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A propósito de Henry (1991)

Título original: Regarding Henry · Estados Unidos · 107 min

  • Drama
DirecciónMike Nichols
Estreno10/07/1991
Reparto principalHarrison Ford, Annette Bening, Bill Nunn, Rebecca Miller
Puntuación crítica7.3

Sinopsis

Henry Turner es un abogado de éxito en Nueva York, brillante en los tribunales y despiadado en el trabajo, pero emocionalmente distante en su vida privada. Su matrimonio con Sarah atraviesa una rutina fría y su relación con su hija Rachel apenas conserva calidez. Una noche, al bajar a comprar tabaco, Henry se ve atrapado en un atraco y recibe un disparo que le provoca graves secuelas neurológicas.

La herida cambia por completo su existencia. Henry pierde buena parte de su memoria, su capacidad de hablar con fluidez y la coordinación física que había dado por sentada. El hombre seguro, arrogante y eficaz desaparece de golpe, sustituido por alguien vulnerable que debe aprender de nuevo a caminar, comunicarse y comprender lo que le rodea. En ese proceso, la película convierte la rehabilitación en un auténtico redescubrimiento del mundo, desde los gestos cotidianos hasta los afectos más básicos.

Con la ayuda de Sarah, de su hija y de Bradley, el terapeuta que guía su recuperación, Henry empieza a reconstruirse desde cero. Pero ese renacimiento tiene una consecuencia incómoda: cuanto más avanza, más claro se vuelve que el antiguo Henry no era precisamente admirable. Así, A propósito de Henry plantea una pregunta moral sencilla y poderosa: si una persona olvida quién fue, ¿puede elegir convertirse en alguien mejor? Entre melodrama íntimo y reflexión sobre la identidad, la película sigue el tránsito de un hombre que, al perderlo casi todo, descubre por primera vez qué merece realmente la pena conservar.

Fuente: Redacción

Ficha técnica

Compositor

  • Hans Zimmer

Director

  • Mike Nichols

Director de fotografía

  • Giuseppe Rotunno

Guionista

  • J. J. Abrams · Acreditado como Jeffrey Abrams

Montador

  • Sam O'Steen

Productor

  • Mike Nichols
  • Scott Rudin

Reparto

  • Harrison Ford como Henry Turner · Actor
  • Annette Bening como Sarah Turner · Actriz
  • Bill Nunn como Bradley · Actor
  • Rebecca Miller como Linda · Actriz
  • Bruce Altman como Bruce · Actor
  • Mikki Allen como Rachel Turner · Actriz
  • Elizabeth Wilson como Jessica · Actriz
  • Donald Moffat como Charlie Cameron · Actor
  • James Rebhorn como Dr. Sultan · Actor
  • Robin Bartlett como Phyllis · Actriz
  • John Leguizamo como Atracador de la tienda · Actor

Crítica

La redención sentimental de un hombre que tiene que aprender a ser mejor

A propósito de Henry ocupa un lugar curioso dentro del cine norteamericano de principios de los noventa. A primera vista parece un melodrama de superación construido para lucir a una estrella como Harrison Ford en un registro poco habitual, más frágil y menos heroico. Y en parte lo es. Pero la película funciona mejor cuando se contempla no como un simple relato lacrimógeno, sino como una fábula moral sobre la identidad, la culpa y la posibilidad de empezar de nuevo. Mike Nichols la dirige con elegancia clásica, sin cinismo, apostando por una emoción directa que en ocasiones roza la blandura, pero que también consigue una sinceridad bastante desarmante.

La premisa es potente. Un abogado brillante, arrogante y moralmente cuestionable sufre una lesión cerebral que lo obliga a reaprender el lenguaje, el movimiento y el vínculo con quienes lo rodean. Lo más interesante del guion de J. J. Abrams no es tanto el accidente en sí, sino la inversión ética que provoca. Henry no debe recuperar únicamente capacidades físicas, sino enfrentarse al hecho de que, antes del disparo, quizá no merecía demasiado ser recuperado. La película encuentra ahí su mejor idea: la rehabilitación como juicio moral indirecto sobre la vida anterior del personaje.

Harrison Ford sostiene casi todo el peso del film con una interpretación contenida y muy inteligente. Lo admirable es cómo evita convertir a Henry en una figura angelical de renacimiento instantáneo. Hay torpeza, desconcierto, vergüenza e incluso una especie de infantilización dolorosa en los primeros compases de su recuperación. Ford entiende que el personaje no debe inspirar compasión fácil, sino curiosidad y, poco a poco, empatía. Su trabajo tiene algo especialmente valioso: el cambio no parece un truco sentimental, sino un desplazamiento interno que tarda en encontrar su forma. Es una de esas interpretaciones que revelan posibilidades poco explotadas en un actor al que muchas veces se identificó sobre todo con el carisma aventurero.

Annette Bening, por su parte, aporta una mezcla precisa de cansancio, lealtad y desconcierto. Sarah no es la esposa idealizada que espera pacientemente la conversión del marido, sino una mujer que descubre que el nuevo Henry resulta en algunos sentidos más habitable que el anterior. Esa tensión resulta muy interesante porque da al relato una complejidad doméstica nada desdeñable. También Bill Nunn, como Bradley, introduce una humanidad serena que evita que el proceso de recuperación caiga en la pura mecánica del manual terapéutico. Su presencia da equilibrio al film y ofrece algunos de sus momentos más auténticos.

Mike Nichols rueda todo esto con su habitual limpieza formal. No hay alardes de estilo, pero sí una gran claridad para poner a los actores en el centro y para hacer que las pequeñas transformaciones del personaje tengan relieve dramático. La fotografía de Giuseppe Rotunno y la música de Hans Zimmer acompañan con sobriedad esa voluntad de convertir lo íntimo en relato principal. Puede que la película subraye demasiado algunas emociones, y es cierto que en varios momentos el tono se inclina hacia una sentimentalidad calculada. Sin embargo, Nichols sabe mantener el conjunto dentro de una cierta dignidad narrativa, sin convertirlo del todo en una manipulación grosera.

Sus limitaciones existen y conviene reconocerlas. El mundo profesional de Henry queda simplificado de manera funcional, algunos conflictos secundarios se resuelven con excesiva limpieza y el arco de transformación resulta más ideal que verdaderamente áspero. Pero incluso en esas concesiones hay algo revelador sobre el tipo de cine que representa: un cine adulto de gran estudio que confiaba en que una historia de crisis personal, bien interpretada y narrada con seriedad, bastaba para sostener una película comercial. Vista hoy, A propósito de Henry puede parecer menos incisiva de lo que promete, pero conserva una eficacia emocional difícil de negar. No será una obra mayor de Nichols, aunque sí una pieza honorable, sensible y con una pregunta moral que todavía conserva fuerza: qué queda de nosotros cuando desaparece la máscara con la que habíamos aprendido a vivir.

Fuente: Redacción

Premios y nominaciones

  • London Film Critics' Circle Awards (1992) · Newcomer of the Year · Ganador · Annette Bening fue reconocida también por otros trabajos de ese periodo; esta película figura entre los títulos citados por la distinción.
  • Young Artist Awards (1992) · Best Family Motion Picture - Drama · Nominado
  • Young Artist Awards (1992) · Best Young Actress Starring in a Motion Picture · Nominado · Mikki Allen nominada.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la sinopsis de A propósito de Henry?

Tras sobrevivir a un tiroteo, un brillante abogado pierde la memoria y la movilidad, y su lenta recuperación lo obliga a redescubrir su vida, su familia y la clase de hombre que había sido.

¿Quién es el director?

Mike Nichols

¿Cuál es el reparto principal?

Harrison Ford, Annette Bening, Bill Nunn, Rebecca Miller

¿Cuánto dura A propósito de Henry?

107 minutos.

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