Pulsa sobre el cartel para ampliarlo

Objetivo: presidente (2013)

Título original: Suddenly · Canadá, Estados Unidos · 90 min

  • Acción
  • Suspenso
DirecciónUwe Boll
Estreno08/08/2013
Reparto principalRay Liotta, Erin Karpluk, Dominic Purcell, Michael Paré
Puntuación crítica5.5

Sinopsis

En un pequeño pueblo, la calma cotidiana se rompe cuando varios hombres armados toman una vivienda con una misión muy concreta: preparar un atentado contra el presidente de Estados Unidos durante una visita inminente. La dueña de la casa y los habitantes del lugar quedan atrapados en una situación límite en la que cualquier movimiento puede precipitar la tragedia.

La película convierte ese encierro en un mecanismo de tensión sostenida. El asalto no se presenta como un gran espectáculo militar, sino como una amenaza compacta, concentrada en espacios cerrados y en la violencia latente entre captores y rehenes. Ray Liotta lidera el grupo con una frialdad que subraya el tono seco del relato.

A medida que avanza la cuenta atrás, la historia juega con la resistencia de los personajes civiles y con la incertidumbre sobre la respuesta policial. El suspense se apoya en la sensación de asedio y en la idea de que la conspiración puede ejecutarse desde un entorno aparentemente ordinario. La narración propone así una variación contemporánea del thriller de infiltración y rehenes.

Fuente: Redacción

Ficha técnica

Compositor

  • Stu Goldberg

Director

  • Uwe Boll

Director de fotografía

  • Brendan Uegama

Guionista

  • Raul Inglis

Productor

  • Amar Balaggan
  • Uwe Boll
  • Scott Cramer

Reparto

  • Ray Liotta como Todd Shaw · Actor
  • Erin Karpluk como Ellen · Actriz
  • Dominic Purcell como Baron · Actor
  • Michael Paré como Sheriff Price · Actor
  • Tyron Leitso como Agent Conklin · Actor

Crítica

Un thriller de asedio seco y directo

Objetivo: presidente plantea un escenario clásico de suspense: un pequeño espacio cerrado, rehenes vulnerables y una amenaza que se acerca con precisión mecánica. Ese punto de partida funciona porque apela a una estructura muy eficaz dentro del thriller. La película entiende que la tensión no necesita grandes dimensiones si logra controlar bien el espacio, los tiempos y la violencia latente entre los personajes.

Ray Liotta aporta autoridad inmediata al papel del antagonista. Su presencia basta para elevar muchas escenas que, sobre el papel, podrían haber quedado en lo puramente funcional. Tiene el tipo de dureza fría que conviene a una historia de conspiración y rehenes. Erin Karpluk, en cambio, sirve de contrapunto emocional y sostiene la parte más humana del conflicto desde una contención que encaja con el tono general.

La dirección de Uwe Boll opta por la sobriedad antes que por el efectismo. Eso tiene ventajas y límites. Por un lado, la película gana en claridad: sabe dónde está el foco dramático y no se dispersa. Por otro, la puesta en escena resulta algo plana en determinados pasajes y no siempre exprime al máximo la paranoia que una premisa así podría generar. Hay momentos en los que el film parece conformarse con ser correcto cuando podría haber sido realmente opresivo.

El guion, firmado por Raul Inglis, trabaja con una idea reconocible y procura sostener el interés mediante la amenaza constante del atentado. La historia no busca grandes giros conceptuales; le interesa más la progresión del miedo y la fricción entre quienes dominan la casa y quienes intentan sobrevivir dentro de ella. Esa elección hace que el relato avance con rapidez, aunque también deja poco espacio para desarrollar mejor a algunos secundarios.

Uno de los aspectos más llamativos es su dimensión de remake encubierto del thriller político y doméstico de otra época. La película conserva esa sensación de serie B seria, interesada en la eficacia antes que en el brillo. Eso puede jugar a su favor entre quienes disfrutan del suspense concentrado y sin adornos. Al mismo tiempo, limita su alcance para el espectador que espere una propuesta más ambiciosa o moderna en lo visual.

En conjunto, Objetivo: presidente es una película modesta pero funcional. Vive sobre todo de su premisa, del trabajo de Ray Liotta y de la tensión básica que produce ver cómo una comunidad ordinaria queda atrapada por una amenaza extraordinaria. No reinventa el género ni alcanza una intensidad memorable, pero sí entrega un thriller compacto, directo y razonablemente entretenido dentro de sus márgenes.

Fuente: Redacción

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el título original de Objetivo: presidente?

El título original de la película es Suddenly.

¿Quién protagoniza Objetivo: presidente?

Los papeles principales recaen en Ray Liotta, Erin Karpluk y Dominic Purcell.

¿De qué trata Objetivo: presidente?

Narra cómo un grupo de asesinos ocupa una casa para preparar el asesinato del presidente de Estados Unidos durante una visita oficial.

¿Quién dirigió Objetivo: presidente?

La dirigió Uwe Boll a partir de un guion de Raul Inglis.

¿Objetivo: presidente es un remake?

Sí. Se trata de una nueva versión de Suddenly, el thriller de 1954 protagonizado por Frank Sinatra.

Películas relacionadas