2014
Sinopsis
Ben y Rose viven en épocas distintas, pero comparten una misma sensación de desajuste y una necesidad urgente de encontrar respuestas. Ben, en 1977, acaba de perder a su madre y viaja a Nueva York siguiendo una pista sobre su padre. Rose, en 1927, es una niña sorda fascinada por una actriz de cine mudo a la que decide buscar en la gran ciudad.
La película entrelaza ambos recorridos con una estructura paralela que convierte la curiosidad infantil en una forma de conocimiento del mundo. Mientras Ben descubre museos, archivos y rastros familiares, Rose atraviesa una Nueva York filmada como si perteneciera todavía al sueño silencioso del cine clásico. El montaje va acercando las dos historias hasta revelar el vínculo secreto que las une.
Todd Haynes adapta la novela de Brian Selznick con una sensibilidad visual muy marcada. Más que una aventura convencional, Wonderstruck propone una experiencia sobre la memoria, la percepción y la comunicación. El silencio, lejos de presentarse como carencia, adquiere aquí una dimensión expresiva propia. La película convierte la búsqueda de identidad en un viaje emocional delicado, atravesado por la fascinación hacia las imágenes, los objetos y los espacios donde la infancia guarda sus enigmas.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Carter Burwell
Director
- Todd Haynes
Director de fotografía
- Edward Lachman
Guionista
- Brian Selznick
Montador
- Affonso Gonçalves
Productor
- Pamela Koffler
- John Sloss
- Christine Vachon
Reparto
- Oakes Fegley como Ben · Actor
- Millicent Simmonds como Rose Mayhew · Actriz
- Julianne Moore como Lillian Mayhew / Older Rose Mayhew · Actriz
- Michelle Williams como Elaine Wilson · Actriz
- Jaden Michael como Jamie · Actor
- Cory Michael Smith como Walter Mayhew · Actor
Crítica
Una fábula visual sobre el silencio y la memoria
Wonderstruck es una de esas películas que dependen menos de la intriga que de la manera de mirar. Todd Haynes adapta la novela de Brian Selznick con una sensibilidad que privilegia la textura, la emoción visual y el ritmo de la evocación antes que el golpe narrativo. El resultado puede parecer menor si se espera una aventura infantil convencional, pero gana mucho cuando se acepta como una fábula sobre la percepción. La estructura paralela, con dos niños separados por cincuenta años, le permite a Haynes trabajar dos registros distintos y complementarios. La historia de Rose, en 1927, dialoga con el cine mudo y con una expresividad casi coreográfica. La de Ben, en 1977, se apoya más en la exploración, el duelo y la curiosidad. El film no yuxtapone simplemente dos líneas temporales: construye una rima emocional entre ellas. Uno de sus grandes aciertos está en cómo representa la sordera sin reducirla a un dispositivo dramático elemental. Wonderstruck entiende el silencio como una experiencia sensorial compleja, una forma específica de relacionarse con el espacio, con la imagen y con los otros. En ese terreno, la presencia de Millicent Simmonds resulta decisiva. Su trabajo tiene una verdad y una concentración que sostienen buena parte del magnetismo de la película. Oakes Fegley también aporta vulnerabilidad y determinación a Ben, mientras Julianne Moore y Michelle Williams sirven como figuras de misterio, deseo o recuerdo dentro de una arquitectura narrativa que depende mucho de lo que se descubre de manera progresiva. Haynes dirige a sus intérpretes con discreción, sin romper nunca el hechizo delicado de la puesta en escena. La fotografía de Edward Lachman es fundamental. No solo porque distingue épocas, sino porque les da a ambas una densidad emocional distinta. Hay en la película un amor evidente por los museos, los dioramas, los archivos, las maquetas y todos esos espacios donde el pasado parece esperar a ser leído. Esa iconografía no es decorativa: habla de la memoria como montaje y como colección de fragmentos. Es verdad que la película, por momentos, corre el riesgo de volverse demasiado calculada en su encanto. Hay secuencias en las que la delicadeza roza el preciosismo, y no todos los espectadores conectarán con su tempo contemplativo. Pero incluso entonces Haynes mantiene una convicción estética admirable. No intenta acelerar lo que pide pausa ni simplificar lo que pide atención. La película también tiene la virtud de no infantilizar su tema. Aunque está protagonizada por niños, lo que propone es una reflexión amplia sobre la pérdida, la identidad y la necesidad de encontrar una narración para la propia vida. En ese sentido, el museo del título no es solo un lugar físico, sino una metáfora de las historias que preservamos para poder entendernos. Wonderstruck quizá no alcance la potencia emocional de las mejores obras de Todd Haynes, pero sí confirma su capacidad para convertir materiales aparentemente modestos en experiencias sensibles y rigurosas. Es una película elegante, afectuosa y muy consciente del poder de las imágenes. Una obra que habla bajo, pero deja una resonancia persistente.
Fuente: Redacción
Libro en el que se basa
- Wonderstruck · Brian Selznick · Basada en
Premios y nominaciones
- Premios Saturn (2018) · Mejor interpretación de un actor o actriz joven · Nominado · Millicent Simmonds.
- Premios Saturn (2018) · Mejor música · Nominado · Carter Burwell.
- Premios Saturn (2018) · Mejor película independiente · Nominado · Nominación para la película.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de Wonderstruck. El museo de las maravillas?
Dos niños separados por medio siglo emprenden búsquedas paralelas en Nueva York, conectadas por el silencio, la pérdida y el misterio de sus propios orígenes.
¿Quién es el director?
Todd Haynes
¿Cuál es el reparto principal?
Oakes Fegley, Millicent Simmonds, Julianne Moore, Michelle Williams
¿Cuánto dura Wonderstruck. El museo de las maravillas?
116 minutos.
