Sinopsis
En un futuro distópico, varios hombres y mujeres despiertan atrapados en un oscuro laberinto tecnológico sin recordar quiénes son ni cómo han llegado hasta allí. Desorientados y bajo una presión constante, comprenden pronto que el encierro no es accidental: forman parte de un juego mortal diseñado para poner a prueba su resistencia física, su inteligencia y su capacidad para colaborar.
Mientras intentan orientarse entre pasadizos, trampas y enigmas, los supervivientes descubren que el laberinto no solo castiga el error, sino que parece manipular su percepción y explotar sus debilidades. Cada decisión tiene consecuencias inmediatas, y la desconfianza entre ellos crece a medida que se hace evidente que no todos reaccionan de la misma forma ante el miedo.
En paralelo, la película sugiere un mundo exterior dominado por élites que observan, controlan y convierten la lucha por la supervivencia en espectáculo y mecanismo de poder. Esa dimensión amplía el conflicto y sitúa el laberinto como reflejo de una sociedad desigual, donde las vidas de unos pocos pueden convertirse en entretenimiento o instrumento político para otros.
Andròn - The Black Labyrinth combina elementos de ciencia ficción, acción y aventura claustrofóbica para narrar una historia de amnesia, identidad y opresión. Más que centrarse en personajes complejos, apuesta por el suspense de un entorno cerrado en el que cada avance exige descifrar reglas ocultas y enfrentarse a un sistema tan enigmático como cruel.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Riccardo Eberspacher
Director
- Francesco Cinquemani
Director de fotografía
- Gherardo Gossi
Guionista
- Francesco Cinquemani
Montador
- Francesco Puggioni
Productor
- Monika Bacardi
- Andrea Iervolino
Reparto
- Leo Howard como Alexander · Actor
- Gale Harold como Julian · Actor
- Michelle Ryan como Elanor · Actriz
- Antonia Campbell-Hughes como Valerie · Actriz
- Danny Glover como Chancellor Gordon · Actor
- Alec Baldwin como Adam · Actor
Crítica
Un laberinto con buenas intenciones visuales y resultados muy limitados
Andròn - The Black Labyrinth parte de una premisa que, sobre el papel, ofrece posibilidades atractivas: un grupo de desconocidos despierta en un laberinto futurista, sin memoria y sometido a una lógica despiadada de supervivencia. Hay ecos evidentes de la ciencia ficción distópica, del thriller claustrofóbico y del relato sobre sociedades que convierten el sufrimiento en espectáculo. Sin embargo, la película tiene serias dificultades para desarrollar todo eso con consistencia.
Francesco Cinquemani intenta construir un universo opresivo apoyado en decorados sombríos, corredores metálicos y una atmósfera de amenaza constante. En algunos momentos, el diseño del espacio y la intención visual sugieren una producción con ambición por encima de su escala. La idea del laberinto como metáfora de control, manipulación y desigualdad social está ahí, y no es en sí misma poco interesante.
El problema aparece en la ejecución. El guion avanza a trompicones, los personajes apenas alcanzan densidad y la progresión dramática se resiente por una sensación continua de arbitrariedad. Más que descubrir un sistema complejo, el espectador tiene a menudo la impresión de asistir a una sucesión de pruebas y pasillos conectados de forma improvisada. La amnesia colectiva, que podría haber servido para explorar identidad y paranoia, queda reducida sobre todo a un recurso funcional.
El reparto reúne nombres reconocibles, pero pocos encuentran verdadero espacio para destacar. Alec Baldwin y Danny Glover aportan una presencia que sugiere una película de mayor entidad, aunque su participación no basta para levantar el conjunto. Leo Howard y Gale Harold cargan con buena parte del peso narrativo en un entorno donde los diálogos y la construcción de relaciones no siempre ayudan.
Tampoco la acción consigue la intensidad que necesitaría una propuesta de este tipo. Hay secuencias concebidas para generar urgencia, pero la puesta en escena y el montaje no logran traducirlas en verdadera tensión. El resultado es una película que quiere moverse entre el espectáculo distópico y el misterio tecnológico sin dominar del todo ninguno de los dos registros.
Aun así, sería injusto negar que existe una cierta voluntad de mundo, una intención de crear una distopía cerrada y reconocible. En sus mejores momentos, Andròn deja ver el esbozo de una idea de ciencia ficción serie B con personalidad visual. El problema es que ese esbozo rara vez cristaliza en una narración sólida.
En conjunto, se trata de una película fallida, más interesante por lo que intenta que por lo que consigue. Tiene ambiente, algunos nombres llamativos y una premisa con potencial, pero termina atrapada en su propio laberinto narrativo, sin encontrar una salida convincente.
Fuente: Redacción
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de Andròn - The Black Labyrinth?
Un grupo de desconocidos despierta en un laberinto futurista sin memoria y debe descifrar sus reglas para sobrevivir.
¿Quién es el director?
Francesco Cinquemani
¿Cuál es el reparto principal?
Leo Howard, Gale Harold, Michelle Ryan, Antonia Campbell-Hughes
¿Cuánto dura Andròn - The Black Labyrinth?
100 minutos.
