Sinopsis
Valerian y la ciudad de los mil planetas nos sitúa en Alpha, una inmensa estación orbital convertida en ciudad interestelar, donde conviven miles de especies y culturas llegadas de todos los rincones del universo. Allí, los agentes especiales Valerian y Laureline reciben la misión de investigar una amenaza que se esconde en el corazón de esa aparente utopía multicultural.
La película despliega un universo de imaginación desbordante, criaturas fantásticas y espacios imposibles mientras los protagonistas atraviesan mercados dimensionales, zonas prohibidas y conspiraciones militares. Lo que parece una simple operación de seguridad termina revelando un crimen enterrado bajo capas de poder, colonialismo y ocultación política. Alpha no es solo un escenario espectacular: es la encarnación de una promesa de convivencia que también contiene sus propias grietas.
Luc Besson apuesta por una space opera luminosa, barroca y muy física, donde el diseño visual es parte esencial del relato. A medida que Valerian y Laureline avanzan, la aventura va dejando paso a una reflexión sobre responsabilidad histórica y reparación. El film se sostiene sobre su capacidad para convertir cada tramo del viaje en una sorpresa visual y sobre la dinámica entre sus dos agentes, obligados a negociar tanto con amenazas externas como con su relación afectiva. El resultado es una superproducción de ambición desmedida, heredera del cómic europeo y del gusto por la ciencia ficción expansiva.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Alexandre Desplat
Director
- Luc Besson
Director de fotografía
- Thierry Arbogast
Guionista
- Luc Besson
Montador
- Julien Rey
Productor
- Virginie Besson-Silla
Reparto
- Dane DeHaan como Valerian
- Cara Delevingne como Laureline
- Clive Owen como Arün Filitt
- Rihanna como Bubble
- Ethan Hawke como Jolly the Pimp
- Herbie Hancock como Defense Minister
- Kris Wu como Sergeant Neza
- Rutger Hauer como President of the World State Federation
Crítica
Una space opera excesiva que vive de su imaginación visual
Valerian y la ciudad de los mil planetas es una película tan consciente de su propio exceso que cualquier valoración honesta debe empezar ahí. Luc Besson no busca sobriedad, ni realismo, ni contención emocional. Quiere construir un universo gigantesco, mutante y exuberante, y dedicar buena parte del metraje a explorarlo con entusiasmo casi infantil. Esa desmesura la vuelve por momentos fascinante y por otros frustrante, pero rara vez indiferente.
Lo más logrado del film es su imaginación visual. Alpha, sus especies, sus pasadizos, sus mercados y sus tecnologías poseen una variedad genuina, no la simple repetición de un diseño exitoso. Besson filma el mundo con apetito de descubrimiento. Hay secuencias que parecen nacidas de la libertad gráfica del cómic y que consiguen algo muy difícil en el blockbuster contemporáneo: la sensación de estar viendo formas nuevas y no solo versiones remezcladas de un repertorio conocido.
La película también tiene una intuición interesante en su fondo político. Bajo la aventura y el espectáculo aparece una historia sobre destrucción encubierta, poder militar y deuda moral. No siempre desarrolla esas ideas con la profundidad que merecen, pero están ahí y dan al relato un peso mayor del que tendría una simple misión espacial. En ese sentido, el film es más serio de lo que a veces parece su tono juguetón.
Sus debilidades son evidentes. La química entre Dane DeHaan y Cara Delevingne no siempre termina de sostener la dimensión romántica que el guion necesita. DeHaan compone a Valerian con cierta rigidez y el personaje, pensado como aventurero seductor, no encuentra del todo la energía que se le presupone. Delevingne funciona mejor, más firme y más clara en pantalla, pero la pareja no llega a adquirir la electricidad imprescindible para que la película vuele también en lo íntimo.
Tampoco el guion mantiene siempre el mismo equilibrio entre exposición, aventura y emoción. Hay tramos donde la acumulación de ideas y escenarios pesa más que la progresión dramática. Besson parece tan enamorado de su universo que a veces olvida darle una estructura más precisa. Sin embargo, incluso en sus altibajos, el film conserva una cualidad rara: la voluntad auténtica de imaginar a gran escala.
Valerian y la ciudad de los mil planetas no es una obra redonda, pero sí una anomalía valiosa dentro del cine comercial reciente. En un panorama saturado de fórmulas, ofrece caos, color, rareza y ambición. Puede discutirse su eficacia narrativa, pero cuesta negar el placer que da ver una película tan empeñada en inventar mundos. Y ese placer, en ciencia ficción, no es un mérito menor.
Fuente: Redacción
Libro en el que se basa
- Valérian et Laureline · Pierre Christin y Jean-Claude Mézières · Basada en
Premios y nominaciones
- Saturn Awards (2018) · Best Costume Design · Nominado · Olivier Bériot
- Saturn Awards (2018) · Best Production Design · Nominado · Hugues Tissandier
- Saturn Awards (2018) · Best Science Fiction Film · Nominado
Preguntas frecuentes
¿Valerian y la ciudad de los mil planetas está basada en un cómic?
Sí. La película adapta libremente la serie de cómics Valérian y Laureline, creada por Pierre Christin y Jean-Claude Mézières.
¿Por qué se compara Valerian con otras grandes space operas?
Porque apuesta por una ciencia ficción expansiva, llena de especies, mundos y diseños visuales, con una ambición de universo muy rara en el blockbuster europeo.
¿Qué personaje interpreta Rihanna en Valerian?
Rihanna interpreta a Bubble, una artista transformista que protagoniza una de las secuencias más recordadas de la película.
¿La película recibió premios importantes?
No ganó grandes galardones principales, pero sí obtuvo nominaciones destacadas en los Saturn Awards por su enfoque de ciencia ficción y su diseño visual.
¿Por qué es tan conocida Valerian y la ciudad de los mil planetas?
Sobre todo por su ambición visual, por el tamaño de su producción y por ser una adaptación muy singular del cómic europeo de ciencia ficción.
