Sinopsis
Craig Schwartz, un titiritero frustrado que atraviesa una crisis laboral y sentimental, acepta un extraño trabajo de oficina en una planta imposible situada entre el séptimo y el octavo piso de un edificio de Manhattan. Allí, en medio de un entorno ya de por sí absurdo, descubre una pequeña puerta oculta que conduce a un túnel desconcertante.
Ese pasadizo lo lleva, durante quince minutos exactos, al interior de la mente del actor John Malkovich. La revelación cambia la vida de Craig, de su esposa Lotte y de su compañera Maxine, que pronto comprenden que ese acceso íntimo y corporal puede convertirse en un negocio, una obsesión y también una forma radical de deseo. Lo que empieza como premisa fantástica se convierte en una sátira feroz sobre la identidad, la fama, el control y la apropiación de la experiencia ajena.
La película no solo explota con brillantez la idea del portal, sino que la retuerce hasta plantear preguntas sobre género, ambición, autoría y libre albedrío. Charlie Kaufman construye un mecanismo narrativo cada vez más delirante, mientras Spike Jonze lo filma con una serenidad visual que hace todavía más inquietante lo imposible. Cómo ser John Malkovich es, a la vez, una comedia negra, una historia romántica desviada y una reflexión surrealista sobre lo que significa habitar un cuerpo, desear otra vida o convertir a una persona en territorio de consumo.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Carter Burwell
Director
- Spike Jonze
Director de fotografía
- Lance Acord
Guionista
- Charlie Kaufman
Montador
- Eric Zumbrunnen
Productor
- Michael Stipe
- Sandy Stern
- Steve Golin
- Vincent Landay
Reparto
- John Cusack como Craig Schwartz
- Cameron Diaz como Lotte Schwartz
- Catherine Keener como Maxine Lund
- John Malkovich como Él mismo / John Horatio Malkovich
- John Malkovich como John Malkovich
- Orson Bean como Dr. Lester
- Mary Kay Place como Floris
Crítica
La película que convirtió una idea imposible en clásico moderno
Cómo ser John Malkovich sigue produciendo una mezcla muy rara de asombro, risa e incomodidad. Hay películas imaginativas, películas audaces y películas verdaderamente originales; esta pertenece a la categoría más escasa, la de las obras que parecen llegar desde un lugar donde todavía no existían reglas del todo definidas para lo que podía contarse en el cine comercial.
La premisa es tan brillante como peligrosa: un portal que permite entrar durante quince minutos en la mente de John Malkovich. Lo extraordinario es que Charlie Kaufman no agota esa idea en el chiste inicial, sino que la usa como máquina filosófica y emocional. La película habla del deseo de habitar otras vidas, del narcisismo, del espectáculo de la celebridad y del impulso de controlar al otro hasta convertirlo en vehículo de nuestras carencias.
Spike Jonze entiende a la perfección que una historia así necesita una puesta en escena contenida. Nunca subraya demasiado lo extravagante; al contrario, lo filma con una naturalidad casi burocrática. Esa estrategia vuelve aún más perturbador el absurdo. El famoso piso siete y medio, por ejemplo, no se presenta como una fantasía exuberante, sino como una anomalía cotidiana, física y cómica a la vez. El mundo del film parece ligeramente torcido desde el principio, y por eso el portal encaja de manera perfecta.
El reparto trabaja a un nivel altísimo. John Cusack compone a Craig como un artista mediocre, resentido y peligrosamente persuadido de su propio talento. Cameron Diaz, en una de las interpretaciones más libres de su carrera, dota a Lotte de una vulnerabilidad extraña y una autenticidad emocional decisiva. Catherine Keener convierte a Maxine en un centro de gravedad cínico e irresistible. Y John Malkovich, al prestarse a ficcionalizarse con tanta inteligencia, hace posible que la película exista sin caer en el mero truco metarreferencial.
Lo notable es que, bajo su humor delirante, la película conserva una dureza moral considerable. Nadie sale del todo bien parado. Los vínculos están atravesados por la manipulación, por el deseo de apropiación y por la tentación de usar al otro como medio para una fantasía propia. Incluso sus hallazgos más cómicos arrastran una sombra de incomodidad que evita la ligereza vacía.
También importa mucho su dimensión cultural. Fue el debut en largometraje de Spike Jonze y Charlie Kaufman, y ya contenía casi todas las obsesiones que marcarían sus trayectorias: la identidad inestable, el artificio, la creación como forma de neurosis, el cuerpo como territorio conflictivo. Pocas óperas primas parecen tan acabadas y, al mismo tiempo, tan abiertas a lecturas nuevas con el paso de los años.
Si algo mantiene viva a Cómo ser John Malkovich es su capacidad para seguir resultando inclasificable. Es comedia, ciencia ficción metafísica, sátira de Hollywood, farsa sexual y estudio cruel sobre el ego. Pero, sobre todo, es una película que piensa a través de sus imágenes y de su dispositivo fantástico.
Su audacia no se ha domesticado con el tiempo. Sigue siendo extraña, divertida y ligeramente inquietante. Y esa combinación, tan difícil de conseguir, explica por qué acabó convertida en una de las obras clave del cine estadounidense de fin de siglo.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Academy Awards (2000) · Best Director · Nominado · Spike Jonze
- Academy Awards (2000) · Best Original Screenplay · Nominado · Charlie Kaufman
- Academy Awards (2000) · Best Supporting Actress · Nominado · Catherine Keener
- Independent Spirit Awards (2000) · Mejor primer guion · Ganador · Charlie Kaufman.
- Premios BAFTA (2000) · Mejor guion original · Ganador · Charlie Kaufman.
- Premios Óscar (2000) · Mejor actriz de reparto · Nominado · Catherine Keener.
- Premios Óscar (2000) · Mejor director · Nominado · Spike Jonze.
- Premios Óscar (2000) · Mejor guion original · Nominado · Charlie Kaufman.
Preguntas frecuentes
¿De qué trata exactamente Cómo ser John Malkovich?
La película sigue a un titiritero que descubre un portal hacia la mente del actor John Malkovich y convierte ese hallazgo en negocio, obsesión y conflicto sentimental.
¿Cuál es la premisa de Cómo ser John Malkovich?
La película imagina un pasadizo secreto que permite entrar durante unos minutos en la mente del actor John Malkovich, una idea que desata una comedia tan absurda como inquietante.
¿John Malkovich se interpreta a sí mismo en la película?
Sí. Uno de los grandes hallazgos del film es que John Malkovich acepta interpretar una versión ficticia y satírica de sí mismo.
¿Por qué fue tan importante para Charlie Kaufman y Spike Jonze?
Porque fue el debut como guionista de Kaufman y el debut en largometraje de Jonze, y ambos quedaron asociados desde entonces a un cine de autor imaginativo y poco convencional.
¿Por qué fue tan importante el guion de Charlie Kaufman?
Porque convirtió una premisa extravagante en una historia coherente, divertida y filosófica sobre identidad, deseo y fama. El guion se volvió una referencia inmediata del cine independiente estadounidense.
¿John Malkovich se interpreta a sí mismo?
Sí, aunque en una versión ficticia y satírica de su propia figura pública. Ese juego entre persona real y personaje es una de las claves del film.
¿Cuántas nominaciones al Óscar consiguió la película?
Obtuvo tres nominaciones al Óscar: mejor director para Spike Jonze, mejor guion original para Charlie Kaufman y mejor actriz de reparto para Catherine Keener.
¿Tuvo nominaciones al Oscar?
Sí. Obtuvo tres nominaciones: mejor director, mejor guion original y mejor actriz de reparto.
¿Por qué sigue siendo una película de culto?
Porque combina una idea inolvidable, humor negro, comentario sobre la fama y una reflexión muy aguda sobre la identidad y el deseo de ser otro.
