Sinopsis
En un Madrid convertido en laboratorio de identidades, música y deseo, Sexilia vive entre conciertos, terapia y una incapacidad casi orgullosa para distinguir el amor del impulso. Su mundo parece avanzar a la velocidad de la noche, entre grupos pop, persecuciones absurdas, secretos familiares y encuentros que rozan el disparate.
Riza Niro, heredero de un trono imaginario y fugitivo de sus propias obligaciones, llega a la ciudad buscando anonimato, placer y una libertad que su linaje le niega. Alrededor de ambos se despliega una fauna de personajes desubicados: artistas, médicos, terroristas, admiradores, amantes ocasionales y criaturas de la noche que hacen del exceso una forma de supervivencia.
La película observa ese torbellino sin pedir permiso ni disculpas. Su trama se construye como una comedia de equívocos donde lo sentimental, lo musical y lo provocador se mezclan con una energía desordenada pero muy reconocible. Más que una historia lineal, propone una postal eléctrica de una ciudad que aprendía a reinventarse tras años de represión.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Bernardo Bonezzi
Director
- Pedro Almodóvar
Director de fotografía
- Ángel Luis Fernández
Guionista
- Pedro Almodóvar · Historia y guion
- Terry Lennox · Colaboración en guion
Montador
- Pepe Salcedo
Reparto
- Cecilia Roth como Sexilia
- Imanol Arias como Riza Niro
- Helga Liné como Toraya
- Marta Fernández Muro como Queti
- Antonio Banderas como Sadec
- Luis Ciges como Doctor de Sexilia
Crítica
Deseo, ruido y libertad en estado embrionario
Laberinto de pasiones conserva el encanto de las películas que parecen filmadas antes de que su autor haya decidido del todo qué normas quiere romper. Pedro Almodóvar ya muestra aquí un universo reconocible: cuerpos que se buscan sin pedir perdón, familias descompuestas, canciones como declaración de principios y una Madrid que funciona menos como escenario que como estado de ánimo.
La película es irregular, sí, pero su irregularidad forma parte de su personalidad. La narración avanza a golpes de intuición, acumulando personajes y situaciones con una libertad que a veces desborda el conjunto. Donde otros filmes necesitarían una arquitectura dramática más cerrada, éste prefiere la velocidad, el chiste, el gesto pop y el placer de lo imprevisible.
Cecilia Roth e Imanol Arias encarnan dos figuras casi míticas dentro de la primera etapa almodovariana: seres jóvenes, erráticos, atravesados por el deseo y por una voluntad feroz de no pertenecer a ningún molde. A su alrededor, la aparición de Antonio Banderas y el desfile de secundarios consolidan la sensación de estar ante una película que captura una comunidad creativa en plena ebullición.
Lo más valioso no está en la precisión de la trama, sino en la libertad con la que el film registra un momento cultural. La Movida aparece convertida en comedia sentimental, en carnaval de identidades y en espacio donde lo marginal puede ocupar el centro sin pedir autorización. Hay provocación, pero también ternura; hay caos, pero también una sorprendente coherencia emocional.
Vista hoy, Laberinto de pasiones no es una obra redonda, pero sí una pieza esencial para entender la formación de una mirada. En sus excesos ya palpita el Almodóvar posterior: la mezcla de melodrama y humor, la atención a los cuerpos deseantes, el gusto por los colores imposibles y la convicción de que el cine puede ser una forma de emancipación.
Fuente: Redacción
Preguntas frecuentes
¿Por qué Laberinto de pasiones es importante dentro del cine de Pedro Almodóvar?
Es su segundo largometraje y una de las películas que fijan el tono de su primera etapa: humor provocador, cultura pop, sexualidad desatada y una mirada muy ligada al Madrid de la Movida.
¿Qué papel tiene Antonio Banderas en Laberinto de pasiones?
Antonio Banderas aparece como Sadec, en uno de sus primeros trabajos cinematográficos. La película suele recordarse también por marcar el inicio de su relación profesional con el universo de Almodóvar.
¿La película retrata la Movida madrileña?
Sí. Aunque lo hace desde una ficción disparatada, la película captura la energía nocturna, musical y contracultural del Madrid de comienzos de los años ochenta.
¿Qué tono tiene Laberinto de pasiones?
Combina comedia, melodrama, farsa pop y provocación sexual. Su estructura es caótica y deliberadamente excesiva, algo característico del primer Almodóvar.
¿Quiénes son los protagonistas principales?
Los ejes de la historia son Sexilia, interpretada por Cecilia Roth, y Riza Niro, interpretado por Imanol Arias, dos personajes unidos por el deseo, la fuga y la confusión sentimental.
