Quiéreme aunque te duela
Se que no resulta fácil,
pero es mejor así:
debemos hacernos dignos
tú de mí y yo de ti.
Si superamos la prueba,
ya no podremos dudar,
y emprenderemos la huida
juntos, a través del mar.
Puede que a veces te asalten
el miedo y la oscuridad-
si te fías de mí.
no te ahogará la soledad.
Porque y seré tu norte,
tu esperanza y tu sostén...
Y si yo no he de fallarte,
ten coraje tú también.
Quiéreme aunque te duela....
quiéreme aunque te duela....
A veces, a medianoche,
en el silencio mortal
que se aposenta en las sombras-
como el polvo en el cristal:
sin estrépito, despacio-:
es entonces, mi amor.
Quiéreme aunque te duela ....
quiéreme aunque te duela ....
¡Que rabia!
¡Eh tú!, ¿qué haces ahí?
Subido en lo alto de la higuera.
Me aburre verte feliz.
Vagabundo de la estratosfera
La vida no es así
No es una quimera
Espera
Voy junto a ti
Si encuentro la escalera
Qué rabia, qué rabia
Verte siempre en babia
No tiene gracia ninguna
vivir en la luna
¡Eh tú!, te vas a estrellar
Explorando tanto tu inconsciente
Mira que pude naufragar
El crucero por tu mente
Si no aterrizas ya
Te caerás de repente
Qué rabia ....
Qué pena, qué pena
vivir fuera de escena
Tan sólo...
no tiene gracia ninguna
vivir en la luna
El oraguntán
Salgo de paseo
En mi utilitario por Madrid
Y un Alfa Romeo
Va chupando rueda tras de mí
Yo coqueteo como es natural
Hasta que veo en el retrovisor
¡Horror! ¡Qué miedo tan mortal!
Que me persigue un orangután.
Le doy esquinazo
Arriesgando el tipo y el carnet
Me trago un semáforo
Me hago sorda al pito de la ley
Ponerme a salvo es mi mayor afán
Miro de nuevo por el espejo
Y grito, temblando como un flan
Porque me sigue el orangután.
Haga lo que haga me acosa el Alfa Romeo
¡Que el cielo me valga! Si no lo veo no lo creo
Maldito mono, me sigue y me persigue
De donde demonios habré sacado yo este ligue.
Giro a la izquierda como un huracán
y digo ¡mierda! pues casi me incrusto
¡Qué susto! de frente en un chaflán
Y me persigue el orangután.
Lejos de ti
Quiero que sepas la verdad
de todo;
quiero que intentes escuchar,
sin odio,
por qué te tuve que dejar.
por qué salí de esta ciudad.
Lo siento, pero fui incapaz
entonces
de explicarte la ansiedad
sin nombre
que me arrastró como un imán,
lejos de ti y de tu paz -
quería más.
Puede que fuera un completo error,
que pareciera una traición;
pero te juro que, en el corazón,
también me duelo tu dolor.
?Por qué te tuve que dejar?...
?Por qué me fui de esta ciudad,
lejos de ti?...
Y ahora dime, por favor,
qué piensas;
?crees que cometí una acción
horrenda
hasta el extremo de pensar
que no debí volver jamás?
Puede que fuera un completo error,
que pareciera una traición;
pero te juro que, en el corazón,
también me duele tu dolor.
Me tiran de las manos
Sin más se ha quedado detrás
estuvo bien ser un niño más
el rey se ha ido !queda un hueco en la capa!
bien, bien, bien, ya ha salido mi tren
un agujero queda en el andén
el juego se acaba, ?qué tendré por delante?
No, no, no entiendo las señales
al final, todos los mapas iguales
todos los mapas iguales...
Sin ser o llegar a creer
si quiero hablar tengo que escoger
la ley me atrapa, no será diferente
por qué buscar una marcha en el sol
por qué decirles que sí o que no
sus gritos se oyen, casi toda la noche.
Oh, oh, dónde se esconde la suerte
como burlar, burlar a la reina muerte
a la reina muerte.
Me tiran de las manos
se llaman mis hermanos
me explican, me aseguran
pero me queda la duda...
Tener o dejar de tener
jugar al juego de ser o no ser
todo es niebla. Y casi no hay diferencias.
Un día marrón
Pienso al despertar, que es un día ingrato
Y voy a llorar, casi todo el rato
El aire se perfuma de aprensión
Voy a tener un día marrón
Día de bruma en mi corazón
Se presenta mal, hoy el panorama
Me voy a arropar dentro de mi cama
Me clava la amargura su aguijón
Voy a tener un día marrón
Día de bruma en mi corazón.
Un día tonto, de pronto, din una razón
No es gris ni negro, es sólo marrón
El día en que se te pega al cuerpo el camisón
No es gris ni negro, es sólo marrón.
Pienso al despertar, que es un día ingrato
Y voy a llorar casi todo el rato
Crece como la espuma mi obsesión
Voy a tener un día marrón
Día de bruma en mi corazón.
A cada paso
Voy por la vida hilvanando traspiés
Como una estúpida
Y cada día yo pienso "esta vez Será la última"
NO sé qué hacer, no sé como evitar
Ir por el mundo así,
Siempre dispuesta para tropezar
Lo mismo aquí que allí.
Creo que haciendo el tonto por la vida voy
Creo que en medio de un berenjenal siempre estoy
A cada paso que doy
Ir de narices contra una pared
Resulta cómico
Mas repetirlo una y otra vez
Es un mal crónico
No sé, no sé qué hacer para evitar el tropezón
No sé, no sé qué hacer para encontrar la solución
A cada paso que doy
Cada paso es un salto mortal
A lo enigmático
Cada paso es un paso fatal
A un fin dramático
Y sé, y sé que soy casi un peligro público
Y sé, y sé también, que soy un caso único
Yo sé que soy un caso muy especial
Yo soy un caso muy especial
A cada paso que doy
444 (de lejos)
Tú debes mirar ahora, el mundo de lejos
Lejos, vibrante de luz
Desde un punto frío
O tal vez tu ves ahora
El mundo como un punto gris y sombrío
Desde un paraíso azul.
Quisiera creer
Que hoy el universo es para ti
Un jardín chiquito
Y que tú lo ves
Con tus ojos limpios de alcance infinito.
Quiero imaginar que ahora nos miras
Formando parte de otras muchas vidas
Pues no asumo el cero
ES difícil de tragar el humo de la nada
Y prefiero
El considerarte en algún lugar
En un lugar sin fin ni fronteras
Donde no hay uniformes ni banderas
Un lugar sin jueces, curas ni notarios
Porque allí todo eso no es necesario.
Mientras tanto afuera empieza a llover
Ella está sentada ante su whisky sin hablar
ni mirar a nadie, fiel a su papel de mujer fatal.
En el bar, algunos aún se atreven a espiar
ese gesto suyo peculiar
que hace al ir a pagar,
como avisando de que al fin se va.
Pero él no sabe nada. Y si su café
se ha quedado frío es normal que se ponga de pie,
y porqué no habría de acercarse hasta quien
sigue en la barra sin beber...
y pida un whisky y un café
si ella le ha mirado a él
no hay nada que perder.
Mientras tanto afuera empieza a llover.
No queda nadie en el bar.
Algunos ya no volverán jamás
Un whisky entero y un café helado
son restos del ayer.
Mientras tanto afuera empieza a llover.
Otra historia de ésos que suelen perder...
pero con final feliz por una vez.
No hace falta un porqué si ella
le ha mirado a él.
No hay nada que perder.
Mientras tanto afuera empieza a llover.