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Sabrina (1995)

Estados Unidos · 127 min

  • Comedia romántica
  • Drama
DirecciónSydney Pollack
Estreno15/12/1995
Reparto principalHarrison Ford, Julia Ormond, Greg Kinnear, Nancy Marchand
Puntuación crítica7.1

Sinopsis

Sabrina Fairchild ha pasado su infancia en la órbita de la familia Larrabee, una dinastía adinerada cuyo chófer es su padre. Desde siempre ha estado enamorada de David, el hermano menor, encantador, irresponsable y acostumbrado a vivir sin consecuencias. Pero para él, Sabrina siempre ha sido poco más que una presencia familiar, casi invisible dentro del mundo privilegiado al que ella nunca ha pertenecido del todo.

Todo cambia cuando Sabrina viaja a París y regresa convertida en una mujer elegante, segura y muy distinta a la joven soñadora que se marchó. David, que apenas la reconoce al verla de nuevo, se siente de inmediato atraído por ella, ignorando que su futuro sentimental ya está comprometido por intereses empresariales cuidadosamente calculados. Esa alteración amenaza los planes de Linus, el hermano mayor, un ejecutivo metódico que controla cada aspecto de la vida familiar y de los negocios.

Dispuesto a impedir que la irrupción de Sabrina arruine una fusión millonaria, Linus decide intervenir personalmente y acercarse a ella con la intención de distraerla. Sin embargo, lo que comienza como una maniobra fría acaba convirtiéndose en una experiencia transformadora. Sabrina descubre matices inesperados en un hombre que parecía incapaz de improvisar, mientras Linus empieza a cuestionar la lógica calculada con la que ha organizado su existencia. Entre el deseo, la clase social y la posibilidad de cambiar, la película convierte un cuento romántico clásico en una historia sobre segundas oportunidades sentimentales y emocionales.

Fuente: Redacción

Ficha técnica

Compositor

  • John Williams

Director

  • Sydney Pollack

Director de fotografía

  • Giuseppe Rotunno

Guionista

  • Barbara Benedek
  • David Rayfiel

Montador

  • Fredric Steinkamp

Productor

  • Scott Rudin
  • Sydney Pollack

Reparto

  • Harrison Ford como Linus Larrabee · Actor
  • Julia Ormond como Sabrina Fairchild · Actriz
  • Greg Kinnear como David Larrabee · Actor
  • Nancy Marchand como Maude Larrabee · Actriz
  • John Wood como Thomas Fairchild · Actor
  • Richard Crenna como Patrick Tyson · Actor
  • Angie Dickinson como Ingrid Tyson · Actriz
  • Lauren Holly como Elizabeth Tyson · Actriz
  • Dana Ivey como Mack · Actriz
  • Fanny Ardant como Baronesa · Actriz

Crítica

Un remake elegante que no supera al original, pero encuentra su propia delicadeza

La Sabrina de Sydney Pollack arrastra desde su origen una comparación inevitable y bastante ingrata. Remake de un clásico de Billy Wilder, y además de uno asociado a un imaginario romántico casi intocable, la película de 1995 parecía condenada a vivir a la sombra de un recuerdo más brillante. Sin embargo, vista sin el peso de esa reverencia automática, revela virtudes apreciables. No es una obra maestra ni alcanza la ligereza sofisticada del original, pero sí ofrece una versión más melancólica, más serena y bastante digna de una historia que conserva intacta su potencia sentimental.

Pollack opta por no competir directamente con Wilder en el terreno de la ironía o de la precisión cómica. Su aproximación es otra: más cálida, más lujosa y más contenida en su tempo. La película se mueve como una fábula romántica de los noventa, menos afilada que la de los cincuenta, pero interesada en acentuar la vulnerabilidad emocional de sus personajes. Esa decisión cambia el tono del conjunto. Lo que antes era una comedia romántica de sofisticación casi quirúrgica se convierte aquí en un relato de maduración afectiva, con más espacio para la contemplación y menos para el ingenio verbal.

Harrison Ford resulta una elección curiosa y, en última instancia, mejor de lo que muchos recuerdan. No posee el desgaste cínico de Bogart ni intenta imitarlo, y justamente ahí está su acierto. Su Linus Larrabee es menos acerado, más rígido y más evidentemente desajustado cuando el amor irrumpe en una vida organizada como si fuera una hoja de cálculo. Ford sabe explotar esa mezcla de autoridad, incomodidad y despertar tardío. No seduce por sofisticación verbal, sino por la sensación de que el personaje descubre demasiado tarde una parte de sí mismo que había mantenido clausurada durante años.

Julia Ormond, por su parte, aporta a Sabrina una cualidad delicada y algo ensoñada que encaja con la película, aunque no siempre con la misma intensidad. Su transformación no se plantea como una simple metamorfosis estética, sino como una conquista de presencia y dignidad. Greg Kinnear, en uno de sus primeros papeles destacados, añade una energía encantadora y superficial muy apropiada para David. La dinámica entre los tres funciona precisamente porque el film entiende que no estamos ante una historia de rivalidad masculina convencional, sino ante un desplazamiento del deseo: Sabrina deja de perseguir un ideal juvenil y empieza a reconocer un vínculo más complejo y más maduro.

Formalmente, la película tiene empaque. La fotografía de Giuseppe Rotunno, el vestuario, los interiores y la música de John Williams construyen una atmósfera de romanticismo clásico filtrado por el brillo elegante del Hollywood de los noventa. Pollack sabe filmar el lujo sin convertirlo en simple exhibición vacía, y encuentra una cadencia visual que sostiene el cuento sin precipitarlo. Ese envoltorio, sin embargo, también explica una de sus debilidades: por momentos la película parece demasiado bien educada, demasiado consciente de su refinamiento, y le falta una chispa de desorden emocional que la vuelva inolvidable.

Su gran limitación está en el guion, que suaviza algunos de los bordes más ambiguos de la historia y vuelve más convencional la evolución dramática. El conflicto social sigue presente, pero con menor filo; la comedia, aunque amable, rara vez sorprende; y el ritmo puede sentirse más pausado de lo ideal. Aun así, Sabrina conserva un atractivo genuino. Funciona como melodrama romántico de gran estudio, como vehículo estelar bien armado y como ejemplo de un cine adulto que todavía confiaba en la elegancia, en la conversación y en el tiempo emocional. Puede que el original siga siendo superior, pero este remake merece algo más que la etiqueta fácil de versión innecesaria. Tiene encanto, sensibilidad y una tristeza suave que lo hacen perdurar con cierta nobleza.

Fuente: Redacción

Libro en el que se basa

  • Sabrina Fair · Samuel Taylor · Basada en · Ver libro

Premios y nominaciones

  • Globo de Oro (1996) · Best Actor in a Motion Picture - Musical or Comedy · Nominado · Harrison Ford.
  • Globo de Oro (1996) · Best Motion Picture - Musical or Comedy · Nominado
  • Globo de Oro (1996) · Best Original Song - Motion Picture · Nominado · Canción "Moonlight"; música de John Williams y letra de Alan y Marilyn Bergman.
  • Grammy Awards (1996) · Best Song Written Specifically for a Motion Picture or for Television · Nominado · Canción "Moonlight"; música de John Williams y letra de Alan y Marilyn Bergman.
  • Oscar (1996) · Best Original Musical or Comedy Score · Nominado · John Williams.
  • Oscar (1996) · Best Original Song · Nominado · Canción "Moonlight"; música de John Williams y letra de Alan y Marilyn Bergman.
  • Chicago Film Critics Association Awards (1995) · Most Promising Actor · Ganador · Greg Kinnear.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la sinopsis de Sabrina?

Sabrina, la hija del chófer de una poderosa familia, regresa de París convertida en una mujer sofisticada y altera el frágil equilibrio entre los hermanos Larrabee.

¿Quién es el director?

Sydney Pollack

¿Cuál es el reparto principal?

Harrison Ford, Julia Ormond, Greg Kinnear, Nancy Marchand

¿Cuánto dura Sabrina?

127 minutos.

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