Sinopsis
Alfie reimagina para el siglo XXI la figura del seductor encantador y evasivo. El protagonista, un chófer británico instalado en Nueva York, se mueve entre relaciones fugaces, conquistas improvisadas y una visión de la vida basada en el placer inmediato. Lo que en apariencia es ligereza y libertad empieza a revelarse, poco a poco, como una manera de evitar cualquier vínculo profundo.
La película conserva uno de los rasgos más recordados del material original: la cercanía directa del protagonista con el espectador. Jude Law interpreta a Alfie como un hombre carismático, ingenioso y perfectamente consciente del efecto que produce sobre los demás, pero también como alguien cuya seguridad esconde un miedo persistente a la intimidad, al compromiso y al paso del tiempo.
A medida que pasan por su vida mujeres muy distintas —Julie, Nikki, Lonette, Liz—, el personaje se enfrenta a pequeñas fracturas que no pueden reducirse a una simple aventura romántica. El film mezcla humor, cinismo y melancolía para mostrar cómo el narcisismo y la huida permanente terminan teniendo un coste emocional.
Inspirada en la película británica de 1966 y vinculada al universo creado por Bill Naughton, esta versión desplaza la historia al paisaje urbano y elegante de Nueva York. Allí, entre apartamentos de diseño, coches de lujo y conversaciones ingeniosas, Alfie intenta seguir creyendo que la ligereza basta para vivir. La película le responde, con suavidad pero sin indulgencia, que quizá no.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Mick Jagger
- David A. Stewart
Director
- Charles Shyer
Director de fotografía
- John de Borman
Guionista
- Charles Shyer
- Elaine Pope
Montador
- Padraic McKinley
Productor
- Charles Shyer
- Elaine Pope
Reparto
- Jude Law como Alfie
- Marisa Tomei como Julie
- Sienna Miller como Nikki
- Susan Sarandon como Liz
- Natascha McElhone como Lonette
- Omar Epps como Marlon
Crítica
Un remake elegante que suaviza el filo y gana melancolía
Alfie se enfrenta a una dificultad evidente: rehacer una película muy asociada al carisma irrepetible de Michael Caine y al tono social de la Inglaterra de los sesenta. Charles Shyer no intenta competir frontalmente con aquel modelo. En lugar de reproducirlo, desplaza la historia a un terreno más pulido, más cosmopolita y claramente más amable. Eso hace que el remake pierda parte del filo original, pero también le permite encontrar una identidad más ligera y melancólica.
Jude Law entiende bien cuál es su tarea. No puede ni debe copiar la insolencia de Caine, así que construye a su Alfie desde otro lugar: menos áspero, más seductor, más consciente de la imagen que proyecta. Su relación directa con la cámara funciona porque Law domina el juego del encanto y de la confesión interesada. El espectador entiende pronto que está ante un hombre experto en narrarse a sí mismo de la mejor manera posible.
La película se apoya mucho en esa superficie brillante. Nueva York aparece como un escenario de sofisticación accesible, de apartamentos bien decorados, trayectos elegantes y relaciones flotantes. Todo parece diseñado para que el hedonismo de Alfie resulte atractivo antes de empezar a revelar su coste. En ese sentido, el film administra bien su tono: no juzga enseguida al personaje, sino que permite que su propio vacío vaya emergiendo a través de la repetición.
Marisa Tomei, Natascha McElhone, Sienna Miller y Susan Sarandon aportan matices distintos a ese recorrido sentimental. Ninguna aparece solo como decoración del protagonista; cada una señala una forma diferente de vínculo, deseo o límite. El film no siempre profundiza del mismo modo en todas ellas, pero sí consigue que el universo afectivo de Alfie tenga suficiente densidad como para que sus decisiones importen.
Donde el remake se vuelve más discutible es en su suavización moral. La historia original tenía una aspereza de clase y de género más incómoda, más atada a su época y más agresiva en algunos de sus efectos. Esta versión, en cambio, filtra bastante esa crudeza y convierte la deriva del personaje en una lección sentimental más templada. Hay quien verá en ello una pérdida de fuerza; otros encontrarán una forma más accesible de releer el material.
Formalmente, la película es competente, fluida y visualmente agradable. No busca grandes riesgos estilísticos. Su principal virtud está en mantener el equilibrio entre comedia romántica adulta y retrato de un hombre emocionalmente inmaduro. No siempre alcanza una verdadera hondura, pero tampoco cae en la banalidad total que su superficie podría sugerir.
Alfie no supera al clásico ni pretende hacerlo. Funciona mejor si se la mira como una reinterpretación de otro tiempo, adaptada a una sensibilidad distinta y sostenida por el carisma de Jude Law. Pierde el golpe más incómodo de su antecedente, sí, pero a cambio ofrece una melancolía suave y una elegancia narrativa que la hacen ver con agrado. Como remake, quizá sea menos necesaria que simpática; como retrato de un seductor enfrentado a sus límites, conserva interés suficiente.
Fuente: Redacción
Libro en el que se basa
- Alfie · Bill Naughton · Inspirada en
Premios y nominaciones
- Satellite Awards (2004) · Best Original Song · Nominado · La canción original asociada a la película recibió nominación en los Satellite Awards.
Preguntas frecuentes
¿Alfie (2004) es un remake?
Sí. La película de 2004 reinterpreta el film británico Alfie de 1966 y toma además elementos vinculados a su continuación de 1975.
¿En qué obra se basa Alfie?
El personaje y el universo proceden del trabajo de Bill Naughton, asociado a la película original y a la obra previa en la que se apoyaba esa historia.
¿Quién interpreta a Alfie en esta versión?
Jude Law encarna al protagonista, un seductor encantador y evasivo que rompe la cuarta pared para dirigirse directamente al espectador.
¿Dónde transcurre Alfie (2004)?
A diferencia del original británico, esta versión desplaza la acción a Nueva York, reforzando su tono cosmopolita y elegante.
¿Qué diferencia principal hay respecto al Alfie clásico?
El remake es más suave y melancólico, menos áspero en lo social y más interesado en el desencanto emocional del personaje que en la provocación de época.
