No seré yo
Cada media noche, una nueva almohada y
la resaca de la madrugada.
Pruebas de todo y pasas de alcohol pero
tendrás algo mejor.
Todos pasaron por tus manos, a quién
no has roto el corazón.
Siempre de caza como un halcón,
no seré yo.
Tú eres el agua y ellos la sed
y el gusto amargo después de beber.
Pasas de todos y vas de princesa, y tras
tus ojos la misma tristeza.
Todas las noches en el mismo bar y nadie
sabe de qué vas.
Todas las veces buscas calor, no seré
yo, no seré yo.
No seré yo, no seré yo.
Todos pasaron por tus manos, a quién
no has roto el corazón.
Siempre de caza como un halcón,
no seré yo.
No seré yo, no seré yo.
No seré yo, no seré yo.
No seré yo, no seré yo.
No seré yo, no seré yo.
Qué sólo estás
Si pudiera recordar qué estoy buscando
pararía a descansar,
si supiera en realidad que estoy pensando
ya podría respirar.
Si escuchara atentamente tus consejos
cuando intentas explicar,
entonces es cuando ya estoy tan lejos
que sólo escucho soledad.
Cuando paso cerca de un colegio y me pongo
a recordar
siento que hoy estoy mucho más
viejo y mi mente empieza a hablar:
qué sólo estás, qué
solo estás, contigo no cuenta nadie ya.
Si mirara más hacia el espejo y
menos a la ciudad,
si alguien me llevara aún más
lejos quizás puediera olvidar.
Qué sólo estás. Qué
sólo estás. Contigo no cuenta nadie ya, nadie ya.
Nuevo color
En silencio terminó de acribillar
lo de atrás,
el vacío le dejó los sueños
de loco de atar
y la enciclopedia del bar. El niño
malo no perdió
la costumbre de jugar mezclando tonos
de impresión
para encontrar, hasta encontrar un nuevo
color, un nuevo color.
Un nuevo color, un nuevo color. Para pintar
tu ilusión de algo nuevo.
Rojo, blanco, verde, gris, la luz caramelo
dorado,
en dos días ya pintó todo
su mundo dorado
con el color deseado. Pero la lluvia destiñó
el tono de su ansiedad. Siempre tienes
que buscar
para encontrar, hasta encontrar un nuevo
color, un nuevo color.
Un nuevo color, un nuevo color. Para pintar
tu ilusión de algo nuevo.
Soy como dos
Soy como dos, soy como dos, uno que vale
la pena.
Soy como dos, siempre soy dos, el otro
te hace una escena.
Cuando quiero ser humano siempre sale
el arrastrado.
Cuando intento hacerme el malo soy un
niño abandonado.
Soy como dos, compréndelo, uno
muy descontrolado.
Soy como dos, siempre soy dos, el otro
es hasta educado.
Cuando intento ser amable siempre decido
atacarte.
Si quiero ser desagradable siempre me
siento culpable.
No sé bien qué estoy buscando
pero me voy alejando,
cuando pienso en el pasado me asusto,
corro y no paro.
Soy como dos, siempre soy dos, tienes
a dos a tu lado,
por eso un día soy feliz y de repente
me enfado.
Cuando quiero maltratarte no me decido
a llamarte.
Si siento ganas de abrazarte me emborracho
en cualquier parte.
Tienes a dos a tu lado. Soy feliz y de
repente me enfado.
La calle del olvido
Ahora que todo acabó y que el tiempo
te ha vencido,
y tu amigo te dejó dices que cuentas
conmigo.
Como tienes el valor, yo que siempre me
he dolido
de recordar lo que fue y lo que pudo haber
sido.
Por la calle del olvido vagan tu sombra
y la mía,
cada una en una acera por las cosas de
la vida.
Por la calle del olvido donde nunca brilla
el día,
condenados a una noche tan oscura como
fría.
No sabes lo que luché para no soñar
contigo
y no quieres entender que por fin lo he
conseguido.
Yo estaba dispuesto a todo para tenerte
conmigo
hasta hubiera trabajado, y te fuiste con
mi amigo.
Por la calle del olvido vagan tu sombra
y la mía,
cada una en una acera por las cosas de
la vida.
Por la calle del olvido donde nunca brilla
el día,
condenados a una noche tan oscura como
fría.
Culpable
El juicio ha terminado, la defensa calló,
tus ojos son jurado y tu voz me sentenció.
No hubo ningún testigo ni una declaración,
me confesé culpable y tu amor me
condenó.
Culpable de perderme, culpable con razón,
culpable de mi suerte que jamás
me acompañó.
Hablabas confiada en tu declaración.
Sabías que era fácil, todo
estaba a tu favor.
Seguías tan serena cuando ese juez
entró,
me declaró culpable de perderme
por tu amor.
Culpable de quererte, culpable con razón,
culpable de mi suerte que jamás
me acompañó.
Sentí frío en las venas
y comenzé a sudar,
perdida la partida nadie me pudo ayudar.
Buscando en las esquinas de nuestro corazón,
sacando nuevas pruebas y la misma conclusión.
Culpable de perderme, culpable con razón,
culpable de mi suerte que jamás
me acompañó.
Todo ha sido un juego
No tiene ganas de salir, por eso estoy
de nuevo aquí
semiasfixiado en humo y en alcohol mientras
ella ve la televisión.
Que puedo hacer, si tan poco caso me hace
nuestro amor tendrá un triste final.
Quisiera darle una lección, dejar
bien claro que aquí mando yo,
decirle todo ha sido un juego, en realidad
ya ves yo a tí no te quiero,
hay una chica rubia que me espera cada
noche a las diez, perdiste esta vez.
Y se lo dije todo así, por eso
estoy de nuevo aquí
semiasfixiado en humo y en alcohol, ella
me ha dado toda la razón,
me ha dicho adiós sin ni siquiera
inmutarse
y ahora viendo está la televisión.
No vuelvas nunca más
La luna se escapó, se ha llevado
los recuerdos,
el río se la llevó, sólo
quedan los reflejos.
A veces me quedo aquí, soñando
y sin dormir, esperando la señal.
Por eso, no vuelvas nunca más,
ya no vuelvas nunca más;
busca un lugar que sea lejos. No vuelvas
nunca más.
La luz tiene otro color, se ha teñido
de fracaso,
el día terminó pero el tiempo
no ha pasado.
Corriendo sin descansar, no quiero mirar
atrás, fugitivo sin ciudad.
Por eso, no vuelvas nunca más,
ya no vuelvas nunca más;
busca un lugar que sea lejos. No vuelvas
nunca más.
Tu puerta se cerró, no he dejado
nada dentro,
tan sólo mi corazón atrapado
sin remedio.
Y sigo sentado aquí, soñando
y sin dormir, esperando la señal.
Por eso, no vuelvas nunca más,
ya no vuelvas nunca más;
busca un lugar que sea lejos. No vuelvas
nunca más.
No vuelvas nunca más, no vuelvas
nunca más, nunca más.
No es amor
Has visto demasiadas películas rosadas
y te lo has llegado a creer.
Qué esperas de la vida, ya no eres
esa cría, sólo queda lo que ves.
Tu príncipe soñado ya viene
retrasado y mi oferta sigue en pie.
Ya sé que no es amor pero está
bien.
La tierra prometida y el amor de tu vida
son historias que ya no crees.
Cambiaron los valores por cuentas de colores
y una paga a fin de mes.
No esperes ahí sentada o soñando
con la almohada, todo te salió al revés.
Ya sé que no es amor pero está
bien.
Hace tiempo que a tu puerta nadie golpea,
si lo piensas sólo quedo yo,
no digas que nadie te advirtió.
Soñaste tantas bodas y despertaste
en todas tan sola al amanecer.
Qué quieres que te diga, la noche
se hace fría y no para ningún tren.
Aquella vieja almohada y mis manos en
tu espalda es lo que te puedo ofrecer.
Ya sé que no es amor pero está
bien.
Tu príncipe soñado ya viene
retrasado y mi oferta sigue en pie.
Ya sé que no es amor pero está
bien.