2011
Sinopsis
Jo Harding y Bill Harding atraviesan una separación que parece ya inevitable, pero una última firma pendiente los obliga a coincidir justo cuando se desata una jornada meteorológica excepcional en el corazón de Oklahoma. Ella sigue entregada por completo a la persecución científica de tornados; él intenta apartarse de esa vida y acercarse a una existencia más estable. El temporal, sin embargo, vuelve inútil cualquier plan de distancia emocional.
En medio de carreteras secundarias, granjas arrasadas y cielos cada vez más amenazadores, el equipo de Jo corre contra una cuadrilla rival mientras trata de lanzar Dorothy, un dispositivo experimental diseñado para recoger datos del interior de los embudos. La película convierte esa misión científica en una carrera de alto riesgo, donde cada avance depende tanto del conocimiento técnico como de la valentía temeraria de quienes persiguen la tormenta.
Aunque el espectáculo meteorológico domina el relato, Twister también explora el vínculo entre dos personas que comparten una herida antigua y una pasión peligrosa. Entre discusiones, recuerdos y rescates improvisados, el film enfrenta a sus personajes con fuerzas naturales que vuelven diminutos sus conflictos privados, al tiempo que los obligan a decidir qué clase de vida quieren seguir cuando el cielo deja de rugir.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Mark Mancina
Director
- Jan de Bont
Director de fotografía
- Jack N. Green
Guionista
- Michael Crichton
- Anne-Marie Martin
Montador
- Michael Kahn
Productor
- Ian Bryce
- Michael Crichton
- Kathleen Kennedy
Productor ejecutivo
- Steven Spielberg
- Walter Parkes
- Laurie MacDonald
- Gerald R. Molen
Reparto
- Helen Hunt como Dr. Jo Harding
- Bill Paxton como Bill Harding
- Jami Gertz como Dr. Melissa Reeves
- Cary Elwes como Dr. Jonas Miller
- Philip Seymour Hoffman como Dusty Davis
- Alan Ruck como Rabbit Nermal
Crítica
Viento, espectáculo y adrenalina en una máquina de estudio muy afinada
Twister pertenece a esa clase de superproducciones de los años noventa que entendieron el espectáculo como una experiencia física antes que como una sucesión de golpes de efecto. Jan de Bont no dirige la película como si estuviera ilustrando un concepto de desastre, sino como si quisiera meter al espectador dentro de una corriente de aire que no da tregua. El resultado conserva hoy una energía muy particular: directa, ruidosa y sorprendentemente clara. La gran fortaleza del film es su sentido del movimiento. Todo en Twister avanza hacia adelante. Los vehículos, las nubes, los diálogos y hasta las relaciones personales parecen empujados por una urgencia continua. Esa cualidad evita que la película se estanque cuando el guion se reduce a una estructura bastante simple. Lo que importa no es tanto la sofisticación narrativa como la acumulación de tensión y la forma en que cada persecución meteorológica sube un peldaño en escala y peligro. Helen Hunt y Bill Paxton sostienen el centro emocional con oficio. No trabajan con personajes especialmente complejos, pero sí con figuras funcionales que deben transmitir historia compartida, resentimiento y atracción persistente en muy poco tiempo. Lo consiguen gracias a una química franca, de película de aventuras clásica. Jami Gertz aporta una nota inteligente al triángulo sentimental al no quedar reducida a simple estorbo, y Philip Seymour Hoffman inyecta desorden, humor y una excentricidad contagiosa que da color al conjunto. Donde Twister realmente se juega su prestigio es en la puesta en escena. Los efectos visuales, hoy inevitables de mirar también con curiosidad histórica, siguen funcionando porque están integrados en un diseño de secuencias muy preciso. De Bont entiende el tamaño del plano, el recorrido del peligro y el instante exacto en que un objeto cotidiano deja de ser decorado para convertirse en amenaza. Una cerca, una cisterna, un cartel o una vaca suspendida en el aire no son ocurrencias aisladas: forman parte de una gramática del caos que la película maneja con convicción. Eso no significa que todo sea impecable. El libreto de Michael Crichton y Anne-Marie Martin simplifica bastante los conflictos y nunca se interesa de verdad por la dimensión científica de sus protagonistas. El grupo rival está trazado con brocha gruesa y algunas escenas sentimentales se resuelven con una rapidez un poco televisiva. Pero sería injusto exigirle a Twister una densidad que nunca promete. Su apuesta es otra: combinar cine de catástrofes, aventura romántica y road movie de tormentas con la mayor eficacia posible. Y en ese terreno cumple con holgura. Hay imágenes que siguen grabadas en la memoria colectiva porque la película sabe dosificarlas y porque nunca pierde de vista la escala humana del peligro. Incluso cuando exagera, lo hace con una franqueza que desarma. Twister no aspira a la solemnidad ni a la alegoría. Quiere arrastrar, sacudir y divertir, y lo logra con una pericia industrial admirable. Vista hoy, mantiene intacta su condición de entretenimiento robusto. Puede que no sea profunda, pero sí tremendamente competente. Y a veces eso basta para convertir una premisa muy simple en un espectáculo que todavía sopla con fuerza.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Academy Awards (1997) · Sound · Nominado · Nominación para Steve Maslow, Gregg Landaker, Kevin O''Connell y Geoffrey Patterson.
- Academy Awards (1997) · Visual Effects · Nominado · Nominación para Stefen Fangmeier, John Frazier, Habib Zargarpour y Henry LaBounta.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de Twister?
Dos cazatormentas separados sentimentalmente deben colaborar durante un brote extremo de tornados en Oklahoma para poner a prueba un sistema de alerta capaz de salvar vidas.
¿Quién es el director?
Jan de Bont
¿Cuál es el reparto principal?
Helen Hunt, Bill Paxton, Jami Gertz, Cary Elwes
¿Cuánto dura Twister?
113 minutos.
