1. Pulp Fiction (1994)
Es el papel que convirtió a Samuel L. Jackson en un icono moderno. Jules Winnfield no solo le dio una presencia definitiva en el imaginario popular, también mostró su dominio del ritmo verbal, la amenaza contenida y el humor seco. La película es fundamental en su carrera porque transformó a un actor de carácter en una figura central del cine de los noventa, con una autoridad imposible de imitar.