1. El silencio de los corderos (1991)
El silencio de los corderos ocupa un lugar inamovible en la carrera de Anthony Hopkins porque convirtió una interpretación breve en una de las más influyentes de la historia del cine. Su mezcla de calma, inteligencia y amenaza redefinió el villano moderno y elevó su estatura artística a una dimensión casi mítica. Es el papel que selló su leyenda popular sin agotar, ni mucho menos, la complejidad de su talento.