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Rubén Blades
Cuentas Del AlmaSiempre en la noche mi mamá buscaba el sueño frente a la televisión, y me pedía que por favor, no la apagara; su soledad en aquel cuarto cuarto no aguantaba, aunque jamás lo confesó. Yo niño, no entendía su horror, porque uno es joven y no sabe del amor; crecí mirando a mi madre vivir aferrada a una esperanza que la enterró, toda amargada, dentro de una noche que no acabó. Y mi madre le ha temido a la noche desde el día que se fue mi papá. Hoy la miro y comprendo que ella aún piensa que las cuentas del alma no se acaban nunca de pagar. Hoy día comprendo su dolor, y lo terrible que es amar a una ilusión que está atrapada entre la sombra del pasado, y que en las noches se libera y va a su lado como el fantasma de un amor que no murió. Mi madre le ha temido a la noche desde el día que se fue mi papá. Hoy la miro y comprendo que ella aún piensa que las cuentas del alma no se acaban nunca de pagar.
Tierra Dura (Etiopía)Tierra dura, calcinada por el sol; barro seco, no ve lluvia, no da flor. Horizonte que se pierde entre el calor del desierto, de amargura es su color. Tierra dura, ella y yo, no perdona, ni ella o yo. Caminé entre un silencio sepulcral, sobre tierra sin frontera, sin final. Desnudo, con mi piel mojada de sudor; mi sombra iba tan cansada como yo. Tierra dura, ella y yo, no se rinde ella o yo. Tierra dura, no perdona.
Canción Del Final Del MundoPrepárense ciudadanos, se acabó lo que se daba, a darse el último trago. No se me pueden quejar, el "show" fue bueno y barato; ante el dolor el buen humor es esencial, saca a tu pareja y ponte a bailar la canción del final del mundo. Que no les domine el miedo, no se pongan a gritar; control y nada de nervios, y cuidado con llorar. Para bien o para mal lo mandamos a buscar, y ahora nos llegó la cuenta y tenemos que pagar. Despídete de tu barrio y del mundo en general, y que en la tierra nadie quede sin bailar la canción del final del mundo.
SorpresaEl borracho paró de cantar y se puso a contar su buena fortuna, el barrio estaba dormido; llena brillaba la luna. De pronto, un ladrón salpicado en neón, saltó como un tigre desde el callejón y le puso al borracho un "Magnum" frente a la cara; y le dijo, -"entrégalo todo, o se dispara"... El borracho temblando le entregó al ladrón lo que acababa de encontrar, un "Smith & Wesson", unos pesos y un puñal; el ladrón, asombrado, le preguntó, -"Y tú qué haces con todo ésto?"... mejor será que me cuentes toda la historia; y ojalá que la huma no afecte tu memoria" ... A veces hablar resulta esencial, pero otras veces es mejor callar porque a veces hablar resulta un error mortal. Con la información que el borracho le dió a tres cuadras al norte el ladrón encontró los cuerpos de una mujer y el de un hombre en un gabán, tirados sobre la acera en posición pre-natal. El ladrón con el pie sacudió a la mujer, a ver si reaccionaba; cómo nada pasó, se agachó y la buscó a ver si algo encontraba y no halló nada ... La la la la la la la la la la la la la la la (bis) El ladrón dirigió su atención hacia el cuerpo del hombre en el gabán. Sobre él se agachó, y lo reconoció por el diente de oro que llevaba; -"Ay, pero si es el viejo Pedro Navaja"-; y empezó a burlarse de él mientras lo registraba. La la la la la la la la la la la la la la la (bis) A veces hablar resulta esencial, pero otras veces es mejor callar porque a veces hablar resulta un error mortal. Como un rayo le entró la navaja buscando dentro de su cuerpo el alma; el ladrón sintió la luna quemándole la entraña; Y vió el más grande milagro de su vida: -Murió viendo al sol salir de una boca reída! La la la la la la la la la la la la la la la Pedro tomó su papel de identidad y se lo puso al ladrón en el bolsillo de atrás del pantalón para confundir la investigación. Pedro, herido de bala, recogió su otro puñal, él siempre trae encima dos, cuando sale a trabajar; y del barrio hasta la luna brilló su carcajada; La la la la la la la la la la la la la la la. La vida te da sorpresas, oye camará! La la la la la la la la la la la la la la la éstos novatos qué creen?, si éste es mi barrio papá!
CaínaTe agita y te enreda, pecadora; después que la abrazas, te devora; no se puede querer a la Caína, no se puede creer en la Caína. Tú crees que la tienes controlada, pero tú sin ella no eres nada; no se puede querer a la Caína, no se puede creer en la Caína. No se puede querer a la Caína.
SilenciosEstán tomándose un café, sentados sin saber por qué; sin tema para conversar, no saben ni dónde mirar. Se quieren pero no hay amor; se odian sin que haya rencor; se buscan y huyen a la vez, entre el silencio que hay después. La soledad les da su abrazo, pero no aceptan su fracaso, y pretendiendo devolver un amor que ya se fue. Y así pasan los días pretendiendo que todo está bien; con silencios y café, esperando a que regrese el ayer. Así prolongan el final, aunque ya todo les da igual; su triste juego del amor, donde jamás hay ganador. Pensando en lo que pudo ser, ninguno logra comprender que entre silencios el vivir, es otra forma de morir. Algo que empieza en alegría, cuando termina es agonía; dolorosa confusión, donde no hay explicación. Sólo silencios envolviendo la promesa que murió, y un sentimiento de terror, al creer que nunca encontraremos otro amor.
MuéveteDel Caribe a Soweto en áfrica va nuestra canción como un saludo, para los que defienden su derecho a libertad y usan la razón como su escudo. No hay bala que mate a la verdad cuando la defiende la razón. Reunámonos todos para acabar con la maldad; muévete y pon todo el corazón. Casi todos buscamos siempre la comodidad; esto ha sido así toda la vida. El que va adelante casi nunca mira atrás para ayudar al que lo pida. Pero hay día llegó la necesidad de seguir un rumbo diferente; en darnos la mano para cambiar la realidad depende el futuro de la gente. Allá y aquí; aquí y allá; si no hacemos algo el mundo se va a acabar. Muévete mi gente, mueve Panamá. Muévete Puerto Rico, con seguridad. Noy hay bala que pueda matar la verdad. Para acabar el racismo en Sur áfrica -Lo cantan los niños, y mamá y papá; Para salvar el mundo de tanta maldad- Lo pide la gente en todas las esquinas, muévete Colombia, Méjico, Argentina; Cuba, Guatemala, oye Costa Rica, Perú y Nicaragua, que hoy te necesita. Brasil y Bolivia, Chile y Paraguay, ¡ay! canta Venezuela, canta el Uruguay; Jamaica, Trinidad, Guadalupe, vamos Salvador, ven Martinique, República Dominicana, avanza Ecuador.
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