1. Las amistades peligrosas (1988)
Probablemente sea el título que mejor fijó la imagen clásica de John Malkovich como intérprete sofisticado, peligroso y magnético. Su Valmont no depende del exceso, sino de una frialdad seductora que vuelve cada escena más incisiva. Dentro de su carrera, esta película resulta clave porque lo consolidó en el cine internacional con un personaje de enorme complejidad moral y un dominio tonal que todavía hoy sigue siendo una referencia.