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Matar al irlandés (2011)

Título original: Kill the Irishman · Estados Unidos · 106 min

  • Biográfico
  • Crimen
  • Drama
DirecciónJonathan Hensleigh
Estreno11/03/2011
Reparto principalRay Stevenson, Vincent D'Onofrio, Val Kilmer, Christopher Walken
Puntuación crítica6.9

Sinopsis

Basada en hechos reales, Matar al irlandés sigue el ascenso y la caída de Danny Greene, un sindicalista convertido en figura clave del crimen organizado de Cleveland durante la década de 1970. Carismático, impulsivo y ferozmente independiente, Greene se gana enemigos dentro y fuera de la mafia al negarse a aceptar el papel subordinado que otros le reservan. Su ambición y su orgullo lo convierten en un actor incómodo dentro de un ecosistema criminal que prefiere la obediencia.

A medida que crece su poder, también aumenta la violencia que lo rodea. La ciudad entra en una espiral de atentados, ajustes de cuentas y alianzas inestables en la que cada movimiento altera el delicado equilibrio entre clanes mafiosos, policías, prestamistas y figuras empresariales. La película retrata ese contexto como una guerra soterrada que termina saliendo a la calle, dejando a Cleveland marcada por una cadena de explosiones y asesinatos.

Más que un simple relato de gangsters, el film propone el retrato de un hombre que entiende el poder como una extensión de su identidad. Danny Greene aparece como un superviviente temerario, capaz de inspirar lealtades y sembrar destrucción a partes iguales. El resultado es una crónica criminal que combina ambición biográfica, violencia seca y un tono fatalista, subrayando cómo la mitología del mafioso puede nacer tanto del miedo como de la fascinación que despierta quien desafía a todos los bandos a la vez.

Fuente: Redacción

Ficha técnica

Compositor

  • Patrick Cassidy

Director

  • Jonathan Hensleigh

Director de fotografía

  • Karl Walter Lindenlaub

Guionista

  • Jonathan Hensleigh
  • Jeremy Walters

Montador

  • Douglas Crise

Productor

  • Al Corley
  • Bart Rosenblatt
  • Eugene Musso
  • Tommy Reid

Reparto

  • Ray Stevenson como Danny Greene
  • Vincent D'Onofrio como John Nardi
  • Val Kilmer como Joe Manditski
  • Christopher Walken como Shondor Birns
  • Paul Sorvino como Anthony Salerno

Crítica

Crónica criminal de vieja escuela con músculo, atmósfera y aspereza

Matar al irlandés pertenece a una tradición muy reconocible del cine criminal estadounidense: la del ascenso y caída de un hombre duro cuya identidad se construye en choque permanente con el poder. La película no pretende revolucionar ese modelo, pero sí lo aborda con una convicción apreciable y con una atención particular al contexto concreto de Cleveland, un escenario menos habitual que Nueva York o Chicago para este tipo de epopeyas mafiosas. Ese desplazamiento geográfico le da cierto aire propio. Jonathan Hensleigh dirige con seriedad y una clara admiración por los códigos del género. Hay violencia, traiciones, reuniones sombrías, jerarquías criminales y una narración que avanza como una cadena de decisiones cada vez más costosas. El film no oculta sus referentes y, por momentos, incluso se acerca demasiado a ellos. Sin embargo, encuentra consistencia en su reconstrucción de época y en la forma en que convierte la ciudad en un territorio de guerra fragmentada. Ray Stevenson sostiene la película con una interpretación poderosa. Su Danny Greene no es un simple matón carismático, sino una figura contradictoria, hecha de orgullo, brutalidad, magnetismo y cierta idea romántica de sí mismo. Stevenson impone presencia física, pero también sugiere la obstinación casi suicida de un hombre incapaz de pactar con el mundo que lo rodea. Esa mezcla es la que permite que el personaje interese más allá de su condición de criminal. A su alrededor, el reparto suma densidad. Vincent D'Onofrio aporta una intensidad áspera; Christopher Walken, con muy poco, vuelve memorable a su personaje; y Val Kilmer encuentra un tono cansado y lacónico que encaja bien con el universo de derrotas y negocios turbios que plantea la historia. La película sabe explotar ese elenco veterano sin caer del todo en la tentación del simple desfile de rostros reconocibles. Narrativamente, el film tiene el problema habitual de muchas biografías criminales: la abundancia de nombres, facciones y episodios puede volver algo mecánico el avance. Hay pasajes donde la acumulación de atentados y alianzas diluye el centro emocional del relato. Aun así, la puesta en escena mantiene el interés gracias a una atmósfera sombría, un sentido del fatalismo bastante logrado y una fotografía que refuerza la sensación de ciudad tomada por la amenaza. Lo mejor de Matar al irlandés quizá no sea su originalidad, sino su firmeza. No intenta embellecer la criminalidad ni convertir a Greene en un héroe puro. Lo presenta como una figura fascinante y destructiva, alguien cuya resistencia frente a la mafia tradicional puede parecer admirable durante un instante y monstruosa al siguiente. Esa ambigüedad es importante, porque evita que la película se convierta en una simple glorificación del gánster rebelde. El resultado es un thriller criminal sólido, más rugoso que brillante, que funciona por su reparto, su tono y su capacidad para recuperar una historia real con energía clásica. Puede no alcanzar la dimensión de sus grandes modelos, pero conserva suficiente carácter como para sostenerse con personalidad propia.

Fuente: Redacción

Libro en el que se basa

  • To Kill the Irishman: The War That Crippled the Mafia · Rick Porrello · Adaptación de

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la sinopsis de Matar al irlandés?

La vida del gánster Danny Greene desata una guerra de bombas y venganzas en el Cleveland de los setenta.

¿Quién es el director?

Jonathan Hensleigh

¿Cuál es el reparto principal?

Ray Stevenson, Vincent D'Onofrio, Val Kilmer, Christopher Walken

¿Cuánto dura Matar al irlandés?

106 minutos.

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