Sinopsis
Pixie es una joven decidida a no resignarse al pequeño mundo violento y asfixiante que la rodea. Marcada por la muerte de su madre y por la convivencia con figuras masculinas que entienden el poder como intimidación, imagina una salida rápida: un golpe audaz que le permita dejar atrás su entorno y empezar de nuevo lejos de Irlanda.
El plan, sin embargo, se desordena casi desde el primer paso. En medio del caos entran en escena Frank y Harland, dos amigos bienintencionados pero muy poco preparados para una operación criminal de ese calibre. Lo que parecía una maniobra calculada se transforma en una huida imprevisible por carretera, con cadáveres incómodos, dinero, drogas y una cadena de decisiones cada vez más arriesgadas.
Mientras avanzan por paisajes rurales y pueblos apartados, el trío debe esquivar a delincuentes locales, ajustar cuentas familiares y enfrentarse a un grupo de religiosos corruptos que operan como una banda organizada. Entre amenazas, traiciones y estallidos de humor negro, Pixie intenta mantener el control de una partida en la que casi nadie dice toda la verdad.
La película mezcla crimen, comedia y venganza con un ritmo ligero y una estética juguetona. En el centro del relato queda el deseo de su protagonista de apropiarse de su destino, incluso cuando el camino hacia esa libertad resulta más disparatado, peligroso y violento de lo que había imaginado.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- David Holmes
- Gerry Diver
Director
- Barnaby Thompson
Director de fotografía
- John de Borman
Guionista
- Preston Thompson
Montador
- Robbie Morrison
Productor
- James Clayton
- Barnaby Thompson
Reparto
- Olivia Cooke como Pixie · Actriz
- Ben Hardy como Frank · Actor
- Daryl McCormack como Harland · Actor
- Colm Meaney como Dermot O'Brien · Actor
- Alec Baldwin como Father Hector McGrath · Actor
Crítica
Un crimen ligero, descarado y con carisma irregular
Pixie juega a ser muchas cosas a la vez: comedia negra, thriller criminal, relato de venganza y road movie de perdedores. Lo sorprendente es que durante buena parte del metraje consigue sostener esa mezcla con una soltura apreciable. Barnaby Thompson dirige la película con una energía nerviosa pero amable, sin cargar las tintas en el cinismo, y apuesta por una superficie vistosa que convierte la violencia en un mecanismo de ritmo antes que en una búsqueda de impacto real.
El mayor acierto está en Olivia Cooke. Su Pixie tiene presencia, picardía y una cualidad difícil de fingir: parece entender siempre una película ligeramente mejor que el resto de personajes. La actriz se mueve con naturalidad entre la ironía, la manipulación y una vulnerabilidad que nunca se verbaliza demasiado. Gracias a ella, el filme encuentra un eje claro incluso cuando el guion se dispersa o decide encadenar excentricidades más por capricho que por necesidad dramática.
Ben Hardy y Daryl McCormack funcionan bien como contrapunto. Los dos construyen una pareja de compañeros accidentales que aporta torpeza, humanidad y un humor bastante agradecido. Su química no busca el brillo de la réplica brillante, sino algo más desordenado y simpático: la sensación de estar viendo a dos tipos superados por una situación que les queda grande desde el principio. Esa dimensión casi absurda da al conjunto un tono cercano al cuento criminal irreverente.
La película, sin embargo, también revela sus límites con relativa rapidez. Preston Thompson escribe una historia que tiene gracia en los detalles y en los desvíos, pero no siempre en la arquitectura general. Hay momentos en los que Pixie parece avanzar por acumulación de ocurrencias: personajes extravagantes, villanos pintorescos, estallidos de violencia y giros que buscan mantener el impulso. El resultado es entretenido, sí, aunque algo inconsistente. Nunca termina de decidir si quiere ser una sátira afilada del machismo mafioso, una fantasía pulp de revancha femenina o simplemente una travesura criminal con acento irlandés.
Esa indefinición no arruina la experiencia, pero sí la empequeñece. Donde podría haber habido una película más incisiva o más salvaje, hay una obra eficaz que prefiere la simpatía al riesgo. Incluso Alec Baldwin, Colm Meaney y el resto del reparto secundario parecen estar en sintonía con esa consigna: dar color, sumar amenaza caricaturesca y mantener la función en movimiento. Todo funciona, aunque rara vez desborda.
Aun así, Pixie tiene encanto. Sus paisajes, su ligereza narrativa y su voluntad de convertir el caos en diversión la hacen fácil de seguir. No reinventa el cine de delincuentes torpes ni la comedia criminal británica e irlandesa, pero tampoco lo necesita para resultar agradable. Es una película menor, consciente de su escala, que encuentra su mejor versión cuando deja de perseguir la brillantez y se conforma con ser ágil, pícara y suficientemente insolente.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Irish Film & Television Awards (2021) · Actor de reparto - Cine · Nominado · Nominación de Colm Meaney por su interpretación en la película.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de Pixie?
Tras la muerte de su madre, una joven llamada Pixie organiza un golpe para escapar de su vida en Irlanda, pero acaba huyendo con dos aliados torpes y una bolsa de drogas codiciada por criminales y clérigos corruptos.
¿Quién es el director?
Barnaby Thompson
¿Cuál es el reparto principal?
Olivia Cooke, Ben Hardy, Daryl McCormack, Colm Meaney
¿Cuánto dura Pixie?
93 minutos.
