Sinopsis
Cuando unas naves marcianas se sitúan sobre la Tierra, gobiernos, medios de comunicación y ciudadanos reaccionan con una mezcla de fascinación, miedo y oportunismo. Las señales parecen apuntar a un primer contacto histórico, y la maquinaria política se pone en marcha para convertir el acontecimiento en un gesto diplomático de alcance planetario.
Pero la esperanza dura poco. Los visitantes resultan ser criaturas tan imprevisibles como violentas, y el protocolo del encuentro se transforma en una cadena de ataques, pánicos y respuestas fallidas. A partir de ahí, la película despliega una estructura coral que va saltando de la Casa Blanca a Las Vegas, de laboratorios científicos a suburbios estadounidenses, siempre con una mirada satírica sobre el poder y el espectáculo.
Tim Burton convierte la invasión extraterrestre en una fiesta pop atravesada por la serie B, el gusto por lo grotesco y la ironía sobre los grandes discursos oficiales. Nadie parece realmente preparado para el desastre: ni los estrategas, ni los famosos, ni los expertos, ni quienes intentan sacar provecho mediático de la crisis.
Lejos del tono heroico habitual en el cine de invasiones, Mars Attacks! apuesta por el disparate, la burla y la demolición de la solemnidad. Con un reparto coral repleto de rostros conocidos y una imaginería deliberadamente exagerada, la película propone un apocalipsis juguetón, cruel y muy consciente de su condición de broma cósmica.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Danny Elfman
Director
- Tim Burton
Director de fotografía
- Peter Suschitzky
Guionista
- Jonathan Gems
Montador
- Chris Lebenzon
Productor
- Tim Burton
- Larry J. Franco
Reparto
- Jack Nicholson como President James Dale / Art Land
- Glenn Close como Marsha Dale
- Annette Bening como Barbara Land
- Pierce Brosnan como Professor Donald Kessler
- Sarah Jessica Parker como Nathalie Lake
- Martin Short como Jerry Ross
- Michael J. Fox como Jason Stone
- Lukas Haas como Richie Norris
Crítica
Tim Burton dispara a la cultura pop con rayos marcianos
Mars Attacks! es una de las películas más juguetonamente feroces de Tim Burton. Bajo la apariencia de parodia colorista y relato de invasión extraterrestre, lo que ofrece en realidad es una burla metódica del poder político, del sensacionalismo mediático y de la ingenuidad con que la cultura popular ha imaginado durante décadas el contacto con lo desconocido.
Lo mejor del filme es que nunca disimula su vocación de artefacto excesivo. Burton no busca moderación ni elegancia clásica. Quiere un universo chillón, artificial, lleno de cadáveres pulverizados, decorados imposibles, primeros planos delirantes y actuaciones calibradas entre lo serio y lo autoparódico. Esa apuesta puede irritar a quien espere una narración más contenida, pero es exactamente lo que hace singular a la película.
La estructura coral le permite ir encadenando pequeños cuadros satíricos. Presidentes, asesores, generales, presentadores, científicos, millonarios, adolescentes y oportunistas varios desfilan por la pantalla como piezas de un gran escaparate estadounidense a punto de ser ridiculizado desde el espacio. La invasión no solo destruye edificios: deja en evidencia la vanidad, la torpeza y la teatralidad de quienes se creen en control.
Jack Nicholson se divierte visiblemente en su doble papel, Glenn Close aporta una gravedad cómica impecable, y figuras como Annette Bening, Pierce Brosnan, Martin Short o Sarah Jessica Parker aceptan con entusiasmo el tono de caricatura elegante que exige la película. Ese reparto descomunal es parte del chiste y también del placer cinéfilo que propone Burton.
Visualmente, Mars Attacks! abraza sin complejos una estética de serie B filtrada por el gran presupuesto de los noventa. Los marcianos son deliberadamente ridículos y amenazadores a la vez, y la música de Danny Elfman funciona como pegamento ideal para una película que nunca deja de reírse de sí misma. Incluso sus efectos, ligados a una época concreta del CGI, forman ya parte de su personalidad.
Lo que en su estreno desconcertó a muchos espectadores hoy resulta una de sus virtudes más evidentes: se niega a ofrecer el consuelo heroico que el subgénero suele prometer. No hay sentimentalismo redentor, ni épica militar seria, ni discurso solemne sobre la unidad humana. Lo que hay es un carnaval de incompetencias, egos y accidentes felices.
Eso no significa que todo sea perfecto. A veces la acumulación de personajes impide que algunas líneas narrativas respiren más, y la insistencia en el gag destructivo puede volver irregular el ritmo. Pero incluso esos desequilibrios están integrados en una lógica de exceso deliberado que la película convierte en estilo.
Con los años, Mars Attacks! ha ganado el estatus de clásico de culto porque se atrevió a ser rara dentro del gran estudio, a tratar el blockbuster como una gamberrada sofisticada y a convertir la nostalgia pulp en una sátira venenosa. Sigue siendo una anomalía muy disfrutable: ruidosa, macabra y extrañamente lúcida.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Premios Hugo (1997) · Best Dramatic Presentation · Nominado
- Premios Saturn (1997) · Best Music · Ganador · Danny Elfman.
Preguntas frecuentes
¿En qué se basa Mars Attacks!?
La película se basa en la célebre serie de cartas coleccionables de Topps, no en una novela ni en un cómic tradicional.
¿Por qué Mars Attacks! se considera una película de culto?
Porque su mezcla de sátira política, estética pulp, humor negro y reparto coral la convirtió con el tiempo en una rareza muy querida dentro del cine comercial de los noventa.
¿Qué premio importante ganó la película?
Ganó el Saturn Award a la mejor música gracias a la partitura compuesta por Danny Elfman.
¿Jack Nicholson interpreta más de un personaje?
Sí. Jack Nicholson aparece en un doble papel: el presidente James Dale y el empresario Art Land.
