2018
Sinopsis
Closer observa la vida sentimental de cuatro personajes que se atraen, se mienten, se sustituyen y se dañan con una intensidad casi quirúrgica. Dan, Alice, Anna y Larry forman un cuadrado afectivo donde cada vínculo está atravesado por el deseo, la manipulación y una necesidad obsesiva de saber la verdad incluso cuando esa verdad destruye.
La película avanza a través de encuentros, rupturas y reconfiguraciones amorosas que no buscan el consuelo romántico, sino la exposición del ego, la fragilidad y la crueldad que pueden habitar en la intimidad. Mike Nichols filma las conversaciones como duelos verbales: cada frase es una prueba, una provocación o una herida calculada. La historia no se interesa por los grandes gestos sentimentales, sino por la manera en que el lenguaje y el sexo se convierten en herramientas de poder.
Patrick Marber adapta su propia obra teatral conservando el filo verbal que la hizo célebre, aunque trasladando la acción a un Londres de espacios impersonales y elegantes, donde la proximidad emocional no elimina la distancia entre los personajes. Julia Roberts, Jude Law, Natalie Portman y Clive Owen sostienen esa arquitectura con interpretaciones de gran precisión, capaces de mostrar deseo y devastación al mismo tiempo.
Closer no propone una visión amable del amor moderno. Más bien disecciona sus zonas de narcisismo, posesión y mentira. Su fuerza está en esa lucidez incómoda: la película entiende que las relaciones pueden ser sinceras y crueles a la vez, y que a veces la búsqueda de autenticidad se parece mucho a una forma refinada de violencia.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Director
- Mike Nichols
Director de fotografía
- Stephen Goldblatt
Guionista
- Patrick Marber
Montador
- John Bloom
- Antonia Van Drimmelen
Productor
- Mike Nichols
- Cary Brokaw
- John Calley
Reparto
- Julia Roberts como Anna
- Jude Law como Dan
- Natalie Portman como Alice / Jane
- Clive Owen como Larry
Crítica
Una disección elegante y cruel del deseo contemporáneo
Closer es una de esas películas que parecen escritas con bisturí. Mike Nichols adapta la obra de Patrick Marber sin rebajar su veneno y construye un drama sentimental donde el amor rara vez aparece como refugio. Aquí amar significa desear, poseer, mentir, interrogar, humillar y, en ocasiones, suplicar una verdad que quizá sería mejor no conocer. La película entiende que la intimidad puede ser el lugar más brutal de todos cuando los personajes ya no quieren protegerse entre sí.
Una parte esencial de su fuerza está en el guion. Marber conserva la precisión verbal de su pieza teatral y la convierte en combustible cinematográfico. Los diálogos no suenan literarios en el mal sentido, sino afilados. Cada conversación parece avanzar hacia un punto de ruptura, como si las palabras fueran armas que los personajes usan con plena conciencia del daño que pueden causar. Esa cualidad hace que el film dependa menos de la acción externa y más del combate emocional.
El reparto está extraordinariamente afinado. Julia Roberts contiene con inteligencia la ambigüedad de Anna; Jude Law vuelve a Dan tan seductor como exasperante; Natalie Portman imprime a Alice una mezcla de vulnerabilidad, misterio y dureza que la película administra muy bien; y Clive Owen entrega probablemente la interpretación más feroz del conjunto. No es casual que tanto Owen como Portman salieran especialmente reforzados de la temporada de premios: ambos entienden a la perfección que el film exige exposición emocional sin sentimentalismo.
Mike Nichols dirige con una elegancia contenida que beneficia mucho al material. No intenta mover la cámara para “abrir” artificialmente la obra teatral ni convertirla en algo más espectacular de lo que necesita ser. Confía en los rostros, en el montaje, en la distancia entre los cuerpos y en la geometría de los encuentros. Londres aparece como una ciudad bella y fría, un espacio ideal para una historia donde la sofisticación nunca suaviza la herida.
La película, eso sí, no busca agradar. Su visión de las relaciones puede parecer excesivamente desencantada o incluso deliberadamente cruel. Hay espectadores que la sentirán demasiado verbal, demasiado cerebral o demasiado empeñada en mostrar lo peor del deseo. Pero esa sequedad forma parte de su grandeza. Closer no cree en el romanticismo como consuelo, sino como campo de batalla.
Además, bajo su apariencia de drama de cámara elegante, hay una intuición muy precisa sobre la modernidad afectiva: el deseo de transparencia absoluta, la obsesión con la autenticidad, la imposibilidad de tolerar la opacidad del otro. La película sugiere que querer saberlo todo puede ser otra forma de destruir. Y que, a veces, la verdad emocional no libera, sino que condena.
Closer sigue resultando poderosa porque no ofrece escapatoria moral sencilla. No reparte inocencias claras ni permite refugiarse del todo en un personaje. Todos aman mal; todos buscan algo que no saben sostener. Esa incomodidad, tan lúcida como dolorosa, convierte la película en una de las disecciones más incisivas del deseo y la mentira en el cine romántico contemporáneo.
Fuente: Redacción
Libro en el que se basa
- Closer · Patrick Marber · Adaptación de
Premios y nominaciones
- Academy Awards (2005) · Best Supporting Actor · Nominado · Clive Owen fue nominado al Oscar.
- BAFTA Awards (2005) · Best Supporting Actor · Ganador · Clive Owen ganó el BAFTA por su interpretación.
- Golden Globe Awards (2005) · Best Supporting Actor · Ganador · Clive Owen ganó el Globo de Oro.
- Golden Globe Awards (2005) · Best Supporting Actress · Ganador · Natalie Portman ganó el Globo de Oro.
Preguntas frecuentes
¿Closer está basada en una obra de teatro?
Sí. La película adapta la obra Closer de Patrick Marber, quien también escribió el guion cinematográfico.
¿Quiénes forman el reparto principal de Closer?
El cuarteto central lo forman Julia Roberts, Jude Law, Natalie Portman y Clive Owen, que interpretan una compleja red de relaciones sentimentales.
¿Qué premios importantes ganó Closer?
La película dio a Clive Owen y Natalie Portman una gran visibilidad en la temporada de premios; ambos ganaron Globos de Oro y Owen obtuvo además el BAFTA.
¿Por qué Closer es tan recordada?
Por la fuerza de sus diálogos, la intensidad emocional de sus interpretaciones y su visión amarga y lúcida del deseo, la mentira y la intimidad.
¿Closer es una película romántica convencional?
No. Aunque gira en torno al amor y las relaciones, su tono es más bien dramático y feroz, interesado en la crueldad emocional y en la manipulación afectiva.
