Sinopsis
Ambientada en la Sicilia de posguerra, la película sigue la figura de Salvatore Giuliano, forajido convertido en mito popular, cuyo sueño de independencia y justicia choca con una realidad política dominada por la corrupción, la aristocracia y la mafia. Giuliano no es presentado como simple criminal ni como héroe puro: la historia lo sitúa en una zona ambigua donde idealismo, orgullo personal y violencia se confunden de manera constante.
A medida que crece su leyenda, también lo hace la red de enemigos y alianzas frágiles que lo rodea. El poder institucional, las estructuras mafiosas y los intereses de la élite local perciben en él un peligro no solo armado, sino simbólico. La película avanza entonces como crónica de ascenso y caída, atravesada por traiciones íntimas, gestos de desafío político y una conciencia fatalista de que ningún sueño de libertad puede sobrevivir mucho tiempo en un entorno colonizado por la manipulación.
El Siciliano convierte la historia de Giuliano en un drama épico de resonancia trágica. Bajo la apariencia de gran relato de bandolero, lo que emerge es una reflexión áspera sobre la imposibilidad de sostener una rebelión individual en un sistema de poder demasiado denso y demasiado antiguo. Su Sicilia no es un paisaje exótico, sino un campo de fuerzas donde la ley, la violencia y el mito están permanentemente mezclados.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- David Mansfield · Banda sonora original
Director
- Michael Cimino
Director de fotografía
- Alex Thomson
Guionista
- Steve Shagan · Adaptación
- Michael Cimino · Reescritura no acreditada
- Gore Vidal · Reescritura no acreditada
Montador
- Françoise Bonnot
Productor
- Michael Cimino · Co-productor
- Joann Carelli · Co-productora
Reparto
- Christopher Lambert como Salvatore Giuliano · Actor
- Terence Stamp como Prince Borsa · Actor
- Joss Ackland como Don Masino Croce · Actor
- John Turturro como Pisciotta · Actor
- Barbara Sukowa como Camilla, Duchess of Crotone · Actriz
- Richard Bauer como Inspector Velardi · Actor
Crítica
Épica herida y ambición desbordada
El Siciliano es una película típicamente marcada por las contradicciones del cine de Michael Cimino: ambición enorme, imaginería poderosa, convicción trágica y una dificultad persistente para contener sus propios excesos. No estamos ante una obra redonda, pero sí ante una película atravesada por una intensidad visual y moral que la vuelve más interesante que muchas producciones históricas más disciplinadas y mucho menos memorables. Cimino filma a Salvatore Giuliano como si se tratara de una figura situada entre la historia, la leyenda y el delirio romántico. Christopher Lambert encarna al personaje con una presencia hierática que no siempre logra densidad psicológica, pero que encaja con la voluntad del film de convertirlo en icono más que en sujeto realista. Alrededor suyo, Terence Stamp, Joss Ackland y John Turturro ayudan a cargar de amenaza, intriga y aspereza ese mundo siciliano dominado por lealtades frágiles y pactos envenenados. Lo más valioso de la película está en su atmósfera. Cimino no rueda la Sicilia de posguerra como decorado pintoresco, sino como territorio moralmente erosionado, donde la belleza del paisaje convive con una estructura de poder podrida y casi feudal. La violencia nunca parece anecdótica: forma parte del aire mismo que se respira. La fotografía de Alex Thomson y la música de David Mansfield colaboran decisivamente en esa sensación de tragedia anunciada. El problema del film está en su desequilibrio. Hay momentos de gran fuerza visual y otros donde la narración parece perder el pulso, como si la película quisiera ser simultáneamente retrato político, melodrama épico, western mediterráneo y elegía romántica sin terminar de decidir una jerarquía interna. También se perciben tensiones de escritura y montaje que restan claridad al conjunto. Pero incluso ese desorden tiene algo revelador: habla de una película que no se resigna a la corrección. John Turturro, en un papel importante dentro de la red de traiciones, aporta una intensidad terrenal muy útil para compensar cierta abstracción del protagonista. Y es precisamente en la dimensión de la traición donde el film encuentra su gravedad más verdadera: la de un mundo donde ningún ideal logra permanecer intacto cuando entra en contacto con el cálculo del poder. Vista hoy, El Siciliano puede resultar desigual, incluso frustrante, pero conserva un extraño magnetismo. No alcanza la grandeza que persigue, aunque deja ver con claridad la ambición de un cineasta empeñado en tratar el género histórico-criminal como material para una tragedia casi operística. Su mayor mérito quizá sea ese: no contentarse nunca con ser un simple relato de bandidos. Aspira a algo más grande, se rompe en el intento y, aun así, deja imágenes y climas que siguen teniendo peso.
Fuente: Redacción
Libro en el que se basa
- The Sicilian · Mario Puzo · Basada en
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de El Siciliano?
Tras la Segunda Guerra Mundial, el bandido Salvatore Giuliano intenta desafiar al Estado, a la mafia y a la aristocracia en una Sicilia atravesada por la violencia y la traición.
¿Quién es el director?
Michael Cimino
¿Cuál es el reparto principal?
Christopher Lambert, Terence Stamp, Joss Ackland, John Turturro
¿Cuánto dura El Siciliano?
115 minutos.
