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Una batalla tras otra (2025)

Título original: One Battle After Another · Estados Unidos · 162 min

  • Acción
  • Comedia
  • Suspense
DirecciónPaul Thomas Anderson
Estreno26/09/2025
Reparto principalLeonardo DiCaprio, Sean Penn, Benicio del Toro, Regina Hall
Puntuación crítica8.4

Sinopsis

Una batalla tras otra arranca con una energía de fuga, desorden y amenaza inminente. Paul Thomas Anderson sitúa a sus personajes en un territorio donde el pasado ideológico, las cuentas pendientes y la violencia institucional regresan bajo nuevas formas, como si la historia no avanzara tanto como cambia de máscara. Lo que al principio parece una peripecia criminal de gran escala se va convirtiendo en un retrato ácido de un país que ha aprendido a convivir con el cinismo.

En el centro de la película aparece un conjunto de figuras desplazadas, ambiguas o directamente rotas, obligadas a moverse entre conspiraciones, intereses enfrentados y restos de viejas utopías. Leonardo DiCaprio lidera un reparto que entiende el material como una mezcla de farsa, thriller y comentario político, mientras la puesta en escena combina grandiosidad formal con una deliberada sensación de caos controlado.

La inspiración en Vineland, la novela de Thomas Pynchon, se percibe menos como una traslación literal que como un impulso narrativo: Anderson toma el nervio de esa mirada paranoica sobre Estados Unidos y la convierte en una película de persecuciones, traiciones, humor absurdo y heridas históricas mal cerradas. El resultado es un film expansivo, cambiante y combativo, donde cada secuencia parece proponer una batalla nueva: entre generaciones, entre discursos, entre deseo de emancipación y maquinaria de control. Más que una crónica lineal, la película funciona como un remolino político y sentimental que obliga a sus personajes a seguir moviéndose para no quedar aplastados por el sistema que intentan esquivar.

Fuente: Redacción

Ficha técnica

Compositor

  • Jonny Greenwood

Director

  • Paul Thomas Anderson

Director de fotografía

  • Michael Bauman

Guionista

  • Paul Thomas Anderson

Montador

  • Andy Jurgensen

Productor

  • Adam Somner
  • Sara Murphy
  • Paul Thomas Anderson

Reparto

  • Leonardo DiCaprio como Bob
  • Sean Penn como Col. Steven J. Lockjaw
  • Benicio del Toro
  • Regina Hall como Deandra
  • Teyana Taylor como Perfidia
  • Chase Infiniti

Crítica

Una sátira desbordada, furiosa y sorprendentemente emotiva

Paul Thomas Anderson firma con Una batalla tras otra una de esas películas que parecen alimentarse de su propio exceso. Es larga, nerviosa, irregular por momentos y deliberadamente expansiva, pero también posee una convicción formal y política que la vuelve difícil de apartar de la cabeza. Lo que podría haberse quedado en un gran artefacto de prestigio se transforma en una obra de combustión continua, una película que ataca desde varios frentes a la vez: sátira histórica, thriller paranoico, comedia amarga y drama sobre la resaca ideológica de Estados Unidos. La inspiración en Vineland no se traduce en una adaptación obediente, sino en una apropiación libre y feroz. Anderson recoge de Thomas Pynchon el gusto por los vínculos quebrados, las fuerzas invisibles del poder, la sensación de que la realidad ha sido secuestrada por estructuras demasiado grandes para comprenderse del todo. Pero allí donde la novela multiplica desvíos y resonancias, la película encuentra un impulso más frontal, más físico, casi muscular. Todo avanza con la energía de una huida, de una lucha sostenida contra algo que ya ha penetrado en todas partes. Leonardo DiCaprio se mueve muy bien dentro de ese dispositivo. Su trabajo no busca el lucimiento solemne, sino una mezcla de nervio, desconcierto y desgaste que encaja con el mundo de la película. Es un protagonista menos heroico que arrastrado por las circunstancias, y esa fragilidad le sienta bien. A su alrededor, el reparto tiene un peso decisivo. Teyana Taylor introduce una electricidad que desordena cada escena en la que aparece; Regina Hall aporta dureza e inteligencia; Sean Penn funciona como presencia amenazante y grotesca a la vez. El film se beneficia de esa cualidad coral que Anderson sabe administrar incluso cuando el relato parece a punto de desbordarse. En el plano formal, Una batalla tras otra exhibe un dominio impresionante del espacio y del ritmo. Hay secuencias construidas como piezas de maquinaria pesada y otras que dependen de un caos minuciosamente calculado. Michael Bauman filma con nervio, profundidad y una textura que evita el brillo ornamental fácil. Jonny Greenwood, por su parte, vuelve a ser un socio perfecto: su música no acompaña, sino que presiona, irrita, acelera, hace que la película respire como si estuviera siempre al borde de la colisión. No todo es impecable. Hay pasajes en los que Anderson parece disfrutar tanto de la proliferación de tonos e ideas que la película amenaza con perder centro dramático. Algunas transiciones son abruptas, y ciertos personajes secundarios piden más tiempo del que reciben. Pero incluso esos desequilibrios juegan a favor de una obra que se niega a ser cómoda, pulida o dócil. Esta no es una película diseñada para tranquilizar al espectador, sino para obligarlo a seguir el movimiento de una realidad convulsa. Lo más valioso del film es que su comentario político no se reduce a la consigna. Anderson entiende la política como atmósfera, como herencia tóxica, como lenguaje contaminado. Por eso la película puede ser feroz sin volverse panfletaria, y emotiva sin pedir indulgencia. Bajo el estruendo, lo que late es una tristeza muy concreta: la de quienes siguen viviendo entre los restos de promesas incumplidas. Una batalla tras otra confirma a Anderson como uno de los pocos autores estadounidenses capaces de combinar ambición industrial, complejidad narrativa y una mirada verdaderamente personal. Es una película grande en escala y en riesgo. A veces se excede, sí. Pero su exceso está vivo, piensa y golpea. Y en el cine contemporáneo eso vale mucho.

Fuente: Redacción

Libro en el que se basa

  • Vineland · Thomas Pynchon · Inspirada en · Ver libro

Premios y nominaciones

  • Academy Awards (2026) · Best Directing · Ganador · Paul Thomas Anderson.
  • Golden Globe Awards (2026) · Best Motion Picture - Musical or Comedy · Ganador

Preguntas frecuentes

¿En qué novela se inspira Una batalla tras otra?

La película se inspira libremente en Vineland, la novela de Thomas Pynchon publicada en 1990. No es una adaptación literal, sino una relectura cinematográfica de su universo político y paranoico.

¿Quién protagoniza Una batalla tras otra?

El reparto principal está encabezado por Leonardo DiCaprio, Sean Penn, Benicio del Toro, Regina Hall, Teyana Taylor y Chase Infiniti. Es una de las películas más corales de la etapa reciente de Paul Thomas Anderson.

¿Qué premios importantes ganó Una batalla tras otra?

Entre sus reconocimientos más visibles figuran el Golden Globe a la mejor película de comedia o musical y el Óscar a la mejor dirección para Paul Thomas Anderson. También tuvo una presencia destacada en la conversación crítica de la temporada.

¿Es la primera vez que Paul Thomas Anderson adapta a Thomas Pynchon?

No. Anderson ya había llevado al cine otra obra de Pynchon con Inherent Vice (Vicio propio, 2014). Por eso Una batalla tras otra también se leyó como un reencuentro creativo con ese universo literario.

¿Qué papel tuvo Teyana Taylor en la recepción de la película?

Su interpretación fue una de las más comentadas y premiadas de la película. Su personaje, Perfidia, aporta una energía imprevisible que intensifica tanto la carga política como el pulso emocional del relato.

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