2013
Sinopsis
Aprendiz de gigoló toma una premisa descaradamente cómica para convertirla en una historia de afectos desplazados, deseo tardío y soledad urbana. Fioravante, un hombre reservado que sobrevive con trabajos modestos, accede a convertirse en acompañante sexual cuando Murray, su amigo locuaz y necesitado de dinero, detecta una oportunidad de negocio entre sus clientas. Lo que arranca como una ocurrencia casi absurda va adoptando una forma sentimental más compleja a medida que ambos descubren que el cuerpo y el deseo no se dejan administrar con la facilidad que promete el negocio.
La película despliega su trama entre consultas médicas, apartamentos neoyorquinos, salones discretos y parques donde el tiempo parece transcurrir con una calma extraña. En ese paisaje, Fioravante conoce a Avigal, una viuda de la comunidad jasídica atrapada entre el duelo, la represión emocional y la necesidad de sentirse nuevamente viva. La conexión entre ambos desplaza el tono de la película desde la picaresca hacia una melancolía suave, atravesada por preguntas sobre la intimidad, la dignidad y la posibilidad de rehacer la propia vida.
Mientras Murray se mueve entre la verborrea, la improvisación y la avaricia bonachona, el relato incorpora también la presión de la comunidad y la mirada vigilante de quienes perciben que algo impropio está ocurriendo. John Turturro mezcla humor, ternura e incomodidad para construir una película que observa el deseo adulto sin solemnidad, pero también sin burla fácil. Aprendiz de gigoló es una comedia sentimental que avanza sobre equilibrios delicados: el chiste, la vulnerabilidad y la necesidad de contacto verdadero.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Abraham Laboriel · Música original
- Bill Maxwell · Música original
Director
Director de fotografía
- Marco Pontecorvo
Guionista
Montador
- Simona Paggi
Productor
- Bill Block
- Paul Hanson
- Jeffrey Kusama-Hinte
Reparto
- John Turturro como Fioravante
- Woody Allen como Murray
- Vanessa Paradis como Avigal
- Liev Schreiber como Dovi
- Sharon Stone como Dr. Parker
- Sofía Vergara como Selima
- Tonya Pinkins como Othella
- Max Casella como Denny
Crítica
Una comedia melancólica que encuentra calor en la rareza
Aprendiz de gigoló parte de una idea que podría haberse convertido en farsa ruidosa o en simple vehículo de lucimiento para sus intérpretes. John Turturro escoge otro camino: una comedia de tempo relajado, algo excéntrica, con aroma de cine neoyorquino crepuscular y una ternura que asoma justo cuando la premisa amenaza con volverse demasiado ingeniosa para su propio bien. El mejor hallazgo de la película está en su tono. Turturro no presenta la prostitución masculina como gran escándalo ni como dispositivo para una sátira feroz, sino como una situación improbable que revela carencias emocionales muy concretas. Fioravante no es un seductor exuberante, sino un hombre callado, correcto, casi triste, que de pronto descubre que su presencia calma y su escucha atenta pueden volverse mercancía. Esa inversión del cliché es una de las claves del encanto del filme. Woody Allen, en un registro muy reconocible, funciona aquí con inteligencia. Murray habla demasiado, exagera, manipula y sobrevive por inercia verbal. Es un personaje construido a base de nervio y oportunismo, pero Allen le añade una veta afectuosa que evita que se convierta en simple caricatura. Su dinámica con Turturro sostiene el ritmo de la película incluso cuando el guion deriva hacia episodios más dispersos. La verdadera sorpresa, sin embargo, está en el delicado bloque romántico con Vanessa Paradis. Las escenas entre Fioravante y Avigal son las más sensibles de la película y las que justifican su existencia más allá del chiste inicial. Turturro filma el acercamiento con paciencia, sin subrayados excesivos, permitiendo que el deseo aparezca ligado al silencio, al duelo y a la posibilidad de recuperar una identidad propia. En ese tramo, la película encuentra una gravedad ligera, una emoción tenue pero real. No todo funciona igual de bien. Algunas subtramas cómicas están más esbozadas que desarrolladas, y el equilibrio entre ironía, romance y observación comunitaria no siempre resulta natural. Hay momentos en que el filme parece contentarse con ser amable cuando podría haber sido más incisivo, más arriesgado o simplemente más concentrado. También se percibe cierta complacencia con algunos personajes secundarios diseñados para sostener el color local. Aun así, Aprendiz de gigoló posee una cualidad cada vez menos común: le gusta la gente incluso cuando se ríe de ella. Su humor no busca aplastar a los personajes, sino acompañarlos en sus contradicciones. La puesta en escena, elegante sin ostentación, y la fotografía cálida de Marco Pontecorvo refuerzan esa sensación de intimidad urbana donde el ridículo y la ternura conviven sin anularse. El resultado no es una obra maestra ni una comedia redonda. Es una película irregular, sí, pero también personal, cariñosa y más extraña de lo que parece a simple vista. Turturro combina picardía, melancolía y afecto con una soltura poco aparatosa, y consigue que un argumento potencialmente frívolo termine hablando de compañía, vulnerabilidad y segundas oportunidades. Cuando la película acierta, lo hace desde la suavidad, no desde la exhibición. Y ahí reside su identidad más valiosa.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Miami Film Festival (2014) · Best Film · Ganador · Premio atribuido al largometraje Fading Gigolo.
- Nastro d''Argento (2014) · Best Cinematography · Nominado · Nominación para Marco Pontecorvo por Fading Gigolo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de Aprendiz de gigoló?
Un florista en apuros acepta prostituirse por sugerencia de su amigo, pero el negocio improvisado se complica cuando una relación genuina empieza a alterar el plan.
¿Quién es el director?
¿Cuál es el reparto principal?
John Turturro, Woody Allen, Vanessa Paradis, Liev Schreiber
¿Cuánto dura Aprendiz de gigoló?
90 minutos.
