1. Hotel Rwanda (2004)
Si hay una película que convirtió a Don Cheadle en una referencia incontestable como protagonista dramático, es esta. Su trabajo aquí tiene una intensidad moral y emocional que sostiene toda la película sin necesidad de subrayados. Más que un simple éxito de prestigio, fue el papel que confirmó su capacidad para cargar con una historia de enorme gravedad y darle una dimensión humana, sobria y duradera dentro de su filmografía.