2004
Sinopsis
Simbad vive entregado al mar, al riesgo y a la libertad, convencido de que ninguna causa vale más que su propia independencia. Cuando intercepta un navío que transporta el legendario Libro de la Paz, se reencuentra con Proteus, príncipe de Siracusa y amigo de la infancia. Lo que parecía un golpe más se complica de inmediato: el libro desaparece, Simbad es acusado del robo y condenado a muerte, y Proteus decide ocupar su lugar mientras él emprende una misión casi imposible para recuperar el objeto sagrado y salvarlo.
A esa travesía se suma Marina, prometida de Proteus, una mujer inteligente y decidida que no encaja en el papel decorativo que la corte espera de ella. La convivencia entre ambos está marcada por el choque de temperamentos, pero también por una atracción creciente que transforma el viaje. En el horizonte los aguardan monstruos marinos, islas fantásticas y el reino de Eris, diosa del caos, responsable última del engaño y empeñada en empujar a los héroes hacia la desconfianza y la destrucción.
Simbad: La leyenda de los Siete mares combina aventura clásica, mitología y romance con un ritmo ágil y un tono juguetón. Bajo su apariencia de relato ligero, la película enfrenta a su protagonista con una decisión moral central: seguir siendo el hombre que huye de cualquier compromiso o aceptar que la lealtad exige sacrificio. Entre criaturas imposibles, tempestades y pruebas de carácter, el viaje de Simbad termina convirtiéndose en una historia de madurez, amistad y elección personal.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Harry Gregson-Williams
Director
- Tim Johnson
- Patrick Gilmore
Guionista
- John Logan · Guion original
Montador
- Tom Finan
Productor
- Mireille Soria
- Jeffrey Katzenberg
Reparto
- Brad Pitt como Simbad
- Catherine Zeta-Jones como Marina
- Michelle Pfeiffer como Eris
- Joseph Fiennes como Proteus
- Dennis Haysbert como Kale
- Adriano Giannini como Ratto
- Frank Welker como Spike / criaturas
Crítica
Aventura clásica con encanto visual y alma de despedida
Simbad: La leyenda de los Siete mares ocupa un lugar singular dentro de la historia reciente de la animación comercial. Es una película que mira hacia atrás con orgullo: hacia el relato de aventuras clásico, hacia la fantasía mitológica de gran estudio y, también, hacia una manera de animar que estaba a punto de desaparecer del centro de la industria. DreamWorks la concibió como una gran odisea marinera, vibrante y accesible, y aunque el resultado no alcanza siempre la brillantez de sus mejores secuencias, conserva un encanto muy evidente y una energía visual que la hacen mucho más estimable de lo que suele recordarse.
Lo primero que llama la atención es su voluntad de espectáculo. La película quiere moverse deprisa, encadenar peligros, criaturas, tormentas, enfrentamientos y escenarios imposibles con una naturalidad casi serial. En ese sentido, entiende bien la tradición a la que pertenece: no aspira a la introspección dramática ni al comentario sofisticado, sino al placer de la peripecia. Y cuando funciona, lo hace con soltura. Hay momentos de verdadera inspiración en la construcción de monstruos, en el dinamismo de las persecuciones y en la escala de ciertos decorados marinos y celestes.
El personaje de Simbad, al que Brad Pitt presta una voz despreocupada y carismática, está construido como un héroe reacio al heroísmo. Esa ligera inversión del modelo clásico le da un punto de ironía simpático: no estamos ante un paladín noble desde el primer minuto, sino ante alguien que debe aprender a elegir entre la comodidad del cinismo y la responsabilidad hacia los demás. La película no complica demasiado ese arco, pero lo resuelve con claridad y eficacia. La relación con Marina, además, introduce una tensión romántica y verbal que contribuye bastante al tono ligero del conjunto.
Michelle Pfeiffer, por su parte, eleva muchas escenas como Eris. Su interpretación vocal convierte al personaje en una villana seductora, sarcástica y juguetonamente cruel, quizá lo más memorable de todo el film. Cada aparición suya aporta una electricidad especial, y visualmente el personaje está diseñado con una libertad plástica muy sugerente. Es ahí donde la película encuentra algunos de sus destellos más imaginativos: en la representación del caos como capricho elegante, como amenaza que disfruta de sí misma.
No todo, sin embargo, está igual de afinado. El guion de John Logan simplifica bastante la progresión dramática y algunas decisiones narrativas parecen tomadas para acelerar el relato más que para desarrollarlo. En varios tramos se percibe que la película preferiría sumar episodios llamativos antes que profundizar en su mundo o en sus personajes secundarios. Eso hace que el conjunto sea divertido, sí, pero también algo ligero en exceso, como si varias buenas ideas no terminaran de asentarse del todo antes de dar paso a la siguiente set piece.
Aun así, Simbad: La leyenda de los Siete mares mantiene una cualidad que hoy se aprecia con más claridad: la sensación artesanal de una superproducción de animación que todavía confiaba en la plasticidad del dibujo y en la aventura como motor suficiente. Puede que no sea una obra maestra ni el título más redondo de DreamWorks, pero sí una película viva, generosa y visualmente atractiva. Vista con distancia, tiene algo de canto final a una forma de hacer cine animado que merecía una despedida así de ambiciosa.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Annie Awards (2004) · Outstanding Achievement in Music in an Animated Feature Production · Nominado · Harry Gregson-Williams fue nominado por la música original.
- Saturn Awards (2004) · Best Animated Film · Nominado · Nominación a mejor película de animación en los Saturn Awards.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de Simbad: La leyenda de los Siete mares?
El célebre pirata Simbad debe recuperar el Libro de la Paz para salvar a su amigo Proteus y enfrentarse a la diosa Eris.
¿Quién es el director?
Tim Johnson, Patrick Gilmore
¿Cuál es el reparto principal?
Brad Pitt, Catherine Zeta-Jones, Michelle Pfeiffer, Joseph Fiennes
¿Cuánto dura Simbad: La leyenda de los Siete mares?
86 minutos.
