2023
Sinopsis
El mago del Kremlin sigue a Vadim Baranov, un personaje ficticio inspirado en figuras reales del aparato político ruso, durante la transición convulsa entre los últimos años soviéticos y la consolidación del nuevo poder en la Federación Rusa. Lo que comienza como una trayectoria errática de artista y observador termina convirtiéndose en una inmersión total en los mecanismos de la propaganda, la influencia y la fabricación del relato político.
A través de su relación con empresarios, operadores mediáticos y con un joven Vladimir Putin en ascenso, la película traza una anatomía del poder contemporáneo basada en la puesta en escena, la manipulación y el uso estratégico de la imagen. No se trata solo de una crónica política, sino de un retrato del asesor convertido en arquitecto narrativo de un régimen.
Olivier Assayas transforma esa materia en un thriller de ideas donde la acción externa pesa menos que las conversaciones, las alianzas y el cinismo de los personajes. El film observa cómo la política moderna puede construirse como espectáculo y cómo la cercanía al centro del poder termina erosionando cualquier frontera entre convicción, oportunismo y servidumbre. El resultado promete una mirada tensa y amarga sobre la Rusia postsoviética y sobre el papel de quienes convierten la historia en un producto cuidadosamente diseñado para el consumo público.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Director
- Olivier Assayas
Director de fotografía
- Yorick Le Saux
Guionista
- Olivier Assayas
- Emmanuel Carrère
Montador
- Marion Monnier
Productor
- Olivier Delbosc
- Sidonie Dumas
Reparto
- Paul Dano como Vadim Baranov
- Jude Law como Vladimir Putin
- Alicia Vikander como Ksenia
- Will Keen como Boris Berezovsky
- Tom Sturridge como Dmitri Sidorov
- Jeffrey Wright como Rowland
Crítica
La política como dramaturgia del engaño
El mago del Kremlin se adentra en un terreno especialmente delicado: representar el ascenso del poder ruso reciente sin caer en la simplificación panfletaria ni en la fascinación vacía por sus figuras. Olivier Assayas aborda ese reto desde un registro que le resulta muy propio, combinando análisis político, retrato moral y una cierta frialdad elegante que convierte el film en una reflexión sobre la fabricación del relato.
Paul Dano ocupa el centro con un personaje que funciona como mediador entre el espectador y la maquinaria del poder. Su Vadim Baranov no es exactamente un héroe ni un villano, sino un operador que aprende a leer el deseo, el miedo y la teatralidad del nuevo régimen. Dano sabe trabajar esa ambigüedad y consigue que el personaje resulte absorbente incluso en sus momentos más cínicos.
Jude Law, como Vladimir Putin, juega con un equilibrio complejo: no caricaturiza, pero tampoco humaniza en exceso. Su presencia está dosificada y la película parece entender que el misterio, la distancia y el control forman parte esencial del personaje. Esa contención favorece la inquietud y evita el gesto imitativo demasiado evidente. Alicia Vikander, Will Keen y Jeffrey Wright enriquecen el entramado desde posiciones distintas dentro del ecosistema político.
La escritura de Assayas y Emmanuel Carrère pone el foco en las conversaciones, en los desplazamientos de influencia y en la lógica de una política entendida como puesta en escena permanente. Eso hace que la película tenga más densidad intelectual que impulso clásico de thriller, y también explica por qué puede resultar exigente para parte del público. No siempre busca el clímax inmediato; prefiere el goteo de decisiones, pactos y máscaras.
Visualmente, el film apuesta por una sobriedad que encaja con el material. La fotografía de Yorick Le Saux y el montaje de Marion Monnier sostienen un tono de observación calculada, casi clínica en algunos pasajes. Esa distancia puede parecer fría, pero también refuerza la idea central: el poder como construcción estética, como escenografía y como disciplina del relato.
Si algo puede discutirse es cierta tendencia a la abstracción. En su empeño por analizar un sistema, la película corre el riesgo de sacrificar intensidad emocional en algunos tramos. Pero incluso ahí conserva interés gracias a la inteligencia con que conecta propaganda, espectáculo y ambición personal. El mago del Kremlin es una obra de ideas, incómoda y sugerente, que entiende que la política moderna no solo se ejerce: también se escribe, se representa y se vende.
Fuente: Redacción
Libro en el que se basa
- The Wizard of the Kremlin · Giuliano da Empoli · Basada en · Ver libro
Premios y nominaciones
- Festival Internacional de Cine de Venecia (2025) · León de Oro · Nominado · Competición oficial
Preguntas frecuentes
¿El mago del Kremlin está basado en una novela?
Sí. La película adapta la novela The Wizard of the Kremlin, escrita por Giuliano da Empoli, un libro que mezcla ficción y claves políticas inspiradas en la Rusia contemporánea.
¿Quién interpreta a Vladimir Putin en la película?
Jude Law interpreta a Vladimir Putin. La película lo incorpora dentro de un relato más amplio sobre asesores, oligarcas y construcción del poder en la Rusia postsoviética.
¿Quién dirige El mago del Kremlin?
La película está dirigida por Olivier Assayas, que también firma el guion junto a Emmanuel Carrère.
¿Quién es el protagonista de El mago del Kremlin?
El eje del relato es Vadim Baranov, personaje interpretado por Paul Dano e inspirado parcialmente en el perfil del estratega Vladislav Surkov.
¿El mago del Kremlin pasó por Venecia?
Sí. La película tuvo su estreno mundial en la competición oficial del Festival de Venecia de 2025, donde optó al León de Oro.
