1. La decisión de Sophie (1982)
La decisión de Sophie es una de las interpretaciones que definieron para siempre la grandeza de Meryl Streep. Su trabajo combina acento, fragilidad, memoria traumática y una intensidad emocional que nunca cae en el exceso. La película ocupa un lugar central en su carrera porque convirtió su talento en una referencia absoluta para varias generaciones de intérpretes y consolidó su imagen como una actriz capaz de sostener personajes marcados por contradicciones profundas.