Miguel Hernandez es un álbum de Joan Manuel Serrat, publicado en 1972 por Novola. El disco incluye 10 canciones, entre ellas «Menos Tu Vientre», «Elegia», «Para La Libertad» y «La Boca».
Sobre el álbum
El álbum de 1972, Miguel Hernández, es el segundo y magistral homenaje de Joan Manuel Serrat a uno de los grandes poetas de la literatura española. Tras el éxito de su disco sobre Machado, Serrat se atreve con la poesía, más terrenal y apasionada, de Miguel Hernández, creando otra obra fundamental que une de manera sublime la alta cultura con la música popular.
De esta manera, el sonido del disco es más crudo y dramático que en su anterior homenaje. Los arreglos de Francesc Burrull se centran en el piano, la sección rítmica y sutiles toques orquestales, creando una atmósfera que encaja a la perfección con la intensidad de los poemas de Hernández. El álbum tiene una fuerza y una emoción arrolladoras.
El disco contiene algunas de las adaptaciones más memorables de la carrera de Serrat. "Para la libertad", con su ritmo enérgico, se convirtió en un himno antifranquista. Su interpretación de las "Nanas de la cebolla", el conmovedor poema que Hernández escribió a su hijo desde la cárcel, es simplemente desgarradora.
Este trabajo es otra gran obra. Es la prueba de la increíble sensibilidad de Joan Manuel Serrat para entender y musicar la poesía, un álbum que no solo reivindicó la figura de un poeta represaliado por el franquismo, sino que también nos regaló una colección de canciones inmortales.
Listado de Canciones
- Menos Tu Vientre3:29
Letra
Menos tu vientre todo es confuso. Menos tu vientre todo es futuro fugaz, pasado, baldío y turbio. Menos tu vientre todo es oculto, menos tu vientre todo inseguro, todo postrero, polvo sin mundo. Menos tu vientre todo es oscuro, menos tu vientre claro y profundo. - Elegia5:50
Letra
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se nos ha muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería...) Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas, compañero del alma tan temprano. Alimentando lluvias, caracolas, y órganos mi dolor sin instrumentos, a las desalentadas amapolas daré tu corazón por alimento. Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler, me duele hasta el aliento. Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado. No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida. Ando sobre rastrojos de difuntos, y sin calor de nadie y sin consuelo voy de mi corazón a mis asuntos. Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano está rodando por el suelo. No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada. En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas estridentes, sedienta de catástrofes y hambrienta. Quiero escarbar la tierra con los dientes, quiero apartar la tierra parte a parte a dentelladas secas y calientes. Quiero mirar la tierra hasta encontrarte y besarte la noble calavera y desamordazarte y regresarte. Volverás a mi huerto y a mi higuera, por los altos andamios de las flores pajareará tu alma colmenera de angelicales ceras y labores. Volverás al arrullo de las rejas de los enamorados labradores. Alegrarás la sombra de mis cejas y tu sangre se irá a cada lado, disputando tu novia y las abejas. Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendras espumosas, mi avariciosa voz de enamorado. A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero. - Para La Libertad2:48Para la libertad, sangro, lucho, pervivo. Para la libertad, mis ojos y mis manos como un árbol carnal, generoso y cautivo, doy a los cirujanos. Para la libertad siento más corazones que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas, y entro en los hospitales, y entro en los algodones como en las azucenas. Porque donde unas cuencas vacías amanezcan ella pondrá dos piedras de futura mirada y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan en la carne talada. Retoñarán aladas de savia sin otoño reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. Porque soy como el árbol talado, que retoño: y aún tengo la vida.
- La Boca3:46
Letra
Boca que arrastra mi boca. Boca que me has arrastrado: boca que vienes de lejos a iluminarme de rayos. Alba que das a mis noches un resplandor rojo y blanco. Boca poblada de bocas: pájaro lleno de pájaros. Canción que vuelve las alas hacia arriba y hacia abajo. Muerte reducida a besos, a sed de morir despacio, das a la grama sangrante dos tremendos aletazos. El labio de arriba, el cielo y la tierra el otro labio. Beso que rueda en la sombra: beso que viene rodando desde el primer cementerio hasta los últimos astros. Beso que va a un porvenir de muchachas y muchachos, que no dejarán desiertos ni las calles, ni los campos. ¡Cuánta boca ya enterrada, sin boca, desenterramos! Bebo en tu boca por ellos, brindo en tu boca por tantos que cayeron sobre el vino de los amorosos vasos. Hoy son recuerdos, recuerdos, besos distantes y amargos. Boca que desenterraste el amanecer más claro con tu lengua. Tres palabras, tres fuegos has heredado: vida, muerte, amor. Ahí quedan escritas sobre tus labios. - Umbrio Por La Pena2:23
Letra
Umbrío por la pena, casi bruno, porque la pena tizna cuando estalla, donde yo no me hallo, no se halla hombre más apenado que ninguno. Pena con pena y pena desayuno, pena es mi paz y pena mi batalla, perro que ni me deja ni se calla, siempre a su dueño fiel, pero importuno. Cardos, penas me oponen su corona, cardos, penas me azuzan sus leopardos y no me dejan bueno hueso alguno. No podrá con la pena mi persona circundada de penas y de cardos: ¡cuánto penar para morirse uno! - Nanas De La Cebolla5:50La cebolla es escarcha cerrada y pobre. Escarcha de tus días y de mis noches. Hambre y cebolla, hielo negro y escarcha grande y redonda. En la cuna del hambre mi niño estaba. Con sangre de cebolla se amamantaba. Pero tu sangre, escarchada de azúcar cebolla y hambre. Una mujer morena resuelta en luna se derrama hilo a hilo sobre la cuna. Ríete niño, que te traigo la luna cuando es preciso. (Alondra de mi casa ríete mucho, que es la risa en tus ojos la luz del mundo. Ríete tanto, que mi alma al oírte bata el espacio.) Tu risa me hace libre, me pone alas. Soledades me quita, cárcel me arranca. Boca que vuela, corazón que en tus ojos relampaguea. Es tu risa la espada más victoriosa, vencedor de las flores y las alondras. Rival del sol. Porvenir de mis huesos y de mi amor. Desperté de ser niño: nunca despiertes. Triste llevo la boca: ríete siempre. Siempre en la cuna defendiendo la risa pluma por pluma. (Ser de vuelo tan alto, tan extendido, que tu carne es el cielo recién nacido. Si yo pudiera remontarme al origen de tu carrera.) Al octavo mes ríes con cinco azahares. Con cinco diminutas ferocidades. Con cinco dientes como cinco jazmines adolescentes. Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura sientas un arma. Sientas un fuego correr dientes abajo buscando el centro. Vuela niño en la doble luna del pecho: él, triste de cebolla, tú, satisfecho. No te derrumbes. No sepas lo que pasa ni lo que ocurre.
- Romancillo De Mayo2:50
Letra
Por fin trajo el verde Mayo correhuelas y albahacas a la entrada de la aldea y al umbral de las ventanas. Al verlo venir se han puesto cintas de amor las guitarras, celos de amor las clavijas, las cuerdas lazos de rabia, y relinchan impacientes por salir de serenata. En los templados establos donde el amor huele a paja, a honrado estiércol y a leche, hay un estruendo de vacas que se enamoran a solas y a solas rumian y braman. La cabra cambia de pelo, cambia la oveja de lana, cambia de color el lobo y de raíces la grama. Son otras las intenciones y son otras las palabras en la frente y en la lengua de la juventud temprana. Van los asnos suspirando reciamente por las asnas. Con luna y aves, las noches son vidrio de puro claras; las tardes, de puro verdes, de puro azul, esmeraldas; plata pura, las auroras parecen de puro blancas y las mañanas son miel de puro y puro doradas. Campea Mayo amoroso; que el amor ronda majadas, ronda establos y pastores, ronda puertas, ronda camas, ronda mozas en el baile y en aire ronda faldas... - El Nino Yuntero4:51
Letra
Carne de yugo, ha nacido más humillado que bello, con el cuello perseguido por el yugo para el cuello. Nace, como la herramienta a los golpes destinado, de una tierra descontenta y un insatisfecho arado. Entre estiércol puro y vivo de vacas, trae a la vida un alma color de olivo vieja y ya encallecida. Empieza a vivir, y empieza a morir de punta a punta, levantando la corteza de su madre con la yunta. Empieza a sentir, y siente la vida como una guerra, y a dar fatigosamente en los huesos de la tierra. Contar sus años no sabe y ya sabe que el sudor es una corona grave de sal para el labrador. Trabaja y mientras trabaja masculinamente serio, se unge de lluvias y se alhaja de carne de cementerio. A fuerza de golpes, fuerte, y a fuerza de sol, bruñido, con una ambición de muerte despedaza un pan reñido. Cada nuevo día es más raíz, menos criatura, que escucha bajo sus pies la voz de la sepultura. Y como raíz se hunde en la tierra lentamente, para que la tierra inunde de paz y panes su frente. Me duele este niño hambriento como una grandiosa espina, y su vivir ceniciento revuelve mi alma de encina. Lo veo arar los rastrojos, y devorar un mendrugo, y declarar con los ojos que por qué es carne de yugo. Me da su arado en el pecho, y su vida en la garganta y sufro viendo el barbecho tan grande bajo su planta. ¿Quién salvará a ese chiquillo menor que un grano de avena? ¿De dónde saldrá el martillo verdugo de esta cadena? Que salga del corazón de los hombres jornaleros, que antes de ser hombres son y han sido niños yunteros. - Cancion Ultima3:24
Letra
Pintada, no vacía: pintada está mi casa del color de las grandes pasiones y desgracias. Regresará del llanto adonde fue llevada con su desierta mesa, con su ruinosa cama. Florecerán los besos sobre las almohadas. Y en torno de los cuerpos elevará la sábana su intensa enredadera nocturna, perfumada. El odio se amortigua detrás de la ventana. Será la garra suave. Dejadme la esperanza. Pintada, no vacía: pintada está mi casa. - Llego Con Tres Heridas1:52
Letra
Llego con tres heridas la del amor, la de la muerte, la de la vida. Con tres heridas viene: la de la vida, la del maor, la de la muerte Con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte la del amor