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Sigo como Dios (2007)

Título original: Evan Almighty · Estados Unidos · 96 min

  • Comedia
  • Fantasía
DirecciónTom Shadyac
Estreno22/06/2007
Reparto principalSteve Carell, Morgan Freeman, Lauren Graham, John Goodman
Puntuación crítica6.1

Sinopsis

Evan Baxter deja atrás su carrera televisiva y llega al Congreso con la promesa de cambiar el mundo. Su nueva vida parece encaminada hasta que una serie de señales imposibles lo sitúan en el centro de una misión absurda: Dios le ordena construir un arca.

Mientras su imagen pública se desmorona y su familia cree asistir a una crisis personal, Evan se ve rodeado por animales, herramientas y fenómenos que no puede explicar. La sátira política se mezcla así con una relectura ligera del relato bíblico de Noé.

La película convierte el conflicto entre ambición pública y responsabilidad moral en una comedia de gran escala. Bajo el tono familiar, también plantea una idea sencilla sobre los pequeños actos de bondad y la necesidad de escuchar a quienes nos rodean cuando todo parece perder el sentido.

Fuente: Redacción

Ficha técnica

Compositor

  • John Debney

Director

  • Tom Shadyac

Director de fotografía

  • Ian Baker

Guionista

  • Steve Oedekerk

Montador

  • Scott Hill

Productor

  • Tom Shadyac
  • Gary Barber
  • Roger Birnbaum
  • Neal H. Moritz
  • Michael Bostick

Reparto

  • Steve Carell como Evan Baxter · Actor
  • Morgan Freeman como Dios · Actor
  • Lauren Graham como Joan Baxter · Actriz
  • John Goodman como Congresista Chuck Long · Actor
  • John Michael Higgins como Marty Stringer · Actor
  • Wanda Sykes como Rita Daniels · Actriz
  • Jimmy Bennett como Ryan Baxter · Actor

Crítica

Una fábula amable con humor irregular y vocación familiar

Sigo como Dios juega a ser secuela, spin-off y relectura bíblica al mismo tiempo. Esa mezcla le da una identidad curiosa: por un lado quiere ampliar el universo de Bruce Almighty y, por otro, aspira a convertirse en una comedia familiar autónoma, más blanca, más didáctica y también más aparatosa. El resultado es desigual, pero no carente de encanto.

La gran baza de la película está en Steve Carell. Su capacidad para sostener el ridículo con absoluta convicción vuelve creíble un punto de partida que bordea el disparate desde el minuto uno. El personaje de Evan Baxter funciona porque Carell lo interpreta como un hombre atrapado entre la humillación pública, la presión política y una experiencia espiritual que nadie a su alrededor está dispuesto a aceptar.

Morgan Freeman repite como una presencia serena y calculadamente irónica. Su Dios no empuja la película desde la grandilocuencia, sino desde una calma casi doméstica que rebaja el tono del espectáculo. Lauren Graham aporta calor emocional al núcleo familiar, mientras John Goodman encarna con eficacia a ese poder político amable en apariencia y corrosivo en el fondo.

Lo más discutible del film está en su escala. La producción busca convertir una premisa íntima y absurda en un gran entretenimiento de efectos visuales, animales digitales y destrucción controlada. A veces esa ambición juega en su contra. Hay secuencias pensadas para maravillar que terminan restando espontaneidad al humor, y la película se vuelve menos ingeniosa cuanto más intenta impresionar.

También hay algo interesante en su subtexto. Pese a su ligereza, insiste en una idea sencilla pero eficaz: cambiar el mundo no siempre significa hacer algo gigantesco, sino tomar decisiones decentes cuando nadie aplaude. Esa moralidad elemental puede parecer obvia, pero la película la expone con suficiente claridad como para conectar con su vocación popular.

No es una gran comedia ni una secuela especialmente inspirada, pero sí una propuesta amable, accesible y curiosamente sincera en su mensaje. Cuando se olvida de competir con la espectacularidad y confía en la humanidad de sus intérpretes, encuentra un tono simpático y digno. Vista hoy, quizá se aprecia menos por su artificio visual que por su voluntad de contar una parábola moderna con humor blando y corazón reconocible.

Fuente: Redacción

Premios y nominaciones

  • Golden Raspberry Awards (2008) · Worst Prequel or Sequel · Nominado
  • Teen Choice Awards (2007) · Choice Hissy Fit · Nominado · Steve Carell
  • Teen Choice Awards (2007) · Choice Movie Actor – Comedy · Nominado · Steve Carell
  • Teen Choice Awards (2007) · Choice Scream · Nominado · Steve Carell

Preguntas frecuentes

¿Sigo como Dios es secuela de Como Dios?

Sí. Sigo como Dios es un spin-off y secuela ambientada en el universo de Bruce Almighty, con Evan Baxter como protagonista y Morgan Freeman retomando el papel de Dios.

¿Qué personaje interpreta Steve Carell en Sigo como Dios?

Steve Carell interpreta a Evan Baxter, un antiguo presentador de televisión convertido en congresista que recibe la insólita misión de construir un arca.

¿Por qué es conocida Sigo como Dios?

La película es recordada por su premisa de comedia bíblica contemporánea, su gran despliegue de animales y efectos visuales y por haber sido una de las comedias más caras de su época.

¿Quién acompaña a Steve Carell en el reparto de Sigo como Dios?

El reparto principal incluye a Morgan Freeman, Lauren Graham, John Goodman, John Michael Higgins, Wanda Sykes y Jimmy Bennett.

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