Sinopsis
Día de lluvia en Nueva York sigue a Gatsby y Ashleigh, dos universitarios que planean pasar un fin de semana romántico en Manhattan. Lo que parecía una escapada sencilla se descompone cuando ella queda atrapada en una cadena de encuentros con figuras del mundo del cine y él empieza a vagar por la ciudad bajo la lluvia, empujado por la decepción, la nostalgia y la posibilidad de un amor distinto.
La película se construye como una comedia romántica de deriva urbana, muy dependiente del azar y del encanto verbal. Nueva York no es solo el escenario, sino el verdadero tejido emocional del relato: una ciudad soñada, melancólica y musical, donde cada esquina parece invitar a una bifurcación sentimental. Gatsby la atraviesa como quien persigue una versión idealizada de sí mismo y del amor.
Woody Allen articula así un juego de malentendidos, encuentros fugaces y cambios de pareja donde conviven la sátira ligera del mundillo artístico, el humor de situación y la añoranza por una ciudad convertida en fantasía romántica. Timothée Chalamet aporta al protagonista una mezcla de ironía y vulnerabilidad, mientras Elle Fanning y Selena Gomez representan dos modos muy diferentes de relación con ese universo sofisticado y algo irreal.
Más que buscar una gran profundidad dramática, la película se deja llevar por el ritmo de sus conversaciones, por la textura nostálgica de Manhattan y por la idea de que el clima, la música y el azar todavía pueden reordenar una historia de amor. Su apuesta está en la ligereza, en el paseo y en la seducción de una ciudad filmada como promesa sentimental.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Director
- Woody Allen
Director de fotografía
- Vittorio Storaro
Guionista
- Woody Allen
Montador
- Alisa Lepselter
Productor
- Letty Aronson
Reparto
- Timothée Chalamet como Gatsby Welles
- Elle Fanning como Ashleigh Enright
- Selena Gomez como Chan Tyrell
- Jude Law como Ted Davidoff
- Diego Luna como Francisco Vega
- Liev Schreiber como Roland Pollard
- Rebecca Hall como Connie
Crítica
Una fantasía menor de Woody Allen sostenida por su lluvia y su reparto
Día de lluvia en Nueva York es una de esas películas de Woody Allen que parecen hechas de materiales reconocibles desde el primer minuto: jóvenes sofisticados, Manhattan como escenario sentimental, diálogos rápidos, ironía cultural, jazz de fondo y una sensación de irrealidad elegante que convierte la ciudad en un estado de ánimo. Quien entre esperando una gran renovación saldrá decepcionado. Quien acepte la película como una miniatura melancólica dentro de una obra larguísima, encontrará algunos placeres genuinos.
Timothée Chalamet entiende muy bien el tono de Gatsby Welles, personaje construido como heredero de varios neuróticos románticos del cine de Allen, pero con una fragilidad más contemporánea y menos puramente verbal. Su manera de moverse por la ciudad, de lamentarse con ironía y de dejarse arrastrar por el azar sentimental sostiene una buena parte del film. Elle Fanning, por contraste, compone a Ashleigh desde una ligereza encantada que roza a veces la caricatura, aunque justo ahí reside parte de la broma. Selena Gomez aporta una inteligencia seca y una presencia sorprendentemente eficaz como contrapunto.
La película funciona mejor cuando se abandona al paseo y a la atmósfera. No necesita grandes giros. Le basta la lluvia, la música, los taxis, los hoteles, los bares y la idea de que Nueva York sigue siendo un tablero perfecto para confusiones románticas. Vittorio Storaro fotografía la ciudad con una calidez nostálgica que transforma incluso lo más artificial en algo agradable de mirar.
Ahora bien, también es evidente que Allen trabaja aquí en una zona muy conocida de su repertorio. Los conflictos son leves, algunas bromas parecen recicladas y la observación del deseo o de las relaciones no alcanza la densidad de sus mejores películas. En más de un momento, Día de lluvia en Nueva York se siente como una variación menor de motivos ya muy transitados. Eso no la vuelve inútil, pero sí la sitúa en una escala modesta.
Su ligereza puede ser vista como virtud o como límite. Hay algo agradable en su negativa a cargarse de solemnidad. La película sabe ser breve, insinuar en vez de subrayar y sostenerse sobre el placer inmediato del tono. Pero justamente por eso puede parecer también poco memorable, como una pieza encantadora y volátil que se evapora con rapidez una vez termina.
Sin embargo, cuando encuentra el equilibrio entre ironía y melancolía, deja una huella tenue pero real. No tanto por lo que cuenta, que es simple, como por cómo lo envuelve: la lluvia como música, la ciudad como promesa de reinvención y la conversación como forma de seducción todavía posible. En ese terreno, la película conserva una delicadeza reconocible.
No es una obra mayor, ni probablemente una de las más necesarias de su autor. Pero sí una película amable, bien interpretada y visualmente seductora, que entiende muy bien el valor del clima emocional. A veces eso basta. Y Día de lluvia en Nueva York, aunque modesta, sabe convertir esa modestia en estilo.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Deauville American Film Festival (2019) · Opening Night Film · La película abrió el festival fuera de competición.
Preguntas frecuentes
¿Quién protagoniza Día de lluvia en Nueva York?
La película está encabezada por Timothée Chalamet y Elle Fanning, acompañados por Selena Gomez en uno de los papeles más comentados del reparto.
¿Qué papel interpreta Jude Law en la película?
Jude Law da vida a Ted Davidoff, una de las figuras adultas del entorno cinematográfico que complican el itinerario de Ashleigh en Manhattan.
¿Por qué la ciudad es tan importante en la historia?
Porque Nueva York funciona como auténtico corazón sentimental del film: no solo acoge la trama, sino que modela el tono romántico, nostálgico y musical de toda la película.
¿Se estrenó primero en Estados Unidos?
No. Su lanzamiento comenzó en mercados internacionales en 2019 y el estreno estadounidense llegó más tarde, en octubre de 2020.
¿Qué hace especial a la interpretación de Timothée Chalamet aquí?
Su personaje mezcla ironía, vulnerabilidad y romanticismo urbano, encajando muy bien en la tradición de protagonistas melancólicos del cine neoyorquino de Woody Allen.
