B.B. King

B.B. King

B.B. King fue el indiscutible y eterno "Rey del Blues". Con su vozarrón cargado de alma y el sonido inconfundible de su guitarra "Lucille", transformó el blues de una música regional a un lenguaje universal. Pasó de las plantaciones de algodón de Misisipi a ser un embajador global de la música, influyendo a prácticamente todos los guitarristas de rock que vinieron después de él. Su legado es la historia misma del blues moderno.

De las plantaciones de Misisipi a Memphis

Riley B. King nació el 16 de septiembre de 1925 en una plantación de algodón en Berclair, Misisipi. Criado por su abuela, su primer contacto con la música fue en el coro de la iglesia, donde el predicador le enseñó sus primeros acordes de guitarra. Siendo un joven aparcero, se mudó a Memphis, Tennessee, el epicentro del blues. Allí, fue apadrinado por su primo, el bluesman Bukka White, y comenzó a hacerse un nombre.

Consiguió un trabajo como DJ en la emisora de radio WDIA, donde se ganó el apodo de "Beale Street Blues Boy", que pronto se acortó a B.B. Su popularidad en la radio lo llevó a firmar su primer contrato discográfico, y en 1952 consiguió su primer número uno en las listas de R&B con el tema "3 O'Clock Blues".

'Lucille' y el nacimiento de una leyenda

En los años 50, B.B. King se convirtió en una de las mayores estrellas del circuito de R&B, conocido por su incansable ritmo de giras, llegando a ofrecer más de 300 conciertos al año. Fue durante esta época cuando nació una de las leyendas más famosas de la música. En un concierto en Arkansas, dos hombres iniciaron una pelea por una mujer llamada Lucille y derribaron una estufa de queroseno, provocando un incendio. King evacuó el local, pero se dio cuenta de que había dejado dentro su guitarra, así que volvió al edificio en llamas para rescatarla.

Al día siguiente, bautizó a esa guitarra, y a todas las que tendría después, como "Lucille", como un recordatorio para no volver a hacer algo tan estúpido como pelear por una mujer o arriesgar su vida por una guitarra. Su Gibson ES-355 negra se convirtió en el instrumento más famoso de la historia del blues.

El blues es un doctor. Si estás deprimido, coge un disco de blues y ponlo. Tus problemas siguen ahí, pero de alguna manera te sientes mejor.

B.B. King

'The Thrill Is Gone' y la conquista del mundo

Aunque era una estrella en el mundo del blues y el R&B, su gran salto al público blanco y al rock llegó a finales de los 60. Guitarristas como Eric Clapton y Mike Bloomfield lo citaban como una influencia fundamental. En 1969, fue telonero de The Rolling Stones en su gira estadounidense.

Su consagración definitiva llegó en 1970 con su versión de "The Thrill Is Gone". La canción, con su melancólico arreglo de cuerdas y el llanto de su guitarra Lucille, se convirtió en un éxito mundial, le valió su primer premio Grammy y se convirtió en su tema insignia. Con esta canción, B.B. King trascendió el blues para convertirse en un icono de la música universal.

Ver vídeo

El embajador global del blues

A partir de los 70, B.B. King se convirtió en el gran embajador del blues en todo el mundo. Su estilo era inconfundible: un vibrato único con la mano izquierda que hacía que su guitarra "cantara", y un fraseo minimalista en el que cada nota contaba una historia. Tocó en los festivales de jazz más prestigiosos y colaboró con artistas de todos los géneros.

Una de sus colaboraciones más famosas fue en 1988 con la banda irlandesa U2 en la canción "When Love Comes to Town", del álbum Rattle and Hum. El dueto lo presentó a una nueva generación de fans. En 2000, grabó el aclamado álbum Riding with the King junto a su discípulo Eric Clapton, que también fue un éxito de ventas.

Últimos años y un legado eterno

B.B. King mantuvo un ritmo de giras incansable hasta el final de su vida. En 2012, participó en un concierto de blues en la Casa Blanca, donde animó al presidente Barack Obama a cantar con él "Sweet Home Chicago". Tras años de lucha contra la diabetes, ofreció su último concierto en 2014.

El Rey del Blues falleció el 14 de mayo de 2015 en Las Vegas, a los 89 años. Su legado es incalculable. Es uno de los "Tres Reyes" del blues (junto a Albert King y Freddie King) y su influencia es palpable en casi todos los guitarristas de rock y blues que han existido. Su música y su Lucille son un patrimonio de la cultura estadounidense.

Premios y Reconocimientos

B.B. King es uno de los músicos más condecorados de la historia de Estados Unidos.

  • Premios Grammy: Ganó 15 premios Grammy, incluyendo el prestigioso "Lifetime Achievement Award" (Premio a la Trayectoria) en 1987.
  • Rock and Roll Hall of Fame: Fue incluido en 1987.
  • Medalla Presidencial de la Libertad: El más alto honor civil de Estados Unidos, otorgado por el presidente George W. Bush en 2006.
  • Kennedy Center Honors: Recibió este prestigioso galardón en 1995.
Ver vídeo

Preguntas Frecuentes

¿Por qué se llamaba B.B. King?

Su nombre real era Riley B. King. Cuando trabajaba como DJ en la emisora WDIA de Memphis, le apodaron "Beale Street Blues Boy", que se acortó a "Blues Boy" y, finalmente, a las iniciales "B.B."

¿Por qué su guitarra se llamaba 'Lucille'?

En los años 50, durante un incendio en un local provocado por una pelea entre dos hombres por una mujer llamada Lucille, B.B. King volvió a entrar al edificio en llamas para rescatar su guitarra. Decidió nombrar a esa y a todas sus futuras guitarras "Lucille" para recordar no volver a arriesgar su vida de esa manera.

¿Cuál es su canción más famosa?

Su canción más emblemática y su mayor éxito internacional es, sin duda, "The Thrill Is Gone" (1970).

¿Cuál es su estilo de guitarra?

B.B. King es famoso por su estilo minimalista y emotivo. No tocaba acordes mientras cantaba, sino que "respondía" a su voz con frases de guitarra cortas y expresivas, caracterizadas por su increíble vibrato y su uso magistral del 'bending' (estirar las cuerdas).

¿Cuántos conciertos llegó a dar?

Era legendario por su ética de trabajo. Durante décadas, mantuvo una media de más de 250 conciertos al año, llegando a dar 342 en 1956. Se estima que dio más de 15.000 conciertos a lo largo de su vida.