Sinopsis
Larry Gigli es un delincuente menor de Los Ángeles que intenta ascender dentro de la organización para la que trabaja. Cuando recibe el encargo de secuestrar al hermano con discapacidad intelectual de un fiscal, cree estar ante la oportunidad perfecta para demostrar obediencia y temple. Sin embargo, el plan se complica desde el momento en que sus superiores deciden enviar a Ricki, una ejecutora de carácter imprevisible, para vigilar cada uno de sus movimientos.
La convivencia forzada entre ambos convierte el secuestro en un extraño juego de tensiones. Gigli intenta mantener el control mientras lidia con su inseguridad, con las exigencias de sus jefes y con una atracción mal encajada hacia su compañera. Ricki, por su parte, impone distancia, ironía y una energía que descoloca por completo a un hombre acostumbrado a obedecer más que a pensar. El rehén, ajeno a muchas de las reglas del mundo criminal, añade una fragilidad que vuelve todavía más absurdo el encargo.
La película mezcla intriga mafiosa, comedia romántica y situaciones de incomodidad emocional. En ese terreno movedizo, los personajes avanzan entre conversaciones erráticas, amenazas de sus superiores y decisiones improvisadas. Lo que debería ser una operación rápida termina revelando la incapacidad de Gigli para dominar su vida, su trabajo y sus sentimientos, mientras el crimen inicial se transforma en un caos sentimental de consecuencias imprevisibles.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- John Powell
Director
- Martin Brest
Director de fotografía
- Robert Elswit
Guionista
- Martin Brest
Montador
- Julie Monroe
- Billy Weber
Productor
- Martin Brest
- Casey Silver
Reparto
- Ben Affleck como Larry Gigli
- Jennifer Lopez como Ricki
- Justin Bartha como Brian
- Al Pacino como Starkman
- Christopher Walken como Detective Stanley Jacobellis
- Lainie Kazan como Patricia Gigli
Crítica
Fama, desconcierto y una película que nunca encuentra su tono
Una relación peligrosa arrastra desde su estreno una reputación devastadora, y no cuesta entender por qué. Es una película que parece construida a partir de intuiciones incompatibles: quiere ser sátira criminal, comedia romántica torcida, estudio de personajes desajustados y vehículo de estrellas. El problema es que ninguna de esas líneas termina de integrarse. Martin Brest, cineasta con títulos de enorme personalidad a sus espaldas, rueda aquí una obra extrañamente desorientada, como si la historia cambiara de naturaleza cada pocos minutos.
El arranque plantea una intriga mafiosa con un secuestro que podría haber derivado hacia una comedia negra amarga. Pero en cuanto Jennifer Lopez entra en escena, el relato gira hacia otra cosa: una relación de pulsos verbales, deseo mal articulado y juego de dominación emocional. Sobre el papel, esa mezcla podría haber tenido interés. En pantalla, casi nunca lo consigue. Los diálogos persiguen una extravagancia que se confunde con arbitrariedad, y las escenas se alargan hasta diluir cualquier ritmo interno.
Ben Affleck compone a Larry Gigli como un criminal de medio pelo atrapado entre la necesidad de parecer duro y una vulnerabilidad infantil. Hay momentos en los que esa indecisión resulta incluso simpática. El problema es que el personaje no evoluciona con claridad y la interpretación queda a merced de un guion que no decide si debe ser patético, entrañable o simplemente ridículo. Jennifer Lopez carga con un personaje construido para resultar enigmático y provocador, pero el texto le concede más pose que densidad. Entre ambos no surge una química dramática consistente, pese a que la película insiste en hacer de ella su principal motor.
Justin Bartha, como el rehén Brian, introduce una nota de humanidad involuntaria en mitad del disparate. También Christopher Walken y Al Pacino aparecen para aportar autoridad y rareza, aunque sus intervenciones parecen venir de películas distintas. Lainie Kazan, en cambio, consigue uno de los pocos momentos genuinamente vivos, apoyándose en una vis cómica más terrenal que la del resto del conjunto.
Formalmente, la película no carece de oficio. La fotografía de Robert Elswit es sólida, la música de John Powell intenta sostener el tono cambiante y el montaje procura contener una narración dispersa. Pero ni siquiera ese armazón técnico puede evitar la sensación de obra rota, muy probablemente afectada por reescrituras, cambios de tono y un contexto promocional que terminó devorando a la propia película.
Vista hoy, Una relación peligrosa tiene un interés casi arqueológico. No tanto por sus valores cinematográficos, bastante escasos, sino por lo que representa: el choque entre el star system, la presión mediática y una producción incapaz de definir su identidad. No es solo una mala película; es una mala película que deja ver, en cada escena, las costuras de su fracaso. Y quizá por eso sigue resultando tan comentada: porque pocas veces un tropiezo industrial ha quedado tan expuesto en pantalla.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Golden Raspberry Awards (2004) · Worst Actor · Ganador · Ben Affleck.
- Golden Raspberry Awards (2004) · Worst Actress · Ganador · Jennifer Lopez.
- Golden Raspberry Awards (2004) · Worst Director · Ganador · Martin Brest.
- Golden Raspberry Awards (2004) · Worst Picture · Ganador · Película ganadora por su rendimiento crítico y comercial.
- Golden Raspberry Awards (2004) · Worst Screen Couple · Ganador · Ben Affleck y Jennifer Lopez.
- Golden Raspberry Awards (2004) · Worst Screenplay · Ganador · Martin Brest.
- Golden Raspberry Awards (2004) · Worst Supporting Actor · Nominado · Al Pacino
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de Una relación peligrosa?
Un matón de poca monta debe secuestrar al hermano de un fiscal, pero la llegada de una enigmática sicaria altera sus planes y su cabeza.
¿Quién es el director?
Martin Brest
¿Cuál es el reparto principal?
Ben Affleck, Jennifer Lopez, Justin Bartha, Al Pacino
¿Cuánto dura Una relación peligrosa?
121 minutos.
