1995
Sinopsis
Tess McGill trabaja como secretaria en Nueva York y está cansada de ver cómo sus ideas son ignoradas mientras los hombres que la rodean ascienden sin esfuerzo. Inteligente, ambiciosa y con formación empresarial nocturna, intenta abrirse paso en un entorno donde la apariencia importa casi tanto como los resultados.
Su suerte parece cambiar cuando entra a trabajar para Katharine Parker, una ejecutiva sofisticada que aparenta valorar su talento. Tess comparte con ella una idea de negocio prometedora, pero pronto descubre que su nueva mentora está dispuesta a apropiarse del proyecto si eso favorece su propia carrera. Cuando Katharine queda apartada temporalmente por un accidente, Tess decide asumir una identidad profesional que no le corresponde para defender la operación y demostrar que su visión era correcta.
En ese arriesgado juego de impostura, Tess se mueve entre despachos de alto nivel, reuniones decisivas y una relación inesperada con Jack Trainer, un ejecutivo que primero la confunde con una colega de rango superior. Mientras la atracción entre ambos crece, también aumenta la presión por mantener la farsa sin perder su integridad.
Con humor, romanticismo y una mirada incisiva sobre el clasismo y el sexismo corporativo, la película acompaña a Tess en su lucha por dejar de ser invisible y reclamar el lugar profesional que merece.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Carly Simon · Canción original "Let the River Run"
- Rob Mounsey · Música de la película
Director
- Mike Nichols
Director de fotografía
- Michael Ballhaus
Guionista
- Kevin Wade · Guion original
Montador
- Sam O'Steen
Productor
- Douglas Wick
Reparto
- Melanie Griffith como Tess McGill
- Harrison Ford como Jack Trainer
- Sigourney Weaver como Katharine Parker
- Alec Baldwin como Mick Dugan
- Joan Cusack como Cynthia
- Philip Bosco como Oren Trask
- Nora Dunn como Ginny
- Oliver Platt como Lutz
- Olympia Dukakis como Director de personal
Crítica
Una comedia de ascenso social que sigue afilada
Armas de mujer conserva una energía envidiable porque entiende que el cuento de hadas profesional de finales de los ochenta solo podía funcionar si mostraba, al mismo tiempo, su reverso más áspero. La película presenta a Tess McGill como una heroína popular, pero no la idealiza: la sitúa en un ecosistema laboral donde la inteligencia femenina se aprovecha, se disfraza o se aparta según convenga a quienes mandan. Ese punto de partida da al film una tensión social muy concreta que todavía hoy se percibe con claridad.
Mike Nichols dirige con una ligereza engañosa. Todo parece fluir con la naturalidad de una comedia romántica elegante, pero debajo de esa superficie hay una observación muy precisa del poder, del lenguaje empresarial y de la fabricación de estatus. La puesta en escena convierte oficinas, ascensores, taxis y ferris en espacios de aspiración y de combate. Nichols no necesita subrayados excesivos: le basta con mostrar quién ocupa cada silla, quién interrumpe a quién y quién recibe el mérito al final de una reunión.
Melanie Griffith sostiene la película con una interpretación de enorme carisma. Su Tess es vulnerable sin ser frágil, decidida sin caer en el esquema de la triunfadora fría, y cómica sin perder credibilidad dramática. Esa mezcla explica que el personaje siga funcionando décadas después. Harrison Ford aporta una réplica muy medida, simpática y menos cínica de lo habitual, mientras que Sigourney Weaver compone una antagonista magnífica, sofisticada y feroz, nunca reducida a una simple villana de manual. Joan Cusack, por su parte, añade humanidad y ritmo con un secundario que evita convertirse en mero alivio cómico.
El guion de Kevin Wade acierta especialmente al entrelazar deseo, identidad y clase. Tess no solo quiere un mejor puesto: quiere ser escuchada en un mundo que ha decidido, de antemano, qué aspecto debe tener la autoridad. La película entiende muy bien esa distancia entre talento y legitimidad social, y la traduce en detalles de vestuario, acento, modales y códigos de oficina. Por eso su transformación externa no es un simple recurso de comedia, sino una forma de hablar de pertenencia y exclusión.
También ayuda mucho la música. La presencia de Let the River Run no es un adorno nostálgico, sino una declaración de intenciones que eleva el relato y lo conecta con la épica cotidiana de quienes cruzan cada mañana hacia Manhattan para ganarse una oportunidad. Esa pulsión optimista es esencial para que la película no se convierta en una sátira amarga ni en un romance complaciente.
Vista hoy, Armas de mujer quizá simplifica algunos conflictos y resuelve otros con una fe muy hollywoodiense en el reconocimiento del mérito. Pero incluso ahí mantiene su encanto, porque sabe que la fantasía solo resulta satisfactoria cuando nace de una experiencia real de frustración. Es ingeniosa, afilada y emocionalmente generosa. Una película popular en el mejor sentido del término, capaz de entretener mientras deja una huella clara sobre cómo se conquista —o se niega— la voz propia.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- Globo de Oro (1989) · Mejor actriz - Comedia o musical · Ganador · Premio para Melanie Griffith.
- Globo de Oro (1989) · Mejor actriz de reparto · Ganador · Premio para Sigourney Weaver.
- Globo de Oro (1989) · Mejor canción original · Ganador · "Let the River Run".
- Globo de Oro (1989) · Mejor director · Nominado · Nominación para Mike Nichols.
- Globo de Oro (1989) · Mejor guion · Nominado · Nominación para Kevin Wade.
- Globo de Oro (1989) · Mejor película - Comedia o musical · Ganador
- Oscar (1989) · Mejor actriz de reparto · Nominado · Nominación para Joan Cusack.
- Oscar (1989) · Mejor actriz de reparto · Nominado · Nominación para Sigourney Weaver.
- Oscar (1989) · Mejor actriz protagonista · Nominado · Nominación para Melanie Griffith.
- Oscar (1989) · Mejor canción original · Ganador · "Let the River Run", música y letra de Carly Simon.
- Oscar (1989) · Mejor director · Nominado · Nominación para Mike Nichols.
- Oscar (1989) · Mejor película · Nominado · Productor acreditado: Douglas Wick.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de Armas de mujer?
Tess McGill, una secretaria brillante y subestimada de Staten Island, encuentra la ocasión de demostrar su valía cuando suplanta temporalmente a su jefa y trata de cerrar una operación empresarial que puede cambiarle la vida.
¿Quién es el director?
Mike Nichols
¿Cuál es el reparto principal?
Melanie Griffith, Harrison Ford, Sigourney Weaver, Alec Baldwin
¿Cuánto dura Armas de mujer?
113 minutos.
