Buena chica
Su casa bordeando la autopista hizo que
ella creciera muy deprisa.
No quise conocerla de aquel modo, si quieres
comprar algo tengo todo.
Y pocas veces sonreía, pero con
eso a mí me valía.
No quise acompañarla en aquel vuelo
porque apenas pisábamos el suelo,
y antes que nuestro tren descarrilara
en marcha me bajé sin decir nada.
En otro tiempo me gustaba cuando en su
mismo barco viajaba, yo viajaba.
La ví en un bar de aquellos que
frecuenta, estaba de negocios en la puerta
y comprendí que nada había
cambiado, ójala nunca la hubiera encontrado.
Te juro que era buena chica, aunque con
poco apego a la vida.
Sucedió al revés
Creías que podías hacerme
cambiar, hacerme dar los pasos que no quise dar,
que estaba loco, que estaba loco, pero
no lo suficiente para volverte a llamar.
Creías que pasaba de todo lo demás,
pero estaba aburrido, ésa es la verdad,
que estaba solo, que estaba solo, pero
no lo suficiente para volverte a llamar.
Porque creías ya tener alguien
besándote los pies,
pero has tardado en comprender que todo
sucedió al revés.
Porque estabas convencida de que iba a
volver pero en un par de días así me olvidé.
Me duele un poco, me duele un poco, pero
no lo suficiente para volverte a llamar.
Porque creías ya tener alguien
besándote los pies,
pero has tardado en comprender que todo
sucedió al revés.
Y prefiero estar borracho en la barra
de un bar a escuchar tus consejos en plan maternal.
Me entiendes poco, me entiendes poco,
no lo suficiente para volverte a llamar.
Creías que podías hacerme
cambiar, hacerme dar los pasos que no quise dar,
que estaba loco, que estaba loco, pero
no lo suficiente para volverte a llamar,
pero no lo suficiente para volverte a
llamar.
Por el túnel
Regreso al tiempo en que te conocí,
cuando el mundo acababa en tu jardín.
Yo era el cowboy más duro de la
unión y tú la bailarina del salón.
Todas te aventajaban en virtud pero ninguna
daba lo que tú.
Luego volaste, alguien me contó
que has hecho del amor tu profesión.
Desde que aquel invierno terminó,
desde que aquel amigo se esfumó,
desde que decidiste abandonar, desde que
comenzaste a resbalar
por el túnel que lleva adonde crece
la más oscura flor de la ciudad.
Yo sigo igual, ya ves, aquí en
Madrid, las cosas no dan mucho más de sí.
Un día te llamo y vamos a cenar,
espero me hagas un precio especial.
El resto de la banda se perdió,
el maldito reloj los engulló,
hacen quinielas, hijos, van al bar, tu
oficio no es peor que los demás.
Desde que aquel invierno terminó,
desde que aquel amigo se esfumó,
desde que decidiste abandonar, desde que
comenzaste a resbalar
por el túnel que lleva adonde crece
la más oscura flor de la ciudad.
Mi peor enemigo
Nunca me oirás decir que me siento
perdido aunque haciendo calor yo sólo sienta frío.
Porque yo siempre fui mi peor enemigo.
Alguna vez perdí por pasarme de
listo y cuando algo busqué encontré algo muy distinto,
buscando una razón sólo
me ví a mí mismo.
No me mires así, no he prometido
nada,
yo cambio de opinión una vez por
semana, una vez por semana.
Ordenar mis ideas no me apetece nada porque
seguro encuentro que hay alguna rara,
y vivo sin pensar qué voy a hacer
mañana.
Porque yo siempre fui mi peor enemigo.
No me mires así, no he prometido
nada,
yo cambio de opinión una vez por
semana, una vez por semana.
Nunca me oirás decir que me siento
perdido aunque haciendo calor yo sólo sienta frío.
Porque yo siempre fui mi peor enemigo,
porque yo siempre fui mi peor enemigo.
No sé si se acuerda
Todo el mundo ya debe dormir, yo estoy
despierto
y las calles parecen sentir lo mismo que
siento.
Esta vez no me puede ayudar esta botella
y voy viendo las horas pasar.
Sólo pienso en ella, en volver
a verla,
y no sé si se acuerda, no sé
si se acuerda.
Esta noche crucé la ciudad para
buscarla
y a su gente también pregunté,
nadie dijo nada.
En las calles y bares miré, busqué
su huella
y las veces que la creí ver nunca
era ella.
Sólo quiero verla y no sé
si se acuerda, no sé si se acuerda.
No me explico qué pudo pasar aquellos
días,
nunca dijo que me iba a dejar y ella lo
sabía.
Solitario en la triste ciudad dándo
mil vueltas,
olvidándo todo lo demás.
Sólo pienso en ella, en volver
a verla,
no sé si se acuerda, no sé
si se acuerda, no sé si se acuerda.
Ella me dijo
Ella me dijo un día: no me vuelvas
a buscar,
ella me dijo un día: no me vuelvas
a llamar,
hasta que tengas coche y dinero para gastar.
Nunca podré llevarla a ningún
sitio a cenar,
nunca podré llevarla a ningún
sitio a bailar,
le prometí un regalo que aún
tendrá que esperar.
Ella siempre decía: no se te ocurra
subir,
ella siempre decía: no se te ocurra
venir,
pues si te ve mi padre ya no me deja salir.
Ella me dijo un día: no me vuelvas
a buscar,
ella me dijo un día: no me vuelvas
a llamar,
hasta que tengas coche y dinero para gastar.
Siempre hay un precio
Todas las noches sueño que todo
va bien,
tengo trabajo y ella me vuelve a querer.
Cuando despierto veo la misma pared, no
sé qué hacer.
Todas las noches sueño que todo
va bien.
Lo probé todo para sentirme bien,
fui como un loco y ahora estoy solo otra
vez.
Que alguien me explique cómo se
apaga esta sed, lo que tengo que hacer.
Lo probé todo para sentirme bien.
Siempre hay un precio que tienes que pagar.
Todo de golpe o día a día
lo harás.
Toda mi vida andando en la oscuridad sin
quererme enterar
de que siempre hay un precio que tienes
que pagar.
No digas que no
Por todo el camino de mi barrio a tu barrio,
cómo convencerte venía pensando.
Nunca se recibe sin dar nada a cambio,
yo daría mi vida por dormir en
tus brazos.
No digas que no, no soy un extraño,
no puedo volver y estoy tan cansado.
No soy el mejor, eso está muy claro,
no digas que no, estoy en tus manos.
No digas que no, no soy un extraño,
no puedo volver y estoy tan cansado.
No soy el mejor, eso está muy claro
no digas que no, estoy en tus manos.
La estación
Mirando en la estación salir los
trenes quiero dejar mis problemas atrás.
Deme un billete hasta donde me llegue,
huir es mi última oportunidad.
Porque sólo tengo deudas me buscan
en la ciudad,
porque nunca me conformo con las cosas
que me dan.
No quiero estar cogido en esta trampa,
mañana quizá sea tarde ya.
Cogido como Rick en Casablanca, tan sólo
como el sheriff de High Noon,
metido en un papel que no me encaja, huyendo
mientras pueda hacerlo aún.
Porque creo que el problema está
escondido en la ciudad,
cojo todo lo que ofrece pero siempre quiero
más.
No quiero estar cogido en esta trampa,
mañana quizá sea tarde ya.
Mirando en la estación salir los
trenes quiero dejar mis problemas atrás.
Deme un billete hasta donde me llegue,
huir es mi última oportunidad.
Te sentirás mejor
Al final del camino párate a mirar
atrás.
La luz del destino ilumina la ciudad.
Otro día que pasas sin dejar de
recordar
cúanto tiempo perdido confiando
en los demás.
Escucha el eco de tu voz si aún
no has perdido la razón,
te sentirás mejor, te sentirás
mejor.
Si estás solo y aburrido busca
algo en qué pensar,
en las cosas que has perdido que nunca
podrás encontrar.
El hilo aguanta la tensión, olvídate
de tu temor,
te sentirás mejor, te sentirás
mejor.
Escucha el eco de tu voz si aún
no has perdido la razón,
olvídate de tu temor, te sentirás
mucho mejor.
Continuará
Estoy en el lado mejor y ni si quiera yo
sé dónde voy,
solo en esta jungla sin saber quién
soy.
Andando en la cuerda sin red, porque es
lo único que supe hacer,
voy pasando páginas sin releer.
Esta historia, esta historia no puede
acabar.
Al final de cada página continuará.
No sé de ella ya casi hace un mes
y tengo el sueño cambiado otra vez,
faltan cien kilómetros por recorrer.
Cambié de chica con cada LP, en
cada invierno perdía la fe,
un futuro incierto y poco que ofrecer.
Esta historia, esta historia no puede
acabar.
Al final de cada página continuará.
La carretera es lo mío, creí,
y sin saberlo mi vida le dí,
no tenía mucho para elegir.
Estoy en el lado mejor pero echo en falta
el andar bajo el sol,
todo el tiempo para oír tu voz.
Esta historia, esta historia no puede
acabar.
Al final de cada página continuará.