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Y nadie más que tú (2018)

Título original: Irreplaceable You · Estados Unidos · 96 min

  • Comedia dramática
  • Romance
DirecciónStephanie Laing
Estreno16/02/2018
Reparto principalGugu Mbatha-Raw, Michiel Huisman, Christopher Walken, Steve Coogan
Puntuación crítica6.1

Sinopsis

Abbie y Sam se conocen desde niños y han crecido con la certeza íntima de que terminarían juntos. Su relación parece asentada en una complicidad antigua, construida a partir de rutinas, bromas privadas y una confianza casi automática. Cuando por fin se comprometen, todo apunta a una vida en común tan natural que apenas necesita ser explicada. Sin embargo, ese horizonte se quiebra cuando Abbie recibe un diagnóstico devastador.

Lejos de centrarse solo en la enfermedad, la película explora el modo en que la noticia desordena las emociones de la pareja. Abbie reacciona con una mezcla de ternura, miedo y voluntad de control: quiere proteger a Sam incluso a costa de invisibilizar su propio dolor. Él, en cambio, intenta mantenerse firme mientras asimila la posibilidad de perder aquello que definía su vida desde siempre. Esa tensión entre amor, anticipación del duelo y necesidad de seguir adelante sostiene la historia.

En su recorrido aparecen figuras secundarias que ofrecen consuelo, humor o perspectivas inesperadas sobre la pérdida. Más que proponer grandes giros, la película observa pequeños gestos de vulnerabilidad y afecto: conversaciones incómodas, momentos de negación y decisiones tomadas con la esperanza de suavizar el golpe. El resultado es un relato romántico de tono amable y melancólico, interesado en cómo se ama cuando el tiempo deja de parecer infinito y obliga a resignificar cada promesa compartida.

Fuente: Redacción

Ficha técnica

Compositor

  • Lesley Barber

Director

  • Stephanie Laing

Director de fotografía

  • Magdalena Górka

Guionista

  • Bess Wohl

Montador

  • Joe Klotz

Productor

  • Farah Abushwesha
  • Christie Colliopoulos
  • Buzz Koenig
  • Jonathan Tropper

Reparto

  • Gugu Mbatha-Raw como Abbie
  • Michiel Huisman como Sam
  • Christopher Walken como Myron
  • Steve Coogan como Mitch
  • Timothy Simons como Dominic
  • Tamara Tunie como Jane
  • Jacki Weaver como Estelle
  • Kate McKinnon como Glass Half Full Kate

Crítica

Melodrama amable con buenos actores y una emoción algo prefabricada

Y nadie más que tú se instala desde el primer momento en un terreno delicado: el melodrama romántico atravesado por la enfermedad terminal. Es un género que puede resultar devastador cuando encuentra verdad en los detalles o volverse manipulador cuando fuerza cada emoción. La película de Stephanie Laing opta por una vía intermedia, amable y accesible, que privilegia la dulzura sobre la dureza del conflicto. Esa elección le permite sostener un tono cercano, pero también le resta parte de la complejidad y de la incomodidad que una historia así podría soportar. El núcleo del filme descansa casi por completo en Gugu Mbatha-Raw y Michiel Huisman. Ambos transmiten con facilidad la sensación de una intimidad antigua, de una pareja que no necesita explicarse constantemente para que entendamos su vínculo. Mbatha-Raw aporta delicadeza y contención a Abbie, evitando que su personaje quede reducido a una figura angelical del sufrimiento. Huisman, quizá con menos oportunidades de lucimiento, compone a Sam como un hombre afectuoso pero desarmado, atrapado entre la esperanza y el miedo. La película encuentra algunos de sus mejores momentos cuando se aparta del esquema más previsible del drama romántico. Los secundarios, especialmente Christopher Walken y Steve Coogan, introducen una energía distinta, menos solemne, que ayuda a airear la narración. Walken ofrece una presencia cálida, casi de mentor accidental, mientras Coogan añade un matiz ligeramente incómodo que rompe la homogeneidad emocional del conjunto. Gracias a ellos, el relato gana textura y evita caer del todo en una monotonía lacrimógena. Sin embargo, el guion de Bess Wohl tiende a ordenar el dolor de una manera demasiado pulida. Muchas escenas parecen diseñadas para conducir al espectador hacia una emoción concreta en lugar de dejar que esa emoción emerja por sí sola. Hay frases, decisiones y giros que funcionan más como dispositivos sentimentales que como comportamientos imprevisibles de personajes complejos. Eso no impide que algunas secuencias conmuevan, pero sí limita la profundidad de su impacto. También resulta discutible la manera en que la película transforma el duelo anticipado en un recorrido casi terapéutico, lleno de lecciones suaves y descubrimientos formulados con claridad. Se agradece que no abrace el cinismo ni la crueldad gratuita, pero en ese afán por conservar la ligereza renuncia a zonas más turbias del miedo, de la rabia o del egoísmo que suelen acompañar procesos así. Todo está planteado para ser soportable, incluso cuando debería doler más. A su favor, hay que decir que la dirección mantiene el tono con coherencia. Laing no recarga el drama con aspavientos formales y filma a sus intérpretes desde la proximidad, confiando en los rostros y en los silencios más que en el subrayado constante. La puesta en escena no sorprende, pero tampoco estorba. Se percibe una voluntad honesta de contar una historia sentimental sin cinismo y sin aprovecharse del tema como simple mecanismo de lágrimas. Y nadie más que tú funciona mejor como vehículo para sus actores que como gran drama romántico. Tiene sensibilidad, un reparto comprometido y algunos pasajes sinceros, pero también una tendencia a simplificar el conflicto para hacerlo digerible. El resultado es una película correcta y afectuosa, capaz de tocar ciertas fibras sin alcanzar del todo la intensidad o la singularidad que su premisa prometía.

Fuente: Redacción

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la sinopsis de Y nadie más que tú?

Una enfermedad repentina obliga a una pareja a reconsiderar el sentido de su futuro compartido.

¿Quién es el director?

Stephanie Laing

¿Cuál es el reparto principal?

Gugu Mbatha-Raw, Michiel Huisman, Christopher Walken, Steve Coogan

¿Cuánto dura Y nadie más que tú?

96 minutos.

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