2015
Sinopsis
St. Vincent presenta a Vincent MacKenna, un veterano de guerra malhumorado, endeudado y entregado a una rutina autodestructiva hecha de alcohol, apuestas y soledad. Su vida cambia cuando se muda al lado Maggie, una madre recién separada que apenas puede conciliar trabajo, crianza y conflicto legal. Por una necesidad práctica, Vincent empieza a encargarse de Oliver, el hijo de Maggie, un niño sensible e inteligente que observa con curiosidad ese universo adulto tan desordenado como imprevisible.
La convivencia abre un vínculo poco convencional. Vincent expone al niño a situaciones moralmente discutibles, pero también le muestra una humanidad que no encaja en las apariencias. Oliver, por su parte, percibe en ese vecino brusco una mezcla de dolor, lealtad y ternura que otros prefieren no ver. La película explora esa relación sin convertirla en una fábula completamente edulcorada: Vincent sigue siendo un personaje difícil, contradictorio y a menudo irritante.
Entre humor seco y emoción contenida, el relato aborda el duelo, la fragilidad económica, la vejez y la necesidad de ser visto con algo más de generosidad. El barrio de Brooklyn funciona como espacio de encuentro entre personajes heridos que, sin proponérselo, construyen una forma alternativa de familia. La historia se apoya en la idea de que la santidad cotidiana no nace de la perfección, sino de los gestos concretos de sacrificio y cuidado que sobreviven incluso en las vidas más desordenadas.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Theodore Shapiro
Director
- Theodore Melfi
Director de fotografía
- John Lindley
Guionista
- Theodore Melfi
Productor
- Theodore Melfi
Reparto
- Bill Murray como Vincent MacKenna · Actor
- Jaeden Lieberher como Oliver Bronstein · Actor
- Melissa McCarthy como Maggie Bronstein · Actriz
- Naomi Watts como Daka Parimova · Actriz
- Chris O'Dowd como Brother Geraghty · Actor
- Terrence Howard como Zucko · Actor
Crítica
Bill Murray encuentra un equilibrio delicado entre el cinismo y la ternura
St. Vincent se apoya en una premisa conocida: un gruñón solitario entra en contacto con un niño y ambos transforman la vida del otro. La diferencia está en cómo administra ese material y en la calidad del trabajo actoral que lo sostiene. Theodore Melfi no intenta desmontar del todo los mecanismos de la comedia dramática sentimental, pero sí procura dotarlos de suficiente aspereza para que el resultado no se vuelva demasiado dócil.
Bill Murray es, naturalmente, el centro de gravedad de la película. Su Vincent MacKenna es un personaje escrito para caminar sobre una línea fina entre lo entrañable y lo insoportable, y el actor sabe habitar ese borde con una precisión admirable. En sus manos, Vincent nunca queda reducido a una colección de tics de viejo cascarrabias. Hay egoísmo, sí, pero también una tristeza profunda, un cansancio casi físico y una dignidad rota que asoma incluso cuando el personaje se protege detrás de la ironía.
La película acierta al no convertir a Oliver en un simple instrumento narrativo. Jaeden Lieberher le da al niño una mezcla convincente de inteligencia, prudencia y vulnerabilidad. Su relación con Vincent funciona porque no está construida solo desde la inocencia del menor frente al adulto excéntrico, sino desde una curiosidad moral genuina. Oliver observa, pregunta, compara y termina formulando una lectura del mundo menos convencional que la de muchos adultos que lo rodean.
Melissa McCarthy, en un registro contenido, aporta mucho más de lo que a veces se le reconoce a la película. Su Maggie encarna el cansancio de una madre sola que apenas consigue mantenerse a flote. Naomi Watts y Chris O'Dowd completan el tono con interpretaciones que entienden bien el equilibrio entre caricatura amable y vulnerabilidad real.
Melfi maneja con eficacia los cambios de registro, aunque no siempre con la misma sutileza. Algunas escenas buscan la emoción de forma demasiado visible y el guion, en su tramo final, se inclina hacia una reconciliación sentimental que simplifica ciertas zonas oscuras del personaje principal. Sin embargo, incluso entonces, la película conserva una honestidad emocional suficiente para no desmoronarse.
Su mejor virtud es que encuentra humanidad sin negar las aristas. Vincent no deja de ser complicado por el mero hecho de que aprendamos a mirarlo mejor. Esa resistencia a la limpieza completa le da espesor al conjunto. El film no propone que la bondad sea impecable, sino que puede esconderse en sujetos torpes, dañados y contradictorios.
St. Vincent no reinventa la comedia dramática, pero la ejecuta con sensibilidad, humor seco y un gran protagonista. Es una película cálida sin ingenuidad total, y esa combinación explica buena parte de su encanto perdurable.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Golden Globe Awards (2015) · Best Actor - Motion Picture Musical or Comedy · Nominado · Bill Murray.
- Heartland Film Festival (2014) · Truly Moving Picture Award · Ganador · Theodore Melfi.
- Las Vegas Film Critics Society Awards (2014) · Youth in Film · Ganador · Jaeden Lieberher.
Preguntas frecuentes
¿Quién interpreta a Vincent en la película?
El protagonista es Bill Murray, que da vida a Vincent MacKenna, un veterano gruñón y solitario del barrio de Sheepshead Bay.
¿De qué trata St. Vincent?
Cuenta la relación entre un vecino hosco y el hijo de una madre recién separada, una amistad improbable que deriva en una forma de redención mutua.
¿Fue una película importante para Jaeden Lieberher?
Sí. Fue su debut cinematográfico acreditado, y su interpretación de Oliver llamó la atención de la crítica.
¿Tuvo nominaciones destacadas?
Sí. Bill Murray fue nominado al Globo de Oro como mejor actor de comedia o musical, una de las menciones más visibles del film.
¿Qué tono tiene St. Vincent?
Combina humor seco, drama íntimo y emoción contenida, con una mirada compasiva hacia personajes muy imperfectos.
