2017
Sinopsis
Rob Gordon vive rodeado de vinilos, listas imposibles y conversaciones sobre música pop como si en ellas se escondiera un método para ordenar la vida. Propietario de una tienda de discos en Chicago, ha convertido sus gustos musicales en un refugio y, al mismo tiempo, en una coraza que le permite aplazar casi cualquier responsabilidad emocional.
Cuando Laura, su pareja, lo deja, Rob entra en crisis. Incapaz de aceptar la ruptura como un hecho aislado, decide reconstruir su historial sentimental a través de sus cinco separaciones más dolorosas. Ese repaso, narrado con ironía, nostalgia y una buena dosis de autocompasión, lo lleva a reencontrarse con antiguas novias y a revisar momentos de su adolescencia y de su primera adultez.
En ese recorrido, la película alterna humor y desencanto para mostrar a un protagonista brillante en lo musical pero inmaduro en lo afectivo. Sus empleados Dick y Barry, tan obsesionados como él con las jerarquías del pop, refuerzan la idea de que la cultura compartida puede ser refugio, pero también una forma de estancamiento.
A medida que Rob examina sus errores, comprende que su problema no ha sido solo elegir mal, sino vivir el amor como una colección de escenas favoritas en lugar de una experiencia real. Entre reproches, recuerdos y segundas oportunidades, la historia plantea un aprendizaje sentimental tardío, tan incómodo como necesario.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Howard Shore
Director
- Stephen Frears
Director de fotografía
- Seamus McGarvey
Guionista
- D. V. DeVincentis
- Steve Pink
- John Cusack
- Scott Rosenberg
Montador
- Mick Audsley
Productor
- Tim Bevan
- Rudd Simmons
Reparto
- John Cusack como Rob Gordon
- Iben Hjejle como Laura
- Jack Black como Barry Judd
- Todd Louiso como Dick
- Tim Robbins como Ian "Ray" Raymond
- Joan Cusack como Liz
- Catherine Zeta-Jones como Charlie Nicholson
- Lisa Bonet como Marie DeSalle
- Sara Gilbert como Anaugh Moss
- Joelle Carter como Penny Hardwick
- Lili Taylor como Sarah Kendrew
Crítica
Un retrato generacional con vinilos, ironía y heridas sentimentales
“Alta fidelidad” sigue funcionando porque entiende algo muy poco espectacular y muy verdadero: hay personas que utilizan sus pasiones culturales como una extensión de su identidad, pero también como una excusa para no crecer. La película de Stephen Frears parte de una premisa sentimental sencilla —una ruptura amorosa— y la convierte en una disección afilada, divertida y amarga del narcisismo masculino, la nostalgia y la dificultad de madurar sin perder del todo aquello que nos define.
John Cusack encuentra en Rob Gordon uno de los grandes papeles de su carrera. Su interpretación logra un equilibrio especialmente difícil entre cercanía y exasperación. Rob puede ser ingenioso, observador y gracioso, pero también inmaduro, egoísta y desesperantemente selectivo a la hora de interpretar sus propios recuerdos. Cusack consigue que el personaje no se vuelva antipático del todo porque nunca lo presenta como un héroe romántico, sino como un hombre atrapado en sus propias coartadas.
La adaptación del material de Nick Hornby es una de las mayores virtudes del film. El traslado de Londres a Chicago no diluye el espíritu de la novela; al contrario, le da una nueva textura urbana y musical que encaja muy bien con el tono de la historia. El guion conserva la estructura introspectiva del libro y la transforma en una narración cinematográfica ágil, apoyada en la ruptura de la cuarta pared y en esa costumbre del protagonista de ordenar el mundo mediante listas. Ese recurso, que podría haber resultado afectado, termina siendo una vía eficaz para entrar en su cabeza.
Frears dirige con una ligereza muy precisa. Nunca fuerza el sentimentalismo ni subraya en exceso las revelaciones emocionales. Deja que la película respire entre discusiones, encuentros incómodos, chistes privados y pequeñas epifanías. La puesta en escena no busca llamar la atención sobre sí misma, pero sí organiza con enorme claridad un universo donde los discos, la tienda, los apartamentos y los bares no son simple decorado: son espacios mentales, prolongaciones del mapa afectivo del protagonista.
El reparto secundario eleva el conjunto de manera decisiva. Jack Black aporta una energía desbordante y memorables estallidos cómicos, aunque su trabajo no se limita a ser un alivio humorístico. Todd Louiso, en un registro más apagado, funciona como contrapunto perfecto. Iben Hjejle dota a Laura de una mezcla de cansancio, lucidez y vulnerabilidad que impide que el personaje quede reducido a la mujer que abandona al protagonista. Incluso apariciones breves como las de Catherine Zeta-Jones, Tim Robbins, Joan Cusack, Lisa Bonet o Lili Taylor dejan huella.
También ayuda mucho la relación de la película con la música. No se limita a usar canciones atractivas como acompañamiento: convierte la conversación musical en una forma de intimidad, de esnobismo y de defensa emocional. Pocas películas han captado tan bien el modo en que los gustos culturales pueden ser una autobiografía encubierta.
Su gran acierto final está en no confundir madurar con curarse por completo. “Alta fidelidad” no promete una transformación milagrosa, solo una toma de conciencia. Y en esa modestia emocional reside buena parte de su inteligencia. Es divertida, triste, aguda y muy rewatchable, una comedia dramática romántica que entiende que crecer suele consistir en dejar de contarse cuentos favorables sobre uno mismo.
Fuente: Redacción
Libro en el que se basa
- High Fidelity · Nick Hornby · Adaptación de · Ver libro
Premios y nominaciones
- Globos de Oro (2001) · Mejor actor – Comedia o musical · Nominado · John Cusack
- Premios BAFTA (2001) · Mejor guion adaptado · Nominado · D. V. DeVincentis, Steve Pink, John Cusack y Scott Rosenberg
- Writers Guild of America Awards (2001) · Best Adapted Screenplay · Nominado · D. V. DeVincentis, Steve Pink, John Cusack y Scott Rosenberg
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de Alta fidelidad?
Tras ser abandonado por su novia, un dueño de tienda de discos revisa sus cinco rupturas más dolorosas mientras intenta entender por qué siempre sabotea sus relaciones.
¿Quién es el director?
Stephen Frears
¿Cuál es el reparto principal?
John Cusack, Iben Hjejle, Jack Black, Todd Louiso
¿Cuánto dura Alta fidelidad?
113 minutos.
