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Rubén Blades
El ApagónLa electricidad, se interrumpió y, por el apagón, se suspendió la tortura de un subversivo que hacía un empleado del desgobierno. Y aquel apagón también puso fin al sonido de un baladista ruín cuyo disco disfrazaba los gritos de víctima y de victimario. No más torturas. No abran el hoyo. Se fue la luz. !Que viva el sub-desarrollo! Aquí en el Sub-D: La tierra de Sonia Braga. : El que no la hace, la paga. De abuelas y dictadores. : De santos y pecadores. A diez cuadras del interrogatorio protesta la gente, pués se canceló la versión local de un concurso de belleza de la "Miss Internacional". Y unas madres y el director del show han vuelto a insultar al organizador pues se retiró el patrocinador por el apagón, "This cannot go on". Semi-desnuda y emberracada, grita una Miss: "Coño: Este país no sirve pa' nada". Aquí en el Sub-D: Olor a miau y a perfume. : Todo lo que baja sube. Somos la envidia de Europa. : Nuestra magia la provoca. Por el apagón, en otro lugar, alguien se alegró pues la oscuridad lo va a ayudar a desempeñar la muy popular función de robar. Diez mil pares de piernas arrancan sin pagar la cuenta y en la iglesia nadie se entera de lo que pasa allá afuera. Mientras, en casa unos culpan al Consumismo y otros acusan al Imperialismo por este apagón y la confusión de nuestra propia "civilización". Quinientos años de cotorreo. Se fue la luz. Y sigue el saqueo. Aquí en el Sub-D: El fin del Imperialismo. : La tumba del Comunismo. Entre un Fidel y un Somoza. : Y no se arregla la cosa. Del beso y de la tortura. : Del goce y de la amargura. Alucinado y furioso. : Iluminado y glorioso.
West Indian Man (Hombre Antillano)Vino del mar, a Panamá, a trabajar en la selva y a construir el Canal. Le pagaron en plata, al hombre blanco le pagaban en oro y la fiebre amarilla se llevó el alma de todos. Mi abuelito fue un hombre, Antillano, y vivió y murió en Panamá. Hombre Antillano, quiero reconocer tu voluntad de hierro, tu sacrificio. Diste la vida para construir un camino que uniese a los océanos, dentro del corazón de Panamá. El tiempo ha transcurrido pero la discriminación continúa; debemos trabajar juntos hasta encontrarle una cura. Hombre Antillano, vino del Caribe y encontró una casa y un nuevo comienzo en Panamá. Mi abuelito fue un hombre, Antillano, y vivió y murió en Panamá.
Adán GarcíaEl último día en la vida de Adán García lo halló como todos los otros de su pasado: soñando ganarse el "Gordo" en la Lotería, los hijos y la mujer durmiendo a su lado. Adán salió de su casa, al mediodía, después de una discusión muy acalorada: su esposa quería pedirle plata a los suegros, y Adán besaba a sus hijos mientras gritaba: "Esto se acabó, vida. La ilusión se fué, vieja, y el tiempo es mi enemigo. En vez de vivir con miedo, mejor es morir sonriendo, con el recuerdo vivo". Por última vez entró en la tienda del barrio y le fiaron un paquete de cigarrillos. Por la Avenida Central lo vieron andando, "sin rumbo, las manos dentro de los bolsillos". "Desde que a Adán lo botaron de su trabajo", dijo un vecino, "noté en su forma de ser un cambio muy raro. él, siempre muy vivaracho, ahora andaba quieto. Pero en la tranquilidad del desesperado." Dice el parte policial que Adán llegó a un Banco y le gritó a la cajera que le entregara todo el dinero que ella en su caja tuviera y que si no lo hacía pronto, él la mataba. "El hombre me amenazó con una pistola", dijo una doña, "por eso es que le daba lo que él quisiera. Por la clase de salario que aquí me pagan no voy a arriesgar la vida que Dios me diera." Cuentan que al salir Adán corriendo del Banco se halló con una patrulla parqueada al frente; que no le hizo caso al guardia que le dió el "Alto"; que iba, "gritando y sonriendo como un demente". Al otro día, los periódicos publicaban la foto de su cadáver en calzoncillos. La viuda de Adán leyó, en la primera plana: "LADRóN USABA EL REVOLVER DE AGUA DE SU CHIQUILLO". "Esto se acabó, vida. La ilusión se fué, vieja. El tiempo es mi enemigo. Y yo, pa' vivir con miedo, prefiero morir sonriendo, con el recuerdo vivo".
Naturaleza MuertaEl último árbol del Brasil fue desenterrado a los 10 meses de edad. único sobreviviente del Reino Vegetal. "Comienza una nueva Era", es la proclama oficial. Los indios que lo cuidaban se fueron esa noche, caminando sobre el mar. El último árbol del Matto Grosso, el último árbol del Brasil, fué vendido para pagar la deuda externa, luego de una subasta febril. El árbol fue cubierto en celofán, fotografiado por la prensa internacional, despedido con honores por el gobierno militar. "Fotos del árbol serán ofrecidas a precio popular". En el Ministerio para el Desarrollo y el Progreso hay un cuadro colgando en la pared. La pintura muestra la selva que antes existía, la flora que había, y que se fué. Dicen que el pintor se suicidó luego de terminada su labor. El último árbol del Brasil hacia el extranjero partió. "(¡Si fuera yo!)" Oh, oh, oh, oh, oh, oh Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh.
El CilindroEncontraron el cilindro y a su casa lo llevaron con cuidado, como a una bendición. Era Pascuas, y el objeto su regalo, y los niños se encantaron con su aparición. Abrieron el cilindro y se maravillaron cuando vieron dentro un mágico color, como una estrella, polvo de cielo, que alegraba su miseria con su luz. Sobre sus cuerpos lo restregaron, y lo adoraron como si fuera Jesús. Los vecinos se enteraron y curiosos visitaron "a la casa en que de noche sale el sol". El cilindro y la familia fueron la mejor noticia de la Prensa, Radio y la Televisión: "Un milagro de Dios?"; "Otro Mago de Oz"; "Regalo de un Platillo Volador?" Aquel cilindro, con el polvo de cielo que alegraba su miseria con su luz. Sobre sus cuerpos lo restregaron, y lo adoraron, como si fuera Jesús. La luz del cilindro fue menguando y al irse se fué apagando el amor que lo celebró. Uno por uno fuimos pagando el precio cruel de los que basan su felicidad en error. El gobierno explicó a través de expertos que, "los muertos fueron víctimas de radioactividad". Le dieron una multa a un hospital local, "por botar substancias tóxicas en un área popular". No hubo milagro, ni hubo justicia, y esa tragedia no es noticia ya. Ni aquel cilindro, con el polvo de cielo, que alegraba a la miseria con su luz. Ya no es noticia, esa tragedia de la Navidad sin el Niño Jesús. Nadie se acuerda de la familia que, brillando, murió en la oscuridad. El hospital pagó su multa, barata le salió la culpa, pues la vida de un pobre no vale na'.
Piensa En MíSi tu ilusión se hizo pedazos por el inevitable abrazo de una adversidad; si la ansiedad ante un fracaso te hace sentir que ya no hay caso para continuar. Cuando te falte la confianza, o cuando pierdas la esperanza que te hizo tratar, recuerda que eso es pasajero, pero mi amor es verdadero y no se marchará. Piensa en mí. Piensa en mí. Piensa en mí. Piensa en mí. Cuando te ahogue la amargura, cuando te domine la duda y pierdas la paz; cuando parezca que no hay cura para el dolor que te tortura no olvides jamás que en este mundo todo cuesta, y aunque paguemos la respuesta con llanto y dolor, el que no busca nada encuentra y sólo ganan los que apuestan a su corazón. No habrá muralla que nos pueda detener, ni habrá tristeza que nos pueda desolar. Por muy amargo que haya sido nuestro ayer, siempre hay futuro para la felicidad. Piensa en mí. Piensa en mí. Piensa en mí. Piensa en mí. Nunca es demasiado tarde para ser felíz.
Amor Y ControlSaliendo del hospital, después de ver a mi mamá, luchando contra un cáncer que no se puede curar, ví pasar a una familia. Al frente iba un señor de edad, una doña, dos muchachas y varias personas más. De la mano del señor un hombre joven caminaba, cabizbajo y luciendo arrepentido. él era la causa de una discusión familiar, de la que nos enteramos al oir al señor gritar: "Aunque tú seas un ladrón, y aunque no tengas razón, tenemos la obligación de socorrerte. Y por más drogas que uses, y por más que nos abuses, la familia y yo tenemos que atenderte. Sólo quien tiene hijos entiende que el deber de un padre no acaba jamás. Que el amor de padre y madre no se cansa de entregar. Que deseamos para ustedes lo que nunca hemos tenido. Que a pesar de los problemas, familia es familia y cariño es cariño." Los ví marcharse con su llanto, su laberinto enfrentando, en la buena y en la mala juntos, caminando. Y pensé mucho en mi familia, los quise tanto aquel momento que sentí que me ahogaba en sentimiento. Aquel muchacho y mi pobre madre: dos personas distintas, pero dos tragedias iguales. Cuánto control y cuánto amor tiene que haber en una casa! Mucho control y mucho amor, para enfrentar a la desgracia.
Canto A La MadreSoy la huella de tu amor, mezcla de esperanza y pasión. Fuiste el dolor que alumbró el nacer de mi razón. Donde yo vaya, tu estás, donde tu estés, yo estaré, y cuando mueras también un poco yo moriré. Yo siempre rezo por ti. Yo nunca te olvidaré. Aunque a su lado no esté, sigo el chiquillo de Usted. No se hace viejo un querer cuando lo apoya el ayer; se hace sonrisa que no termina y celebra un amor toda la vida.
Canto A La MuerteNo te alegres Muerte, hoy con tu victoria, pues mi madre vive toda en mi memoria. No te enorgullezcas si me ves llorando, yo no me avergüenzo de estarla extrañando. Me ha enseñado, Muerte, a no tenerte miedo. Mi querida vieja se fué combatiendo. No te enorgullezcas Muerte, tu triunfo es vacío, yo su amor protejo y ella cuida al mío. Decir adiós, es difícil camará pero aún lo es mucho más cuando se le da a una madre. Deja un vacío, imposible de llenar, por toda una eternidad: huérfano es el amor mío. Madre, sólo hay una en la vida. Dorme, Dorme, o meu amor.
Baby's In BlackOh, dear, oh what can I do? Baby's in black, and I'm feeling blue, tell me, oh, what can I do? She thinks of him, and so she dresses in black, and, though he'll never come back, she´s dressed in black. Oh, how long will it take 'til she sees the mistake she is making? Oh, dear, what can I do? Baby's in black and I'm feeling blue, tell me, oh, what can I do?
Creo En TiNo sé si volverá Maradona, ni si Tyson aguanta su pena; no creo en el alma que no perdona, ni creo en el corazón que condena; pero en ti sí, cariño, yo creo en ti. No sé a que distancia está la luna, ni cuán lejos están las estrellas; sólo sé que en ti veo mi fortuna, y una carita que es de lo más bella. Voy todo a ti, cariño, yo creo en ti. Por tu amor el pasado ya no me atormenta. Se acabaron las dudas en mi corazón. Diariamente eres fiesta de fin de semana, y tu risa es mi orquesta y tus besos mi ron. No sé quién sea el más sabio en el mundo, ni cuán hondo sea el mar más profundo. No creo que haya verdad absoluta, ni tampoco perfecta conducta, y aunque es así, cariño, yo creo en ti. Amargado por tanto dolor en el mundo la maldad de unos cuantos me hacía dudar, y encontré en tu abrazo un bendito refugio y una nueva confianza que me hace soñar. No me interesa saber si hay vida en Marte, ni qué político quiere "salvarme"; ya no creo en lo que dicen los diarios, ni tampoco en lo que habla la radio, pero en ti sí, cariño, yo creo en ti. Con cada beso juntos nos sumergiremos en un mar de pasión, placer y sabrosura. Y yo, al compás sensual que marca tu cintura me dejaré llevar a una delicia eterna. No me pregunten más, yo no sé nada, no me interesa hablar de zoquetadas. De qué nos vale el tener inteligencia, si no aprendemos a usar la conciencia, pero tu sí, cariño, yo creo en ti.
ConmemorandoImpulsado por la fuerza de su mente, en la soledad de su imaginación, con la fe que hace al mortal omnipotente, sobre la frente del sol, viaja Colón. Lo acompañan el rebelde, el incrédulo, el valiente; la esperanza y la desesperación. Los futuros generales, los caudillos y cardenales, la guerrilla y el germen de una nación. El plebeyo junto al noble, en el mismo paso doble, por el oro y la pasión por la Conquista. Y Colón es su Almirante, y Dios porta el estandarte de Castilla y Aragón imperialista. Viajan diablos y madonas, ignorancias y diplomas, idealistas, mercenarios y patriotas. Inocentes y culpables, ricos, pobres, miserables, hermanados en su búsqueda de gloria. Este fué el mejor momento de la gran equivocación. Cuando, frente a lo imposible, latió un sólo corazón. Comenzaron apostando al alma, con la esperanza invencible del que ha sido un perdedor. Terminaron humillando al cielo, destrozando sus estrellas y orinándose en la luna y en el sol. La cruz que luego bendijo el genocidio fué la que al principio habló de amor. La injusticia no termina para el indio. Cinco siglos no han calmado su dolor. Negativo y positivo se confunden en la herencia del 1492. Hoy, sin ánimo de ofensa hacia el que distinto piensa, conmemoro. Pero sin celebración. Conmemorando. Quinientos años.
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