar sólo para hablar? Dirás tu nombre para evitar estar tan sola. Las ondas te transportan a tí a la emisora. Ondas de tristeza que van buscando la soledad. De ventana en ventana y aquí las has invitado a entrar. La violencia arrastra el temor en tu programa cada emisión. Cuando los perros ladran de amor la desesperación. ¿Cuánto más pretendes seguir sola y sin dormir?
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