2010
Sinopsis
Bagdad, 2003. El suboficial Roy Miller dirige un equipo enviado a localizar armas de destrucción masiva en distintos puntos señalados por la inteligencia militar. Pero, una y otra vez, las operaciones terminan en almacenes vacíos, edificios abandonados y pruebas que no conducen a nada. La repetición de esos errores despierta una sospecha cada vez más incómoda: quizá la misión esté construida sobre una mentira.
Mientras sus superiores insisten en mantener el relato oficial, Miller empieza a moverse por su cuenta. Entra en contacto con un veterano agente de la CIA, con una periodista que también intenta recomponer el origen de ciertas filtraciones y con un civil iraquí que conoce mejor que nadie el caos que se extiende fuera de la zona segura. Cada nueva pista revela una guerra paralela hecha de intereses, decisiones opacas y propaganda.
Lo que parecía una operación militar rutinaria se transforma en una investigación desesperada sobre el verdadero motivo de la invasión. En ese recorrido, Miller descubre hasta qué punto la información manipulada puede alterar el destino de un país entero. Green Zone convierte la urgencia del thriller en una mirada áspera sobre la confusión moral, política y humana de la ocupación de Irak.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- John Powell
Director
- Paul Greengrass
Director de fotografía
- Barry Ackroyd
Guionista
- Brian Helgeland · Guion adaptado
Montador
- Christopher Rouse
Productor
- Tim Bevan
- Eric Fellner
- Lloyd Levin
- Paul Greengrass · Productor
Reparto
- Matt Damon como Roy Miller · Actor
- Greg Kinnear como Clark Poundstone · Actor
- Brendan Gleeson como Martin Brown · Actor
- Amy Ryan como Lawrie Dayne · Actriz
- Khalid Abdalla como Freddy · Actor
- Jason Isaacs como Major Briggs · Actor
- Yigal Naor como General Mohammed Al Rawi · Actor
Crítica
Un thriller de guerra tenso, físico y políticamente afilado
Green Zone es una de esas películas que se apoyan en un envoltorio de gran producción para lanzar una acusación incómoda. Paul Greengrass toma la energía nerviosa que había perfeccionado en la saga Bourne y la traslada a un escenario bélico en el que la velocidad, la confusión y el ruido no son un simple recurso estilístico, sino parte del sentido profundo del relato. La cámara no busca la postal del conflicto, sino la sensación de estar atrapado dentro de un engranaje que se mueve demasiado deprisa y que ya ha decidido de antemano cuál será la versión oficial de los hechos.
La película funciona muy bien en su primer nivel, el más inmediato: el del thriller de investigación militar. Cada redada fallida, cada intercambio de información y cada persecución por las calles de Bagdad empujan la historia con una eficacia incuestionable. Greengrass conoce el valor del impulso y sabe cómo encadenar secuencias de tensión sin que el conjunto pierda claridad dramática. Incluso cuando el montaje se vuelve más agresivo, el espectador entiende lo esencial: quién persigue, quién huye y qué está en juego.
Matt Damon encuentra aquí un papel hecho a su medida. Roy Miller comparte con Jason Bourne cierta obstinación física, pero no su misterio identitario. Es un personaje más directo, un militar que empieza creyendo en el sistema al que sirve y que poco a poco descubre el vacío moral sobre el que ese sistema se sostiene. Damon lo interpreta con sobriedad, evitando tanto el heroísmo enfático como la grandilocuencia del mártir. Su presencia da consistencia a una película que necesita un punto de anclaje humano para no convertirse en puro mecanismo.
Alrededor de él, Greg Kinnear, Brendan Gleeson, Amy Ryan y Khalid Abdalla construyen un mapa de intereses enfrentados bastante más rico de lo que parece en una primera impresión. Kinnear encarna con frialdad burocrática a un poder que manipula los hechos con una tranquilidad escalofriante. Gleeson aporta cansancio moral y experiencia. Ryan introduce el papel ambiguo de la prensa, y Abdalla representa una mirada iraquí que impide que la historia quede reducida a un conflicto exclusivamente estadounidense.
El principal reparo que puede hacerse a Green Zone está en la simplificación de algunos arcos y en la tendencia a condensar debates políticos complejos en personajes muy funcionales. Hay momentos en que el guion parece preferir la eficacia de la denuncia antes que el matiz. Esa decisión vuelve la película más contundente, pero también algo esquemática en ciertos secundarios y en algunas conclusiones. No arruina el conjunto, aunque sí limita parte de su ambición.
Aun así, la película conserva una fuerza notable. Su mejor virtud consiste en convertir una discusión sobre inteligencia manipulada, propaganda institucional y ocupación militar en un espectáculo adulto, áspero y muy consciente de su tiempo. No pretende ser un ensayo definitivo sobre la guerra de Irak, pero sí una ficción de combate que usa el suspense para señalar una herida política todavía abierta. Vista hoy, sigue resultando vigorosa, incómoda y lo bastante incisiva como para justificar su recuperación.
Fuente: Redacción
Libro en el que se basa
- Imperial Life in the Emerald City: Inside Iraq's Green Zone · Rajiv Chandrasekaran · Inspirada en · Ver libro
Premios y nominaciones
- Screen Actors Guild Awards (2011) · Outstanding Performance by a Stunt Ensemble in a Motion Picture · Nominado · Nominación del equipo de especialistas.
- Visual Effects Society Awards (2011) · Outstanding Supporting Visual Effects in a Feature Motion Picture · Nominado · Nominación a mejores efectos visuales de apoyo en largometraje.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de Green Zone. Distrito protegido?
En plena invasión de Irak, un oficial del ejército estadounidense descubre que la búsqueda de armas de destrucción masiva se sostiene sobre información falsa y decide seguir la pista de una conspiración política.
¿Quién es el director?
Paul Greengrass
¿Cuál es el reparto principal?
Matt Damon, Greg Kinnear, Brendan Gleeson, Amy Ryan
¿Cuánto dura Green Zone. Distrito protegido?
115 minutos.
