|
Buscar Artista
Duncan Dhu
Palabras sin nombre Aquí está la historia a quien quiera escuchar es la triste historia de quien quiso regalar la luna sin preguntar. Cuántas veces tenía razón cuántas veces fueron dos. Lágrimas no brotan si uno no quiere llorar mas el tiempo pesa y uno no puede olvidar que el día ya se ocultó. Si el Otoño no te quiere dejar el Invierno llegará. Y aquí en la noche no encuentro lugar donde descansar y aunque lo intente palabras sin nombre.
Rozando la eternidad No... no digas más, no digas más no... no llores más, no llores más no... que no soy yo por quien llorar no... me dormiré, me dormiré. Las botas en el suelo me esperan ya. Na... seis horas para amanecer na... acuestate que yo ahora iré Tendrás después del alba que amar sin mi. Tratando de no pensar tragándome la verdad seis horas para marchar mirándote una vez más. Na... la brisa aquí no huele igual na... no hay nadie aquí a quien abrazar. El miedo vive dentro del pantalón. Rozando la eternidad en vuelos a ras del mar negando la realidad para poderlo contar. (abejas cerca de aquí están tirando a matar).
Rosa gris Rosa gris mirada dulce y labios de cristal, y la piel que no toqué, blanca como su intención sin saber las reglas de la calle del amor no se puede flirtear con la pasión de la ciudad. La vida y la ilusión se van como el viejo tren que no volvió por la calle del amor se van donde sin pensar se venderán. Una vez el día trajo la oportunidad de volar aún más allá de la calle del amor. Al notar la seda de princesa acariciar a la chica de cristal, a la fría rosa gris su piel se endureció y su voz ya no se quebró al suspirar la mirada aprendió a pedir lo que alguna vez no se atrevió.
No puedo evitar (pensar en ti)Hay que ver qué pronto se puede olvidar hay que ser un tonto para recordar pero yo, yo no puedo evitar pensar en tí Un amor que pasa otro llegará ocupando su lugar pero yo no puedo evitar pensar en tí Tú pensabas que lo nuestro no podría acabar y ahora descubres que no es verdad pero yo, yo no puedo evitar pensar en tí. Una noche más en el mismo lugar donde te conocí no sé qué hago aquí algo debe recordarme a tí.
Mundo real En un mundo real he nacido yo no pedí lo que fuí ni tampoco lo que soy En un mundo ideal yo te quise conocer pero estamos aquí, que le vamos a hacer. En un mundo ideal he soñado yo una vida vulgar, es dificil de creer es el mundo real de la T.V. y lo vemos aquí a la luz de un motel. Una noche normal, hoy conduzco yo este coche no va a ayudarnos a olvidar una noche normal como tantas otras más la deriva se ve, pasa cerca de aquí. Quién se acuerda de mí desde que me fuí si no he escrito jamás ni he pasado por allí un maldito lugar que me sigue donde voy pero yo allí nací y me va a ver morir.
Rosas en agua Días que dejan su silencio noches llenas de calor oro en tus manos temblor en la voz nena, temblor en la voz. Ruidos ahogando el deseo niebla que oculta el dolor rosas en agua sedientas de sol nena, sedientas de sol. Rosas olvidadas por el viento marcas profundas de amor gotas de lluvia amargo sabor nena, amargo sabor. Sombra que busca el sendero luz que ilumina la flor lento es el tiempo entre tú y yo nena, entre tú y yo.
Si no eres tú Antes de tres días saldré de aquí con el alma a trozos me esfumaré. Antes de tres días te digo adiós viendo que el futuro se ha partido en dos. Unas cuantas horas y algún vermouth una tarde a solas si quieres tú. Cuéntale a Keith Richards lo que pasó dile que te cuide si ya no estoy yo. Huellas de una noche que no acabó, huellas de tu perro en la habitación, una espina rota se me quedó entre la garganta y el corazón. No me gusta nada más, ya no pido nada más, ya no quiero nada más, si no eres tú. Y en la discoteca suenan los Cult, no me gusta el sitio, pero estás tú. Un par de borrachos nos miran mal, va por ti muchacho, bebe hasta el final. No me gusta el juego si hay que perder, alcanzar el cielo y después caer. No me gusta nada si no eres tú, ni este bar canalla ni el cielo azul. No me gusta nada más, ya no pido nada más, ya no cuiero nada más, si no eres tú.
A tu lado Pienso en ti interminablemente en ti quiero ser una respuesta para ti pienso en ti. Creo en ti inagotablemente en ti como tú que confiaste en mi saber creo en ti sólo en ti. Y despertar, a tu lado cada amanecer. Y hacer rodar mis labios sobre tu piel. Creo en ti... Estoy en ti desesperadamente en ti. Y hasta hoy he aguantado sin hablar. Estoy en ti sólo en ti.
A tientas Pienso en otoños que ya fueron, pienso en inviernos que volvieron, sin ti, no es igual. Busco en tus ojos mi destierro; sigo tus pasos, voy a tientas, dí; ¿a dónde van? Y quise llorar por ti y por mí un día más. La luna esconde su mirada, y yo, yo quiero conquistarla. Ya ves, todo sigue igual. Un llanto lento, un llanto amargo, un llanto, al fin, desesperado. Y yo, yo no sé llorar. Y quise soñar por ti y por mí un día más. Y no me asusta gritar, tu nombre en la oscuridad, en este exilio que me has obligado a compartir. Es como un filo de navaja este camino que ahora sigo, amor no volveré...
Esos ojos negros Esos ojos negros, esos ojos negros no los quiero ver llorar tan sólo quiero escuchar, dime lo que quiero oír, dime que vas a reir, dime dime ahora que duerme la ciudad. Hace ya algún tiempo, hace ya algún tiempo que tu voz parece ser una pluma y un papel, que cuentan que vas a volar, en sueños que serán tus ojos negros los que me iluminen al andar. La lluvia cae sobre el suelo gris el tiempo pasa y no puedo reir la noche es larga, mi voz amarga hoy he visto despertar el sol y tus pupilas brillarán pero espera, descuida, y ya verás, los buenos tiempos volverán, pero espera, descuida, que ya vendrán, la lluvia los devolverá.
Mundo de cristalUn paso más vuelta y hacia atrás sabes bien a quien has de mirar. Sonreir siempre sin hablar un sencillo juego al que tú quieres jugar mientras miran los demás. Te vestirán te desnudarás polvo blanco encima del cristal y al salir un regalo más el deseo es caro para quien pretenda entar en el mundo de cristal. Figura esbelta, sonrisa de ganador mirada lenta, chica y un dulce adiós. Días de gloria, Roma, París, Nueva York. Tú sigues siendo la mejor. Un paso más sin mirar atrás está en tu mano no lo pienses más llegaste aquí escogiendo bien cuando el tiempo es oro tu trabajo es caminar por tu mundo de cristal. Tu estilo es fino, sabes como gustar. La suerte vino, fácil, y tú la usarás. La pasarela, dicen que se hizo por ti. Por eso ahora estás aquí.
RoseRose tu rango se ve tatuado en tu piel presumes de él con quien, lo eliges bien. Y por eso hoy como un día más te fuiste a bailar quisiste mostrar tu nombre en sociedad. La pobre de Rose. No oculto mi llanto y lloro por ti no vueles tan alto que el cielo está detrás de ti. Mi pobre Rose, mi dulce Rose. Rose hoy lloro por ti tu risa es igual tan artificial como tu vida allí por eso mi Rose te quise seguir no pude pasar más allá del portal y allí te dije adiós. Mi sueño, mi Rose.
Entre salitre y sudorMañana de San Juan la lluvia que nos quiere mal el sol ya apareció tras el ratón. Barcas a la mar campanas en la gran ciudad el viento a favor es hora de marchar. Y los viejos cuentan con tristeza que en el mar hubo mil ballenas, hoy decenas y Dios dirá... Ballenas a babor listos cuerda y arpón no hay duda que hoy habrá un perdedor. La caza terminó entre salitre y sudor el cielo enmudeció la lluvia nos dejó.
Oro blancoOro blanco oscura piel ojos dulces boca que es miel, suave y fiel acércate. Rosa roja brilla más en la noche aquí en Manaca hueles a mar azúcar y sal. Ven en silencio el tiempo es lento: Beso fuego beso fiel beso blanco gota de miel sobre mi piel abrázame. Escucha el viento azul intenso en la oscuridad vuelan ya con su indalo. Magia en tus manos hielo en la piel corta el silencio di dieciseéis moja tus labios envuélveme sólo un segundo. Elígeme.
La casa azulQué prefieres, puedes escoger la leyenda o sólo una mujer se reirán si te ven allí y hablarán tiempo sobre ti. Son historias de la calle que se cuentan y se saben. La leyenda del ensanche sur ahora vive en la casa azul. Sin mirar sale por detrás a comprar como las demás. Son historias de una calle de tertulias y de bares. Las arrugas en su seca piel no se acuerdan ya ni de quién fue el amor fue su profesión y el honor fue su maldición. La casa azul, la casa azul aún sigue en pie mirando atrás su gran portal con poca luz a nadie ya le invita a entrar no queda nadie en la ciudad por conocer su habitación no hay nadie que quiera entrar allí otra noche.
Dime Dí pequeña en que piensas hoy dime ahora. Dí princesa de mis ojos, tú esta noche. Estoy llorando por ti estoy llorando por ti. Hoy te extraño no sé donde estás si sonríes o lloras. Dí tu boca, dime tu marfil, por tus labios dí: Estoy pensando en ti estoy pensando en ti. Tras el sol vino la noche y me dejé acariciar por tu piel léntamente me sedujo tu voz tu aroma inundó la habitación. Dí despacio dí con suavidad dulcemente dí si en tus brazos existe un lugar para mí.
En algún lugarEn algún lugar de un gran país olvidaron construir un hogar donde no queme el sol y al nacer no haya que morir. Y en la sombra mueren genios sin saber de su magia, concedida, sin pedirlo, mucho tiempo antes de nacer No hay camino que llegue hasta aquí y luego pretenda salir con el fuego del atardecer arde la hierba. Un silvido cruza el pueblo y se ve un jinete, que se marcha, con el viento, mientras grita que no va a volver. Y la tierra aquí es de otro color. El polvo no te deja ver los hombres ya no saben si lo son. Pero lo quieren creer. Las madres, que ya no saben llorar, ven a sus hijos partir. La tristeza aquí no tiene lugar cuando lo triste es vivir
Cien gaviotasHoy el viento sopla más de lo normal las olas intentando salirse del mar el cielo es gris y tú no lo podrás cambiar mira hacia lo lejos busca otro lugar y cien gaviotas donde irán. Hoy no has visto a nadie con quien derrumbar los muros que gobiernan en esta ciudad hoy no has visto a nadie con quien disfrutar placeres que tan sólo tú imaginarás y tus miradas dónde irán. Hoy podrás beber y lamentar que ya no volverán sus alas a volar cien gaviotas dónde irán. Hoy el día ya no es como los demás el ron y la cerveza harán que acabes mal nena ven conmigo, déjate llevar hoy te enseñaré dónde termina el mar y cien gaviotas dónde irán.
Jardín de RosasDime tu nombre, y te haré reina en un jardín de rosas tus ojos miran hacia el lugar dónde se oculta el día. Has podido ver donde morirán los oscuros sueños que cada día vienen y van, soy el dueño del viento y el mar. Al pasar el tiempo despertarás y descubrirás cientos de rosas a tu alrededor, hoy la luna y mañana el sol, y tú sin saber aún quién eres, desde el país donde mueren las flores, dime que aún creerás en mí.
|
|