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El último de la fila

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1.Grünfink o Pinzón Verde 2.Músico Loco
3.Canta por Mí 4.Del Templo de la Taberna
5.Andar hacia los pozos no quita la Sed 6.En Mi Pecho
7."Beatus Ille" 8.Cuando el Mar te Tenga
9.A Jazmín 10.Barrio Triste
11.Sucedió en la antiguedad 12.Todo el día Llovió
13.Canción de cuna 823 14.Cauterización de una Herida
15."The Blue Rabbits Machine"

Grünfink o Pinzón Verde
Instrumental
Músico Loco
Qué dulce era hablar
si te hacía soreir
sentados en cualquier bar.
Tuve que marchar
porque soy un músico loco.
Volveré a por tí
y tú
lo sabes muy bien.
Es lo que hay,
es lo que hay.
Tarde o temprano
vuelvo por tí.
no sé a donde voy,
ni qué haré una vez allí;
coches de alquiler
para músicos locos.
Volveré a por tí, un domingo
de invierno;
bajo el cielo gris sonreirás
al verme llegar.
Espérame en el bar de siempre;
¡niña bonita!
Hay un hombre ladrando
ritmos de moda,
el gato huye del receptor
y yo le sigo;
es lo que hay
vuelvo a por tí,
a por tí.


Canta por Mí
Cruzó el pasado en el camino
y lo miraba y no podía llorar.
Entre el crepúsculo y el alba
no hizo otra cosa que dejarse llevar.
Y refulgiendo cual luciérnagas,
caminando sin prisa sobre el tiempo,
huyen de un mundo material,
son espíritus barridos por el viento.
Y ahora van
hacia su abstracción,
dales sólo paz y una sonrisa,
cielo abierto y aire para respirar.
Caen las estrellas de su manto,
verdean los campos a un resquicio de luz,
la pradera ahora es su casa
donde la espiga brota entre la flor.
Si les miente la vida
se hacen parapetos con poemas.
Un día color de melocotón,
cuando todos seamos libres,
cuando las piedras se puedan comer
y ya nadie sea más que nadie,
canta por mí
si no estoy yo aquí.
Viene el día en que seremos puros
como un cielo de verano sobre el mar.
Cantaré por tí
si no estás tú aquí.


Del Templo de la Taberna
No queda nada aquí
por hacer... nada;
ni nada que ofrecer
que no tengas ya.
En el columpio azul
de tus besos metálicos
me quiero abandonar
como un animal.
Con la piel quemada
por el sol
el salitre y el amor.
Correr y atravesar
mil vidas grises de gente gris.
Correr y abandonarlo todo.
Correr y delirar
siempre a tu lado dulce amor.
Llegar hasta el final de tí.
Con la mente turbia,
los sentidos afilados,
medio locos.
Del templo a la taberna
por entre los viñedos
tu nombre gritaré.
Desde la selva azul
de tu pelo enredado
hasta el vapor de miel
de tu alma al despertar.
Correr y delirar
siempre a tu lado dulce amor.
Correr y abandonarlo todo.
Correr y atravesar
mil vidas grises de gente gris.
Llegar hasta el final de todo.


Andar hacia los pozos no quita la Sed
Quiero estar junto a tí.
He andado hacia los pozos
pero eso no quita la sed.
Hay un perro desnudo
que anda junto a mí;
peínate, dame un beso y hazme un
hueco en tu tibio jergón.
Harto de refrescos, de ver televisión,
de debates para memos, vuelvo junto a tí.
¿Quién apagará mi amarga sed
cuando tú estes lejos?
¿Quién me hará reir hasta morir
si tú no estás?
Borrachos de amor y de compasión
como monjes del Tíbet,
descalzos y libres.
Quédate a mi lado hermanita,
aunque sea un vagabundo...
¿Quién apagará mi amarga sed
cuando tú estes lejos?
¿Quién me hará reir hasta morir
si tú no estás?
¿Quién apagará mi amarga sed
cuando tú estes lejos?
¿Quién me hará reir hasta morir
si tú no estás?


En Mi Pecho
En mi pecho, corazón,
late libre, sin temor.
Déjame ser verso de amor,
la devoción de un amigo.
Mucho tiempo sombra fuí,
en mi mismo me perdí.
De tí aprendí a ser la mano que da
sin recibir,
generosa y leal.
¿Qué es la vida? absurdo trajín.
Dame alma, calor.
Ser tan limpios como la nieve que cae.
Todo tiene quien todo da.
Nada espero, nada sé,
nada tengo, sólo fe.
Y donde estemos, saber estar;
aunque sea ingenuo, no codiciar.
Nunca ceder ante la adversidad.
Quiero tener la alegría
del que está en paz.
Mis cadenas he de romper;
fuera penas, amargas como la hiel.


"Beatus Ille"
Instrumental


Cuando el Mar te Tenga
Vuela al viento espuma del mar,
vuela al viento y vuelvelo a volar.
Mezcla el mundo, ruge mistral,
mezcla el mundo y mezclanos con él.
Ahórrate esas palabras de amor
que nadie va a comprender,
ni tan sólo yo.
Si lo que vas a decir
no es más bello que el silencio,
no lo vayas a decir.
Que hable el mundo y calle el hombre,
calle el hombre y vuelvase a callar:
Mezcla el mundo, ruge mistral;
mezcla el mundo y mezclanos con él.
Ruge mistral, vuélvenos locos de atar
y con tu antiguo furor
llévate a aquel que ose hablar.
Mientras todos duerman te amaré.
Cuando todos hablen huiré.
Lejos, muy lejos, en silencio.
Lejos, muy lejos, en silencio.
Cuando el bosque te hable te hablaré;
cuando el mar te tenga te tendré.
Murmullo de una oración
minúscula y dulce;
murmullo de tu respiración
al despertar.
Ruge mistral, medio dios;
llevaté el mundo de aquí,
peina la espuma del mar
y llévanos muy lejos, muy lejos.


A Jazmín
A jazmín,
mi niña huele a jazmín.
A mujer
y a flores del amanecer;
a agua de mar,
a aire fresco y a sol.
Una triste maleta
para un triste caminar;
luz triste de hotel de ciudad.
Sólo hay una cosa
que me pueda confortar
recordar a mi niña
lejos del hogar.
A jazmín,
mi niña huele a jazmín.
A mujer
y a flores del amanecer.
¡Cómo huele mi niña!
A aire fresco y a sol,
a agua de mar y a romero,
a flores del amanecer,
a sal, a tronco de olivo
a espiga de trigo en Abril,
a hinojo y a rocio,
a nube, a espuma y a xampany,
a cera de cirio y a incienso...
Mi niña huele a jazmín.


Barrio Triste
Marta Nuñez Corregidor
se crión en los montes como yo,
pero se marchó
con un operario de capital mayor
que conoció en un ascensor.
Ahora vive en la ciudad
y corre por el parque
con un chandal rojo y gris
cada domingo.

Tus hijos crecerán odiándote.
Barrio Triste
que censa cada día un loco más.
Angel Triste,
regresa a tus montañas de ayer.
Marta Nuñez Corregidor
y su esposo que es soldador
ven cada noche televisión
y ya tienen un hijo
para la ciudad.
¡Qué delicia la capital!
Cada cual con su transistor.
Que moderno ha de ser morir
aplastado por tus cien mil
congéneres del metro,
cuando vuelves de correr
como cada domingo.
Tus hijos crecerán odiándote.
Barrio Triste
que censa cada día un loco más.
Angel Triste,
regresa a las montañas, tu humilde hogar.
Tus hijos crecerán,
y tú tambien.


Sucedió en la antiguedad
Sucedió en la antigüedad
en ésta tierra.
Cuentan que no ha habido jamás
un amor como fué aquel;
entre batallas a sangre y fuego,
un cariño tan fiel.
Era una tarde de frio invierno
cuando fueron a por él;
nunca regresó
su tierno amor,
murió de pie.
Y ella salía a los caminos a preguntar.
Por besar su blanca frente
las nubes la guíaron.
Es aquel tu amor,
tendido está
y le dió un vuelco el corazón.
Y la noche se los tragó,
fueron dos sombras
cruzando entre bomba y metralla.
Siga usted, mi capitán
que aunque silben las balas
el cielo le preservará
como le decía él.
Cuentan que los vieron
caminando hacia el pueblo en llamas
y que entre sus ruinas
a los viajeros hablan.
Y la hierba ya no crece,
polvo y hollín.
Rios desbordados
que arrastraron sus vidas.
Guerras que nadie deseó
que truncaron sus sueños.
Nunca hubo un amor tan fiel,
un cariño tan grande;
aunque la memoria de este lugar
haya olvidado sus nombres.


Todo el día Llovió
Todo el día llovió,
toda la noche lloviendo;
quiero estar donde tu estés,
llamar al encantamiento.
Que silbe el viento
que quiero entender
en su voz
llamadas divinas
desde el sol.
Alas en vez de corazones
que el espíritu nos eleve
a las nubes.
Dejar de sufrir;
no set tierno ni cruel
ni decrépito
en mi esencia de ser.
No volver a camino abierto.
No admitir que me marquen.
Si empleo la fuerza de mi corazón
y gasto mi espíritu para soñar.
Que me puedan mentir
o decirme lo que es mejor.
Que yo sepa negarme a su juego.
Barre el viento lo que es incierto y es
la vida lo peor del desierto que es la
propia vida.
No volver ni aún en ángel.
Rechinar, fiero el ceño.
Retumbar, siempre que haga falta,
en las puertas del infierno.
Me niego a creer lo que dicen;
no quiero tomar lo que ofrecen.


Canción de cuna 823
Duerme mi bien
y suéñate a tí,
no pienses más
abandónate.
Quizá mañana
sea otro día,
eso nos dicen
desde hace tiempo.
Sal de la noche,
sal de la vida,
sal de los mares,
agua bendita.
Duerme mi bien
y suéname a mí
besándote
y durmíendome.
Quizás mañana sea otro día.


Cauterización de una Herida
Instrumental


"The Blue Rabbits Machine"
Instrumental







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