1. Wall Street (1987)
Wall Street ocupa un lugar central en la carrera de Michael Douglas porque convirtió su carisma frío, su inteligencia verbal y su autoridad natural en la encarnación perfecta de una época. Gordon Gekko no solo fue uno de sus personajes más célebres, sino también uno de los grandes iconos del cine americano de los ochenta. Dentro de su filmografía, esta película es decisiva porque fijó de manera definitiva su capacidad para hacer fascinante el poder más corrosivo.