1. Leaving Las Vegas (1995)
Es el punto más alto de su reconocimiento dramático y una de las interpretaciones que mejor desmontan la idea de Cage como actor únicamente excesivo. Su trabajo aquí resulta contenido, vulnerable y devastador, con una entrega emocional que convirtió la película en una referencia inevitable dentro de su filmografía. Más que un papel premiado, fue la confirmación de que podía sostener una tragedia íntima sin perder ni un ápice de magnetismo.