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Una novia para dos (1987)

Título original: Date with an Angel · Estados Unidos · 105 min

  • Comedia
  • Comedia romántica
  • Fantasía
DirecciónTom McLoughlin
Estreno20/11/1987
Reparto principalMichael E. Knight, Phoebe Cates, Emmanuelle Béart, David Dukes
Puntuación crítica5.6

Sinopsis

Jim Sanders está a punto de casarse con Patty Winston cuando una aparición imposible altera su rutina: un ángel con un ala herida cae en su piscina. La criatura, incapaz de comunicarse como una persona corriente, despierta en Jim una mezcla de asombro, ternura y confusión que amenaza con desmontar sus planes de boda.

Patty interpreta la presencia del ángel como una amenaza sentimental y el entorno del protagonista responde con incredulidad, oportunismo o simple desconcierto. La película construye así una comedia de enredo en la que lo sobrenatural funciona como catalizador de celos, malentendidos y deseos reprimidos.

Tom McLoughlin apuesta por una fantasía romántica ligera, de sensibilidad claramente ochentera, apoyada en el contraste entre lo cotidiano y lo milagroso. El relato avanza con tono amable, humor físico y una mirada ingenua sobre el amor idealizado, convirtiendo la aparición del ángel en una prueba emocional para todos los personajes implicados.

Fuente: Redacción

Ficha técnica

Compositor

  • Randy Kerber

Director

  • Tom McLoughlin

Director de fotografía

  • Alex Thomson

Guionista

  • Tom McLoughlin

Montador

  • Marshall Harvey

Productor

  • Martha Schumacher

Reparto

  • Michael E. Knight como Jim Sanders · Actor
  • Phoebe Cates como Patty Winston · Actriz
  • Emmanuelle Béart como Angel · Actriz
  • David Dukes como Ed Winston · Actor
  • Phillip Brock como George · Actor
  • Albert Macklin como Don · Actor

Crítica

Crítica de Una novia para dos

Una novia para dos funciona mejor cuando se observa desde su textura que desde la simple mecánica del argumento. Su interés no está solo en lo que cuenta, sino en la forma en que organiza miradas, silencios y pequeños desplazamientos morales. Tom McLoughlin propone una fantasía romántica luminosa y deliberadamente ingenua, más interesada en el encanto que en la verosimilitud.

La película pertenece a una zona del cine comercial adulto que hoy resulta especialmente reconocible por su confianza en los personajes. No necesita explicarlo todo a gran velocidad: prefiere dejar que las tensiones aparezcan poco a poco, mediante conversaciones, encuentros incómodos y decisiones que revelan más de lo que sus protagonistas están dispuestos a admitir.

Su puesta en escena tiene un pulso sobrio. Incluso cuando el relato se acerca al thriller, la dirección mantiene una atención constante al ambiente, a la manera en que los espacios condicionan el comportamiento de los personajes y a la fragilidad de los vínculos que se forman en medio de intereses contradictorios. Esa contención es una de sus virtudes, aunque también puede hacer que algunos tramos parezcan menos contundentes de lo esperado.

El reparto sostiene buena parte del resultado. Las interpretaciones principales evitan el gesto fácil y ayudan a que el conflicto tenga una dimensión humana. Hay momentos en los que la película se apoya más en la presencia de sus actores que en la sorpresa dramática, y ahí encuentra sus mejores escenas: aquellas en las que una frase, una pausa o una reacción dicen más que un giro de guion.

No todo alcanza la misma intensidad. Ciertas resoluciones responden a convenciones de la época y algunas aristas podrían haberse desarrollado con mayor profundidad. Aun así, la película conserva interés por su oficio, por la claridad con la que define su mundo y por la forma en que refleja ansiedades sociales y sentimentales sin convertirlas en discurso subrayado.

Vista hoy, Una novia para dos mantiene valor como obra representativa de su momento y como pieza útil para entender el cine de género de los años ochenta. Su puntuación de 5.6/10 responde a una combinación de solidez narrativa, personalidad interpretativa y relevancia histórica, con reservas allí donde el cierre o ciertos elementos secundarios no alcanzan la misma fuerza que su planteamiento.

Fuente: Redacción

Preguntas frecuentes

¿Quién interpreta al ángel en Una novia para dos?

El ángel está interpretado por Emmanuelle Béart, actriz francesa que venía de destacar internacionalmente con Manon de los manantiales.

¿Qué tipo de película es Una novia para dos?

Es una comedia romántica fantástica, con elementos de enredo sentimental y humor familiar propio del cine comercial de los años ochenta.

¿Quién dirigió Una novia para dos?

La dirigió y escribió Tom McLoughlin.

¿Dónde se rodó Una novia para dos?

La producción se rodó principalmente en Wilmington, Carolina del Norte, durante 1987.

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