Sinopsis
Connor y Murphy MacManus llevan una vida discreta en Boston hasta que una pelea con miembros de la mafia rusa desencadena una revelación fanática. Convencidos de que han sido elegidos para limpiar la ciudad, los hermanos convierten la autodefensa inicial en una misión de exterminio moral. A su lado se suma David Della Rocco, amigo y cómplice de eficacia irregular, mientras cada nueva ejecución alimenta la leyenda callejera de unos justicieros casi místicos.
La respuesta institucional llega a través de Paul Smecker, un excéntrico agente del FBI que reconstruye las escenas del crimen con brillantez casi performativa. Su persecución añade una capa de ironía al relato, porque la película juega continuamente con la idea de que el investigador comprende demasiado bien el atractivo de aquello que debería condenar. Esa tensión entre legalidad, espectáculo y fascinación convierte la caza en una especie de duelo intelectual atravesado por la violencia.
Más que un simple thriller urbano, Los elegidos es una fantasía de vigilantismo con imaginería católica, humor negro y voluntad de exceso. Boston aparece como un tablero de corrupción y mitología masculina, y la película abraza un tono que mezcla solemnidad religiosa, cine criminal noventero y celebración pop de la pose. Su recorrido comercial fue mínimo, pero el boca a boca y el vídeo doméstico la transformaron en un título de culto para toda una generación de espectadores.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Jeff Danna
Director
- Troy Duffy
Director de fotografía
- Adam Kane
Guionista
- Troy Duffy
Montador
- Bill DeRonde
Productor
- Elie Samaha
- Lloyd Segan
- Robert Fried
- Chris Brinker
- Mark McGarry
Reparto
- Sean Patrick Flanery como Connor MacManus
- Norman Reedus como Murphy MacManus
- Willem Dafoe como Agente especial Paul Smecker
- David Della Rocco como David Della Rocco
- Billy Connolly como Noah MacManus / Il Duce
Crítica
Fe, pólvora y culto de videoclub
Los elegidos es el tipo de película que resulta difícil separar de su propia leyenda. Como objeto cinematográfico, está lejos de ser impecable; como fenómeno de culto, en cambio, posee una energía singular que ayuda a entender por qué sobrevivió a un estreno diminuto y encontró una segunda vida en el vídeo doméstico. Troy Duffy mezcla thriller criminal, comedia negra, imaginería católica y delirio pulp con una convicción que a veces roza la temeridad, pero precisamente ahí reside buena parte de su atractivo.
La película vive de una tensión constante entre pose y entusiasmo. En ocasiones parece querer ser una balada trágica sobre la justicia vigilante; en otras, una fantasía juvenil de pistoleros sagrados en cámara lenta. Ese desequilibrio puede resultar irritante si uno busca un relato más riguroso, pero también le da una identidad muy reconocible. Los elegidos no se parece a un producto calculado para agradar a todo el mundo. Tiene aristas, caprichos y salidas de tono, pero transmite la sensación de haber sido hecha desde una obsesión auténtica.
Sean Patrick Flanery y Norman Reedus funcionan bien como pareja de hermanos, no tanto por su profundidad dramática como por la complementariedad de sus energías. El film los convierte en iconos antes que en personajes complejos, y eso encaja con su lógica de cómic blasfemo y justiciero. Donde la película realmente se dispara es con Willem Dafoe. Su Paul Smecker, amanerado, brillante, teatral y extraordinariamente divertido, introduce una capa de imprevisibilidad que eleva la función entera. Cada vez que aparece, el film parece cobrar una conciencia de sí mismo que lo vuelve más ágil y más libre.
También ayuda la construcción del mito en torno a la violencia. Las escenas de acción no buscan realismo, sino estilización. Hay sangre, coreografías enfáticas y una relación casi litúrgica con las armas y las frases solemnes. Esa estetización puede verse como un defecto serio o como parte esencial de su magnetismo, según la predisposición del espectador. Lo cierto es que la película se entrega tanto a su propio gesto que termina creando una experiencia difícil de olvidar, aunque no siempre por las razones más nobles.
Formalmente, la obra acusa limitaciones. El montaje se descompensa, algunos secundarios entran y salen con brusquedad y el tono cambia sin demasiada transición. Pero incluso esos tropiezos acaban integrándose en su perfil de rareza adorada por públicos específicos. No es una película medida; es una película lanzada. Y en esa condición de pieza indómita encuentra una parte de su fuerza.
Vista hoy, Los elegidos conserva el sabor de los títulos que crecieron fuera del circuito crítico tradicional, alimentados por el entusiasmo de los fans, las citas repetidas y el aura de descubrimiento personal. No es un gran clásico del thriller criminal, pero sí una obra de culto genuina, con carisma desordenado, un villano memorablemente ambiguo en el bando de la ley y la extraña capacidad de convertir sus excesos en firma personal.
Fuente: Redacción
Preguntas frecuentes
¿Por qué Los elegidos se convirtió en una película de culto?
Porque tuvo un estreno muy limitado, pero encontró una segunda vida en DVD y vídeo doméstico. Su mezcla de violencia estilizada, humor negro, imaginería católica y diálogos muy citables favoreció un seguimiento apasionado entre los fans.
¿Quién interpreta al agente Paul Smecker en Los elegidos?
El personaje lo interpreta Willem Dafoe. Su trabajo es uno de los elementos más recordados de la película por la mezcla de intuición detectivesca, excentricidad y magnetismo escénico con que compone al agente del FBI.
¿Quiénes son los hermanos MacManus?
Connor y Murphy MacManus son dos hermanos irlandeses católicos que, tras una experiencia violenta, se convencen de que deben erradicar el crimen de Boston. Los interpretan Sean Patrick Flanery y Norman Reedus.
¿Qué relación tiene el documental Overnight con Los elegidos?
Overnight documenta el ascenso y caída de Troy Duffy durante el accidentado proceso de producción de The Boondock Saints. Con el tiempo se convirtió en una pieza clave para entender la leyenda industrial que rodea a la película.
¿Por qué tuvo un estreno tan pequeño en cines?
La distribución fue muy reducida y se vio afectada por el clima posterior a la masacre de Columbine, en un momento de gran sensibilidad frente a la violencia en pantalla. Después la película creció sobre todo gracias al mercado doméstico.
