2003
Sinopsis
One More Time sigue a Jude, un cantante veterano que lleva demasiado tiempo viviendo del eco de un pasado mejor. Cuando las circunstancias le obligan a compartir espacio con su hija adulta, la convivencia reabre viejas distancias, reproches soterrados y una intimidad que nunca llegó a construirse del todo.
La película se mueve entre el humor cansado y la melancolía de las segundas oportunidades. Jude quiere volver a cantar y recuperar algo del prestigio perdido, pero su verdadero desafío no está en el escenario, sino en aceptar la clase de padre que ha sido y la que todavía podría intentar ser. A su lado, Corinne busca orden en una vida sentimental y profesional que tampoco termina de encajar.
El relato encuentra su fuerza en los pequeños gestos: conversaciones interrumpidas, silencios incómodos y canciones que expresan lo que los personajes no saben formular de frente. Más que una historia sobre el regreso de una estrella, One More Time es un drama íntimo sobre cómo la música puede servir de refugio, máscara y puente afectivo. En ese terreno discreto, la película explora con sensibilidad la dificultad de reparar los vínculos cuando el tiempo ya ha dejado demasiadas marcas.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Joe McGinty
Director
- Robert Edwards
Director de fotografía
- Anne Etheridge
Guionista
- Robert Edwards
Montador
- Mollie Goldstein
Productor
- Lucas Joaquin
- Saemi Kim
- Saerom Kim
- Lars Knudsen
- Chris Maybach
- Ferne Pearlstein
- Jay Van Hoy
Reparto
- Christopher Walken como Jude · Actor
- Amber Heard como Corinne · Actriz
- Kelli Garner como Caroline · Actriz
- Hamish Linklater como Tim · Actor
- Oliver Platt como Max · Actor
- Ann Magnuson como Maureen · Actriz
Crítica
Una balada menor con corazón y heridas familiares
One More Time pertenece a esa clase de películas modestas que no buscan imponerse por la vía de la espectacularidad, sino por la cercanía. Su punto de partida es sencillo: un cantante envejecido que intenta reactivar su carrera mientras se ve obligado a convivir con una hija a la que realmente nunca llegó a conocer. A partir de ahí, Robert Edwards compone un drama pequeño, de cámara, en el que el centro no es el regreso artístico, sino el lento y torpe aprendizaje emocional de sus personajes.
Christopher Walken sostiene gran parte de la película con una mezcla muy eficaz de desgaste, vanidad y ternura mal disimulada. Su Jude no es un viejo león lleno de nobleza, sino un hombre irregular, con impulsos egoístas y encanto intermitente, alguien que quiere reparar cosas pero no siempre sabe cómo. Amber Heard encuentra un buen contrapeso en Corinne, menos explosiva de lo que podría haber sido el papel y más creíble precisamente por esa contención. Entre ambos se instala una química áspera que da verdad a los conflictos.
La película acierta cuando evita convertir la reconciliación familiar en una sucesión de grandes escenas lacrimógenas. Prefiere avanzar a través de tensiones pequeñas, ironías defensivas y momentos de intimidad que llegan sin subrayado. En ese sentido, el guion entiende bien que la cercanía entre padre e hija no puede surgir de golpe ni quedar resuelta por una sola conversación. El acercamiento es irregular, retrocede a veces, y eso juega a favor de la credibilidad del conjunto.
También ayuda el hecho de que la música esté integrada con naturalidad. No se usa como ornamento ni como excusa nostálgica, sino como una extensión del carácter de Jude y del vacío que arrastra. Las canciones no interrumpen la trama: la exponen. Hay algo conmovedor en ver a un hombre aferrarse al escenario porque no sabe habitar con la misma claridad su vida cotidiana.
Sus límites son evidentes. El film no siempre consigue que las subtramas alrededor de los personajes secundarios tengan el mismo peso que la relación central, y en algunos tramos parece quedarse a medio camino entre el retrato generacional, la comedia seca y el drama musical íntimo. Esa indecisión tonal le resta algo de fuerza. Además, su puesta en escena es funcional y rara vez alcanza una verdadera potencia visual.
Pero incluso con esas reservas, One More Time deja una impresión amable y honesta. Funciona por escala, por interpretación y por una sensibilidad que no necesita gritar para hacerse notar. No pretende reinventar el drama familiar, y quizá precisamente por eso encuentra una voz propia en la modestia. Es una película sobre gente que llega tarde a muchas cosas y aun así intenta decir algo verdadero antes de que se cierre el telón. En esa renuncia a lo grandilocuente reside buena parte de su encanto.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Hamptons International Film Festival (2015) · Suffolk County Next Exposure Award · Ganador · Premio concedido a Robert Edwards por la película.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de One More Time?
Un veterano cantante intenta relanzar su carrera mientras se reencuentra con su hija.
¿Quién es el director?
Robert Edwards
¿Cuál es el reparto principal?
Christopher Walken, Amber Heard, Kelli Garner, Hamish Linklater
¿Cuánto dura One More Time?
98 minutos.
