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Nadie es perfecto (1999)

Título original: Flawless · Estados Unidos · 112 min

  • Comedia
  • Drama
DirecciónJoel Schumacher
Estreno26/11/1999
Reparto principalRobert De Niro, Philip Seymour Hoffman, Barry Miller, Chris Bauer
Puntuación crítica7.1

Sinopsis

Walter Koontz ha construido toda su identidad sobre una idea rígida de fortaleza. Es un hombre seco, orgulloso y profundamente intolerante que vive en un edificio neoyorquino donde vigila a todos desde la distancia. Una noche, al intentar intervenir en un episodio violento, sufre un derrame cerebral que le deja secuelas físicas y una dificultad severa para hablar. De pronto, el cuerpo en el que confiaba deja de obedecerle y el mundo empieza a mirarlo de otra manera.

La rehabilitación le obliga a aceptar una ayuda que jamás habría imaginado: clases de canto con Rusty, su vecina drag queen. Entre ambos no hay afinidad aparente. Rusty representa todo aquello que Walter ha despreciado siempre, mientras que Walter encarna para Rusty una masculinidad áspera, defensiva y casi cruel. Sin embargo, la rutina de los ejercicios, las discusiones y los pequeños avances va abriendo un espacio inesperado de reconocimiento mutuo.

La película convierte esa convivencia forzada en un relato sobre la dignidad, la fragilidad y los límites de la identidad. Sin renunciar al tono agrio ni al humor áspero, sigue el modo en que dos personas heridas encuentran una forma imperfecta de apoyo. Al mismo tiempo, la violencia latente del edificio y del barrio recuerda que la transformación íntima nunca ocurre al margen del miedo, del dinero y de la necesidad. El resultado es una historia de choque y reconciliación que enfrenta prejuicio y vulnerabilidad sin ofrecer soluciones cómodas.

Fuente: Redacción

Ficha técnica

Compositor

  • Bruce Roberts

Director

  • Joel Schumacher

Director de fotografía

  • Declan Quinn

Guionista

  • Joel Schumacher

Montador

  • Mark Stevens

Productor

  • Joel Schumacher
  • Jane Rosenthal
  • Robert De Niro · Productor no acreditado en pantalla según Wikipedia
  • Neil Machlis

Reparto

  • Robert De Niro como Walter Koontz · Actor
  • Philip Seymour Hoffman como Rusty · Actor
  • Barry Miller como Leonard Wilcox · Actor
  • Chris Bauer como Jacko · Actor
  • Wilson Jermaine Heredia como Cha-Cha · Actor
  • Daphne Rubin-Vega como Tia · Actriz
  • Skipp Sudduth como Tommy · Actor

Crítica

Dos soledades en un edificio lleno de ruido

Joel Schumacher firma en Nadie es perfecto una película irregular, a ratos tosca, pero mucho más interesante de lo que su reputación sugiere. Bajo la apariencia de una comedia dramática de choque entre opuestos, late un relato áspero sobre la fragilidad física, los prejuicios y las identidades que se defienden a base de ruido. No es una obra redonda, ni pretende ser elegante en todos sus movimientos, pero encuentra una verdad incómoda en la relación entre sus dos protagonistas. La película arranca desde el enfrentamiento más evidente. Walt Koontz es un hombre endurecido por la edad, la disciplina y una idea estrecha de masculinidad. Rusty, en cambio, ocupa el espacio de la performance, del exceso, de la sensibilidad convertida en escudo. Schumacher los enfrenta con una frontalidad casi teatral, sin disimular que uno representa el rechazo visceral del otro. El mecanismo podría haber resultado obvio o incluso oportunista, pero funciona porque el film entiende que los prejuicios no se desarman con discursos, sino con convivencia, dependencia y humillación compartida. Robert De Niro sostiene a Walt desde la rigidez del cuerpo. Tras el derrame, cada desplazamiento, cada gesto y cada palabra arrastrada revelan a un hombre humillado por su propia vulnerabilidad. Es un trabajo físico preciso, más atento al desgaste que al lucimiento. Pero quien termina apropiándose de la película es Philip Seymour Hoffman. Su Rusty evita el estereotipo fácil y construye un personaje vulnerable, irónico y orgulloso, consciente de la violencia que lo rodea y también del papel que interpreta para sobrevivir dentro de ella. Hoffman introduce matices incluso cuando el guion simplifica. Schumacher no siempre mantiene el equilibrio entre sus registros. Hay escenas que buscan ternura y otras que se inclinan por el thriller de barrio, con criminales secundarios y episodios de violencia que a veces parecen pertenecer a otra película. Sin embargo, esa mezcla también define su extraña energía. Nadie es perfecto no quiere ser un melodrama ejemplar ni una fábula amable; prefiere moverse en una zona incómoda donde la compasión convive con el resentimiento y donde cualquier avance emocional puede echarse a perder en la siguiente discusión. También resulta valioso que la película no santifique a Walt ni convierta a Rusty en una mera figura redentora. Ambos conservan aristas, egoísmo y orgullo. Lo que se transforma no es su esencia, sino su capacidad para ver el dolor ajeno sin convertirlo en burla. Ahí es donde el film encuentra su centro moral. No en la corrección política, sino en la aceptación de que la necesidad puede abrir una grieta en la intolerancia. Vista hoy, algunas decisiones de representación envejecen de manera desigual, pero el trabajo de Hoffman sigue teniendo una humanidad desarmante. Y el film conserva una cualidad rara: la sensación de que dos personas incompatibles están aprendiendo, con enorme torpeza, a no destruirse. Nadie es perfecto quizá no sea una gran película de Schumacher, pero sí una pieza singular dentro de su carrera, sostenida por dos interpretaciones memorables y por una mirada menos complaciente de lo habitual sobre la convivencia entre derrota, identidad y deseo.

Fuente: Redacción

Premios y nominaciones

  • Satellite Awards (2000) · Best Actor in a Motion Picture, Comedy or Musical · Ganador · Premio para Philip Seymour Hoffman por su interpretación.
  • Screen Actors Guild Awards (2000) · Outstanding Performance by a Male Actor in a Leading Role · Nominado · Nominación para Philip Seymour Hoffman.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la sinopsis de Nadie es perfecto?

Un exguardia conservador que queda parcialmente paralizado tras un derrame acepta a regañadientes clases de canto de su vecina drag queen, y la relación entre ambos altera sus prejuicios y su forma de sobrevivir en un edificio hostil.

¿Quién es el director?

Joel Schumacher

¿Cuál es el reparto principal?

Robert De Niro, Philip Seymour Hoffman, Barry Miller, Chris Bauer

¿Cuánto dura Nadie es perfecto?

112 minutos.

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