1981
Sinopsis
Nicolás tiene diecisiete años y vive en una pequeña ciudad de Entre Ríos. Su padre, un médico influyente, sostiene dos familias paralelas: una pública y legitimada, otra clandestina, a la que pertenece Nicolás junto a su madre y sus hermanos. Esa fractura íntima organiza toda la vida del protagonista.
El muchacho se mueve en un estado de obediencia tensa. Su padre quiere decidir su futuro, incorporarlo a sus negocios y conducirlo hacia una vida que Nicolás no ha elegido. La presión no siempre adopta la forma del estallido; a menudo se expresa en silencios, órdenes breves, presencias que ocupan demasiado espacio y una autoridad que nadie parece discutir abiertamente.
Celina Murga construye la película desde esa asfixia cotidiana. La cámara acompaña a Nicolás en sus desplazamientos, en su relación con la madre, con los hermanos y con el mundo exterior, mientras el personaje intenta imaginar una salida que todavía no sabe formular. La violencia del relato es, sobre todo, moral y afectiva.
La tercera orilla retrata el paso de la adolescencia a una conciencia dolorosa de uno mismo. Entre la lealtad familiar, el miedo y el deseo de romper con un destino impuesto, la película observa a un joven que empieza a comprender que crecer quizá consista en encontrar una voz propia. Lo hace con sobriedad, paciencia y una atención precisa a los gestos mínimos.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Director
- Celina Murga
Director de fotografía
- Diego Poleri
Guionista
- Celina Murga
- Gabriel Medina
Montador
- Eliane Katz
Productor
- Celina Murga
- Juan Villegas
Productor ejecutivo
Reparto
- Alián Devetac como Nicolás · Actor
- Daniel Veronese como Jorge · Actor
- Gabriela Ferrero como Nilda · Actriz
- Irina Wetzel como Andrea · Actriz
- Dylan Agostini Vandenbosch como Lautaro · Actor
- Tomás Omacini como Esteban · Actor
Crítica
La violencia íntima de un poder que casi nunca grita
La tercera orilla es una película de una austeridad muy calculada. Celina Murga no construye el conflicto a partir de grandes revelaciones ni de choques melodramáticos evidentes, sino a través de una acumulación paciente de silencios, miradas y relaciones de poder apenas verbalizadas. Ese método exige atención, pero también es la principal fuerza de la película: la sensación de opresión nace menos de lo que se dice que de todo lo que se vuelve imposible decir. Desde sus primeras escenas, el film define con claridad el territorio moral en el que se mueve. Nicolás vive en la periferia afectiva de la vida de su padre, un médico respetado que sostiene dos familias con naturalidad autoritaria. Lo perturbador no es solo esa doble vida, sino la normalización del sistema que la rodea. Todos parecen conocer el reparto desigual del poder, y sin embargo casi nadie lo confronta de manera frontal. Murga filma esa estructura con una serenidad que evita el énfasis y, precisamente por eso, la vuelve más inquietante. Alián Devetac ofrece una interpretación muy contenida y muy precisa. Su Nicolás casi nunca verbaliza del todo lo que piensa, pero el cuerpo del actor transmite con claridad el desgaste interior del personaje: el miedo, la confusión, la rabia que todavía no encuentra forma. Daniel Veronese, como el padre, compone una figura imponente sin necesidad de sobreactuar. Su autoridad se manifiesta en lo cotidiano, en la manera de ocupar el espacio y de decidir por los demás con una seguridad que parece incuestionable. La relación entre ambos es el núcleo magnético de la película. Murga demuestra una notable sensibilidad para registrar el tiempo adolescente. Nicolás no está atrapado solo por el control paterno, sino también por esa edad incierta en la que la identidad todavía se está formando y toda salida parece incompleta. La película entiende muy bien esa mezcla de pasividad aparente y ebullición interna. No empuja al personaje hacia una rebelión convencional; lo acompaña en el proceso más ambiguo y más verdadero de empezar a percibir que la vida asignada por otros ya no le basta. Formalmente, La tercera orilla es rigurosa y sobria. La fotografía de Diego Poleri y el montaje de Eliane Katz rehúyen el subrayado y trabajan en favor de una observación serena, casi táctil, del entorno. Hay una atención especial a los interiores, a las distancias físicas entre personajes, a los trayectos y esperas que componen la experiencia diaria de Nicolás. Todo ello crea una atmósfera densa pero nunca aparatosa. La película no impone su gravedad; la deja crecer. Puede que esa misma contención haga que algunos espectadores la perciban como demasiado fría o demasiado elíptica. No ofrece catarsis fáciles ni respuestas cerradas. Pero esa resistencia a simplificar es una de sus virtudes más notables. Murga confía en la inteligencia del espectador y en la potencia dramática de lo no resuelto. El film observa una dominación íntima y social sin convertirla en alegoría obvia ni en discurso subrayado. La tercera orilla termina dejando una impresión persistente. No porque busque el impacto inmediato, sino porque sabe captar con rara precisión el instante en que un adolescente comprende que la herencia recibida puede ser también una forma de encierro. En esa conciencia dolorosa, todavía vacilante, la película encuentra su verdad más honda. Es un drama contenido, grave y muy lúcido sobre la familia, el poder y la dificultad de imaginar una vida propia.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina (2015) · Mejor dirección · Nominado · Nominación para Celina Murga.
- Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina (2015) · Mejor película · Nominado
- Festival Internacional de Cine de Berlín (2014) · Oso de Oro - Mejor película · Nominado · Seleccionada en competición oficial.
- Festival Internacional de Cine de San Sebastián (2014) · Premio Horizontes · Nominado · Nominación como película latinoamericana en la sección Horizontes.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de La Tercera Orilla?
Un adolescente intenta escapar del control de un padre que divide su vida entre dos familias.
¿Quién es el director?
Celina Murga
¿Cuál es el reparto principal?
Alián Devetac, Daniel Veronese, Gabriela Ferrero, Irina Wetzel
¿Cuánto dura La Tercera Orilla?
92 minutos.
