Sinopsis
Ned y Jim escapan de prisión y llegan a un pequeño pueblo fronterizo donde una cadena de malentendidos los convierte en los sacerdotes que el monasterio local esperaba recibir. Lo que al principio parece una cobertura perfecta para desaparecer se transforma en una situación mucho más compleja cuando la comunidad deposita en ellos una confianza inesperada.
Mientras intentan mantener la impostura y evitar a sus perseguidores, ambos delincuentes descubren que el papel de falsos hombres santos les obliga a enfrentarse a cuestiones morales que nunca habían querido tomar en serio. La presencia de Molly y de su hija, junto con la rutina del monasterio y las necesidades del pueblo, empuja a los fugitivos a improvisar una forma de bondad que no sabían practicar.
Nunca fuimos ángeles combina comedia de enredo, redención ligera y humor de personajes para contar una historia de identidades prestadas. Más que una sátira religiosa, la película funciona como un relato de transformación accidental, donde el disfraz termina revelando una humanidad que sus protagonistas no esperaban encontrar.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- George Fenton
Director
- Neil Jordan
Director de fotografía
- Philippe Rousselot
Guionista
- David Mamet · Remake libre del filme de 1955
Montador
- Mick Audsley
Productor
- Art Linson
Reparto
- Robert De Niro como Ned · Actor
- Sean Penn como Jim · Actor
- Demi Moore como Molly · Actriz
- Hoyt Axton como Father Levesque · Actor
Crítica
Una comedia irregular con dos rostros perfectos para el embuste
Nunca fuimos ángeles parte de una idea deliciosa: dos presos fugados confundidos con sacerdotes en una pequeña comunidad fronteriza. Esa premisa bastaría para sostener una comedia de equívocos bastante eficaz, y la película lo sabe. Lo mejor del film está precisamente en el modo en que explota la presencia física, la picaresca y la tensión moral de sus protagonistas para crear una farsa con fondo amable. Neil Jordan se mueve aquí en un terreno menos oscuro de lo habitual, aunque conserva una mirada un poco torcida sobre las apariencias, la culpa y la identidad. La película no siempre encuentra el tono perfecto entre comedia, ternura y redención, pero sí tiene momentos en los que ese equilibrio aparece con una gracia muy particular. Cuando funciona, transmite la sensación de que el milagro no está en lo sobrenatural, sino en la capacidad de dos tipos torcidos para comportarse mejor de lo que nadie esperaba. Robert De Niro y Sean Penn sostienen gran parte del interés. Tienen rostros, pausas y energías muy distintas, y esa diferencia ayuda mucho a la dinámica del dúo. De Niro trabaja desde la astucia y el cansancio, mientras Penn introduce una impulsividad más infantil y descolocada. Demi Moore aparece como presencia afectiva clave dentro de una historia que, en el fondo, habla del deseo de empezar de nuevo. Hoyt Axton aporta además una calidez tranquila que da al entorno religioso un peso emocional inesperado. El principal problema del film es que su guion parece vacilar entre la irreverencia y la dulzura. Hay secuencias que prometen una comedia más afilada y otras que buscan una emoción franca, casi navideña. Esa oscilación no siempre se resuelve de forma orgánica, y por eso la película resulta más simpática que redonda. Aun así, tiene algo difícil de fabricar: encanto. El pueblo, la frontera, el disfraz clerical y la idea de la bondad como accidente componen un marco muy agradecido. Nunca fuimos ángeles quizá no sea una obra mayor dentro de la filmografía de sus responsables, pero sí una película capaz de dejar un poso amable. Su mejor virtud es recordar que, incluso en una historia de fugitivos y mentiras, todavía puede haber lugar para la compasión y la ironía.
Fuente: Redacción
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de Nunca fuimos ángeles?
Dos presos fugados fingen ser sacerdotes para cruzar la frontera.
¿Quién es el director?
Neil Jordan
¿Cuál es el reparto principal?
Robert De Niro, Sean Penn, Demi Moore, Hoyt Axton
¿Cuánto dura Nunca fuimos ángeles?
106 minutos.
